diputados: listo para ley proyecto que crea Fondo de Reconstrucción e incentiva las donaciones
La Sala de la Cámara de Diputados aprobó con 82 votos a favor y 9 en contra las modificaciones que introdujo el Senado al proyecto del Gobierno que crea el Fondo Nacional de Reconstrucción y Establece mecanismos de incentivo a las donaciones privadas en caso de catástrofe.
El texto crea un Fondo Nacional de Reconstrucción, destinado a financiar la construcción, reconstrucción, reposición, remodelación o rehabilitación de infraestructura afectada por terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, aluviones u otras catástrofes que puedan ocurrir en el territorio nacional.
El proyecto establece beneficios tributarios para las donaciones que se destinen al Fondo, procedentes tanto de Chile como del extranjero, efectuadas por contribuyentes del impuesto de primera categoría, del impuesto global complementario, del impuesto único de segunda categoría, del impuesto adicional, o con cargo al impuesto de herencias.
Las donaciones al Fondo representarán ingresos adicionales para el Fisco, mientras que los beneficios tributarios a dichas donaciones implicarán una menor recaudación, reflejada en la Operación Renta del año siguiente. Según datos de la Dirección de Presupuestos, la ley implicará en términos netos allegar recursos para la reconstrucción del orden de los 80 mil millones de pesos en doce meses.
Entre las principales adecuaciones que introdujo el Senado y que fueron ratificados por los diputados se cuentan la fijación en dos años, no prorrogables, de las franquicias tributarias a las donaciones privadas; que las asignaciones del Fondo de Reconstrucción se hagan mediante decretos de los ministerios de Hacienda e Interior; se suprimió la posibilidad de hacer donaciones en especies, se prohibe que las donaciones vayan a obras que beneficien al donante; se eliminan los monumentos en homenaje a quienes hacen las donaciones permitiéndose sólo placas recordatorias y se incorpora el patrimonio arquitectónico dentro de la infraestructura que puede ser objeto de los aportes del Fondo.
El Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que las modificaciones al proyecto contribuyeron a perfeccionar los aspectos de institucionalidad del Fondo y valoró que la iniciativa haya recibido altas votaciones en ambas cámaras del Congreso. Precisó que "este es un proyecto muy importante para el financiamiento de la reconstrucción del país porque hay personas que nos han contactado y que están esperando la aprobación de esta ley para materializar sus donaciones".
Junto con destacar que este es la sexta iniciativa del Gobierno del Presidente Piñera que se convierte en ley antes del 21 de mayo, el secretario de Estado enfatizó que esta ley de donaciones no es el proyecto central para financiar la reconstrucción --sólo aportará una fracción de unos 300 millones de dólares-- porque el principal es el actualmente en trámite sobre alzas de impuestos y aportes reservados del cobre.
Durante el debate, el diputado Carlos Montes (PS) manifestó su apoyo a los cambios introducidos por el Senado pero reclamó a las autoridades que se entregue información detallada sobre las donaciones anteriores a la vigencia de esta ley, en términos de cuántas se han recibido, de que fuentes y a dónde han ido dichos recurso.
El diputado Lautaro Carmona (PC) expresó su rechazo a la iniciativa argumentando que en lugar de establecer mecanismos para favorecer los aportes privados se debería priorizar la definición de que el Estado es el principal responsable de la reconstrucción a la vez que criticó al Gobierno por carecer a su juicio de un plan nacional e integral para implementar este proceso.
La diputada Alejandra Sepúlveda (PRI) pidió que se establezca la posibilidad de que el Fondo de Reconstrucción distribuya recursos directamente a los municipios y que además se contemplen aportes a programas de recuperación sicológica de los damnificados. En este mismo sentido se pronunció la diputada Adriana Muñoz (PPD), quien llamó a relevar las dimensiones humanas y afectivas de la catástrofe del 27 de febrero y no sólo sus aspectos materiales o de infraestructura.
El diputado Eduardo Cerda (DC) valoró que el Fondo de Reconstrucción opere en el futuro no sólo en caso de sismos sino que otras catástrofes naturales y que los gobiernos regionales y municipales sean tomados en cuenta a la hora de definir los proyectos locales en que se invertirán las donaciones.
El diputado Alberto Cardemil (RN) aseguró que con este proyecto el Gobierno no ha abdicado de sus funciones y atribuciones sino que, por el contrario, está definiendo una política pública de un profundo significado en materia de solidaridad y cumpliendo sus imperativos de bien común. También abogó porque las obras a financiar con las donaciones sean de interés público y no con fines particulares, desechando la idea de que se orienten a apoyar a personas determinadas.
El diputado Patricio Hales (PPD) afirmó que el Gobierno en esta materia tiene ideas dispersas, está confundido y adolece de creatividad, criticando por ejemplo que el proyecto no contemple aportes de donaciones a nuevos instrumentos de planificación territorial como los planes maestros. Fustigó además el artículo que autorizaba monumentos a personas que donaran, que rechazó el Senado, señalando que ese reconocimiento lo merecían más los innumerables héroes anónimos que rescataron personas durante la tragedia.
El diputado Javier Macaya (UDI) puso el acento en los aspectos de transparencia que incluye el proyecto --la información sobre el monto y el destino de las donaciones estará en el sitio web de Hacienda--, mientras que su colega Carlos Vilches (UDI) pidió un "fast track" que acelere los permisos para las obras que se financien con las donaciones.
Tras su aprobación, la Cámara de Diputados remitió la iniciativa al Presidente de la República para que le formule observaciones o bien proceda a su promulgación como ley.
El texto crea un Fondo Nacional de Reconstrucción, destinado a financiar la construcción, reconstrucción, reposición, remodelación o rehabilitación de infraestructura afectada por terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, aluviones u otras catástrofes que puedan ocurrir en el territorio nacional.
El proyecto establece beneficios tributarios para las donaciones que se destinen al Fondo, procedentes tanto de Chile como del extranjero, efectuadas por contribuyentes del impuesto de primera categoría, del impuesto global complementario, del impuesto único de segunda categoría, del impuesto adicional, o con cargo al impuesto de herencias.
Las donaciones al Fondo representarán ingresos adicionales para el Fisco, mientras que los beneficios tributarios a dichas donaciones implicarán una menor recaudación, reflejada en la Operación Renta del año siguiente. Según datos de la Dirección de Presupuestos, la ley implicará en términos netos allegar recursos para la reconstrucción del orden de los 80 mil millones de pesos en doce meses.
Entre las principales adecuaciones que introdujo el Senado y que fueron ratificados por los diputados se cuentan la fijación en dos años, no prorrogables, de las franquicias tributarias a las donaciones privadas; que las asignaciones del Fondo de Reconstrucción se hagan mediante decretos de los ministerios de Hacienda e Interior; se suprimió la posibilidad de hacer donaciones en especies, se prohibe que las donaciones vayan a obras que beneficien al donante; se eliminan los monumentos en homenaje a quienes hacen las donaciones permitiéndose sólo placas recordatorias y se incorpora el patrimonio arquitectónico dentro de la infraestructura que puede ser objeto de los aportes del Fondo.
El Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que las modificaciones al proyecto contribuyeron a perfeccionar los aspectos de institucionalidad del Fondo y valoró que la iniciativa haya recibido altas votaciones en ambas cámaras del Congreso. Precisó que "este es un proyecto muy importante para el financiamiento de la reconstrucción del país porque hay personas que nos han contactado y que están esperando la aprobación de esta ley para materializar sus donaciones".
Junto con destacar que este es la sexta iniciativa del Gobierno del Presidente Piñera que se convierte en ley antes del 21 de mayo, el secretario de Estado enfatizó que esta ley de donaciones no es el proyecto central para financiar la reconstrucción --sólo aportará una fracción de unos 300 millones de dólares-- porque el principal es el actualmente en trámite sobre alzas de impuestos y aportes reservados del cobre.
Durante el debate, el diputado Carlos Montes (PS) manifestó su apoyo a los cambios introducidos por el Senado pero reclamó a las autoridades que se entregue información detallada sobre las donaciones anteriores a la vigencia de esta ley, en términos de cuántas se han recibido, de que fuentes y a dónde han ido dichos recurso.
El diputado Lautaro Carmona (PC) expresó su rechazo a la iniciativa argumentando que en lugar de establecer mecanismos para favorecer los aportes privados se debería priorizar la definición de que el Estado es el principal responsable de la reconstrucción a la vez que criticó al Gobierno por carecer a su juicio de un plan nacional e integral para implementar este proceso.
La diputada Alejandra Sepúlveda (PRI) pidió que se establezca la posibilidad de que el Fondo de Reconstrucción distribuya recursos directamente a los municipios y que además se contemplen aportes a programas de recuperación sicológica de los damnificados. En este mismo sentido se pronunció la diputada Adriana Muñoz (PPD), quien llamó a relevar las dimensiones humanas y afectivas de la catástrofe del 27 de febrero y no sólo sus aspectos materiales o de infraestructura.
El diputado Eduardo Cerda (DC) valoró que el Fondo de Reconstrucción opere en el futuro no sólo en caso de sismos sino que otras catástrofes naturales y que los gobiernos regionales y municipales sean tomados en cuenta a la hora de definir los proyectos locales en que se invertirán las donaciones.
El diputado Alberto Cardemil (RN) aseguró que con este proyecto el Gobierno no ha abdicado de sus funciones y atribuciones sino que, por el contrario, está definiendo una política pública de un profundo significado en materia de solidaridad y cumpliendo sus imperativos de bien común. También abogó porque las obras a financiar con las donaciones sean de interés público y no con fines particulares, desechando la idea de que se orienten a apoyar a personas determinadas.
El diputado Patricio Hales (PPD) afirmó que el Gobierno en esta materia tiene ideas dispersas, está confundido y adolece de creatividad, criticando por ejemplo que el proyecto no contemple aportes de donaciones a nuevos instrumentos de planificación territorial como los planes maestros. Fustigó además el artículo que autorizaba monumentos a personas que donaran, que rechazó el Senado, señalando que ese reconocimiento lo merecían más los innumerables héroes anónimos que rescataron personas durante la tragedia.
El diputado Javier Macaya (UDI) puso el acento en los aspectos de transparencia que incluye el proyecto --la información sobre el monto y el destino de las donaciones estará en el sitio web de Hacienda--, mientras que su colega Carlos Vilches (UDI) pidió un "fast track" que acelere los permisos para las obras que se financien con las donaciones.
Tras su aprobación, la Cámara de Diputados remitió la iniciativa al Presidente de la República para que le formule observaciones o bien proceda a su promulgación como ley.
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