POMAIRE SE LEVANTA DEL TERREMOTO : En la sala del Centro Cívico de Las Condes se presenta desde el 12 de mayo la muestra “Manos de Tierra”.
Pomaire vive de la greda. De sus más de cuatro mil habitantes, tres mil cuatrocientos se dedican al trabajo de la arcillla.
Ubicado a cincuenta kilómetros de Santiago, en la Provincia de Melipilla, Pomaire es un pequeño pueblo de artesanos alfareros que en quieto silencio invita a sus habitantes a dibujar con las manos, y en un oficio que para la mayoría se traspasa de generación en generación, diversos utensilios, objetos y figuras.
En Pomaire cada vivienda es un taller de creaciones. La greda se apropia del espacio, lista para ser utilizada de las formas más variadas y según la tradición de cada artesano. Antes, la greda se extrae desde los cerros rojos, de las rocas arcillosas.
“MANOS DE TIERRA. Pomaire, pueblo de artesanos”, es la exposición que ha organizado la Municipalidad de Las Condes, con el apoyo de la Municipalidad de Melipilla para levantar a este pueblo y su trabajo, luego de que el terremoto afectara fuertemente la producción de artesanía y que 834 artesanos perdieran parte importante de sus creaciones.
“Esta exposición nace para ayudar a Pomaire, para que quienes visiten la muestra se encanten con esta zona y conozcan el trabajo de los artesanos y ayudemos a levantar a Pomaire”, explica el alcalde Francisco de la Maza.
Son más de setenta piezas, las que invitan a recorrer las diversas técnicas, estilos y tradiciones.
“Es la primera vez que se reúne esta cantidad de piezas, con varios artesanos, durante tantos días, y con las distintas especialidades, como son la utilitaria y decorativa, con los estilos natural y teñido”, señala Rosa Reyes, presidenta de la Organización de Mujeres Alfareras de Pomaire.
La exposición también presenta una vertiente que es muy escasa y que sólo la practican algunos artesanos: la de la greda esmaltada. “El trabajo es el tradicional y luego se esmalta. La gama de brillantes, colores tierras, colores mates o pétreos es muy viva. Para un verde, por ejemplo, utilizo un óxido de cobre, que también puede dar rojo”, explica el artesano Mauricio Carrasco, destacando lo natural, lo primario, en cada proceso.
Destaca, además, el particular trabajo de la artesana Inés Aguirre, quien hace instrumentos de greda hace más de 8 años. “Como mi marido es profesor de música creamos modelos nuevos de Udu y Yembé, y vimos que la greda da igual resultado que la madera”, comenta. Los Yembé, incluso, los exportó a Alemania y Dinamarca.
Rescate con innovación
En el año 2000, la diseñadora de la Universidad Católica, Margarita Zaldívar constató que una de las primeras técnicas en el trabajo de la arcilla del Pomaire tradicional pre- hispánico estaba sufriendo un total abandono. Es así como junto al artesano Orlando Malhue recuperaron la técnica del engobe, conocida por la cerámica de color “rojo” o “colo”.
Un engobe es básicamente arcilla fina coloreada, que se aplica sobre la pieza antes de cocer, para dar mayor impermeabilidad y/o con fines decorativos, mejorando la calidad de su superficie. Estos están compuestos por óxidos metálicos y arcillas de grano fino. En los engobes, el aspecto seco de la pieza es una de sus características. Sin embargo, al bruñir (pulir) la pieza engobada, se logran superficies satinadas y muy suaves al tacto, dado que los poros de la arcilla han sido sellados por el roce de la piedra de pulido.
La exposición también ahondará en estas piezas, que nacen de la búsqueda por rescatar los inicios de una tradición, y a su vez, muestran el fértil trabajo de Zaldívar y Malhue quienes realizaron la búsqueda de nuevas arcillas específicas para la técnica del torno a fin de lograr una mayor impermeabilidad, mejor textura y color.
La exposición “MANOS DE TIERRA. Pomaire, pueblo de artesanos”, estará abierta al público en la Sala de Exposiciones del Centro Cívico de Las Condes (Av. Apoquindo 3.300), desde el miércoles 12 de mayo hasta el 6 de junio, de martes a viernes, de 10.00 a 20.00 horas, y sábado y domingos de 10.00 a 14.00 hrs. Entrada Liberada.
Ubicado a cincuenta kilómetros de Santiago, en la Provincia de Melipilla, Pomaire es un pequeño pueblo de artesanos alfareros que en quieto silencio invita a sus habitantes a dibujar con las manos, y en un oficio que para la mayoría se traspasa de generación en generación, diversos utensilios, objetos y figuras.
En Pomaire cada vivienda es un taller de creaciones. La greda se apropia del espacio, lista para ser utilizada de las formas más variadas y según la tradición de cada artesano. Antes, la greda se extrae desde los cerros rojos, de las rocas arcillosas.
“MANOS DE TIERRA. Pomaire, pueblo de artesanos”, es la exposición que ha organizado la Municipalidad de Las Condes, con el apoyo de la Municipalidad de Melipilla para levantar a este pueblo y su trabajo, luego de que el terremoto afectara fuertemente la producción de artesanía y que 834 artesanos perdieran parte importante de sus creaciones.
“Esta exposición nace para ayudar a Pomaire, para que quienes visiten la muestra se encanten con esta zona y conozcan el trabajo de los artesanos y ayudemos a levantar a Pomaire”, explica el alcalde Francisco de la Maza.
Son más de setenta piezas, las que invitan a recorrer las diversas técnicas, estilos y tradiciones.
“Es la primera vez que se reúne esta cantidad de piezas, con varios artesanos, durante tantos días, y con las distintas especialidades, como son la utilitaria y decorativa, con los estilos natural y teñido”, señala Rosa Reyes, presidenta de la Organización de Mujeres Alfareras de Pomaire.
La exposición también presenta una vertiente que es muy escasa y que sólo la practican algunos artesanos: la de la greda esmaltada. “El trabajo es el tradicional y luego se esmalta. La gama de brillantes, colores tierras, colores mates o pétreos es muy viva. Para un verde, por ejemplo, utilizo un óxido de cobre, que también puede dar rojo”, explica el artesano Mauricio Carrasco, destacando lo natural, lo primario, en cada proceso.
Destaca, además, el particular trabajo de la artesana Inés Aguirre, quien hace instrumentos de greda hace más de 8 años. “Como mi marido es profesor de música creamos modelos nuevos de Udu y Yembé, y vimos que la greda da igual resultado que la madera”, comenta. Los Yembé, incluso, los exportó a Alemania y Dinamarca.
Rescate con innovación
En el año 2000, la diseñadora de la Universidad Católica, Margarita Zaldívar constató que una de las primeras técnicas en el trabajo de la arcilla del Pomaire tradicional pre- hispánico estaba sufriendo un total abandono. Es así como junto al artesano Orlando Malhue recuperaron la técnica del engobe, conocida por la cerámica de color “rojo” o “colo”.
Un engobe es básicamente arcilla fina coloreada, que se aplica sobre la pieza antes de cocer, para dar mayor impermeabilidad y/o con fines decorativos, mejorando la calidad de su superficie. Estos están compuestos por óxidos metálicos y arcillas de grano fino. En los engobes, el aspecto seco de la pieza es una de sus características. Sin embargo, al bruñir (pulir) la pieza engobada, se logran superficies satinadas y muy suaves al tacto, dado que los poros de la arcilla han sido sellados por el roce de la piedra de pulido.
La exposición también ahondará en estas piezas, que nacen de la búsqueda por rescatar los inicios de una tradición, y a su vez, muestran el fértil trabajo de Zaldívar y Malhue quienes realizaron la búsqueda de nuevas arcillas específicas para la técnica del torno a fin de lograr una mayor impermeabilidad, mejor textura y color.
La exposición “MANOS DE TIERRA. Pomaire, pueblo de artesanos”, estará abierta al público en la Sala de Exposiciones del Centro Cívico de Las Condes (Av. Apoquindo 3.300), desde el miércoles 12 de mayo hasta el 6 de junio, de martes a viernes, de 10.00 a 20.00 horas, y sábado y domingos de 10.00 a 14.00 hrs. Entrada Liberada.
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