Diputados: Afirman que no habrían autorizado apertura de mina San José con actuales antecedentes
Ante la Comisión de Minería de la Cámara, convertida en Investigadora de Seguridad y Faenas Mineras, el jefe del Departamento de Propiedad Minera del SERNAGEOMIN, Patricio Leiva, sostuvo que para dar la autorización confió en el proceso técnico aprobado por su jefe y aseguró que nunca conoció ni el historial de la empresa San Esteban ni los resultados de la fiscalización realizada tras la reapertura.
“Si fuera hoy día, no lo suscribiría jamás”, afirmó ante la Comisión de Minería de la Cámara, convertida en investigadora de faenas mineras, el jefe del Departamento de Propiedad Minera del Sernageomin, Patricio Leiva, quien, subrogando en 2008 al Subdirector Nacional de Minería, autorizó vía oficio la reapertura de la mina San José.
Según relató, entre finales de mayo y principios de junio de 2008, subrogó en sus funciones a Exequiel Yanes, siendo una de sus tareas analizar la carpeta presentada por el jefe del departamento de Seguridad Minera, Santiago Pinilla, respecto a la situación de la mina San José.
Explicó que, junto al oficio de autorización (también elaborado por Seguridad Minera), se encontraban como antecedentes dos oficios (Nºs 0309, de diciembre de 2007, y 1773, de marzo de 2008) por los cuales se autorizaba la realización de obras y la extracción de mineral en el nivel 90, primero, y 75, después.
Leiva dijo que Pinilla le explicó que estas autorizaciones parciales eran parte de un proceso acordado con Yanes para viabilizar la reapertura total de la mina San José, para lo cual se exigían la elaboración de proyectos relacionados con geomecánica, electricidad y ventilación, que ya habría sido revisados y aprobados por el departamento de Seguridad Minera.
Ante reiteradas preguntas de los legisladores, precisó que Santiago Pinilla le aclaró que éste era “una forma distinta de reabrir una mina”, a través de niveles, por lo cual no se gestionó a través de una resolución sino a través de un oficio, tal como se había hecho en las dos autorizaciones parciales anteriores.
Reconoció que el caso era único y que lo habitual es que los cierres y reaperturas se realicen vía resolución firmada por el Director Nacional del Servicio, en este caso, Alejandro Vio. En esta línea, aseguró que envió copia del documento tanto a Vio como a Yanes y que, una vez reasumido su rol este último, sostuvo una reunión con él para relatar de los hechos más importantes acontecidos, dentro de los cuales estaba la reapertura de San José.
“Si en algún momento yo estaba cometiendo un error, nunca tuve un reparo”, enfatizó el personero.
Tras la Firma
Según detalló el funcionario, la reapertura fue autorizada bajo el entendido que, efectivamente, se estuvieran ejecutando los proyectos comprometidos, dentro de lo cual se contemplaba la habilitación de las chimeneas, tanto para ventilación como para salidas de emergencia.
Acotó que, pocas semanas después, se realizó una visita en terreno a la mina liderada por Santiago Pinilla y en la cual participó el entonces director regional del Sernageomin, Marcelo Guzmán, inspección que no alcanzó a conocer dado que, concluida la subrogación, volvió a su cargo habitual.
Señaló que conociendo hoy el informe de esa fiscalización reconoce la existencia de graves infracciones: ausencia de personas con poder de decisión en una inspección (los dueños); falta de condiciones de ventilación, lo que obligaba a los trabajadores a operar con temperaturas inhumanas, con bajos niveles de oxígeno y alta contaminación; no realización del proyecto eléctrico; y falta de vías de escape, entre otras.
Recalcó que esta inspección no generó ninguna acción, pese a que tuvieron acceso a ella tanto Vío como Yanes. En ese sentido planteó que, si hubiese estado en el cargo y hubiese tenido acceso a esta información habría cerrado la mina, hecho que no aconteció con sus superiores. “Es lo que me hace dudar, había mérito para cerrar la mina”, cuestionó.
Junto con afirmar que no se lava las manos respecto de lo sucedido, destacó que hizo lo que tenía que hacer con la información que disponía en el momento, entregada por gente con basta experiencia profesional. Reconoció que “existe cierta permisividad de la labor de fiscalización del servicio” y que fue un error conceptualizar la reapertura de la mina, así como obrar de buena fe, por lo cual estimó que habrá un antes y un después en la forma en la cual se realizan las cosas.
Escuchar opinión de Patricio Leiva y de los diputados Carlos Vilches (UDI), Mario Bertolino (RN), Marco Antonio Núñez (PPD) y Lautaro Carmona (PC).
“Si fuera hoy día, no lo suscribiría jamás”, afirmó ante la Comisión de Minería de la Cámara, convertida en investigadora de faenas mineras, el jefe del Departamento de Propiedad Minera del Sernageomin, Patricio Leiva, quien, subrogando en 2008 al Subdirector Nacional de Minería, autorizó vía oficio la reapertura de la mina San José.
Según relató, entre finales de mayo y principios de junio de 2008, subrogó en sus funciones a Exequiel Yanes, siendo una de sus tareas analizar la carpeta presentada por el jefe del departamento de Seguridad Minera, Santiago Pinilla, respecto a la situación de la mina San José.
Explicó que, junto al oficio de autorización (también elaborado por Seguridad Minera), se encontraban como antecedentes dos oficios (Nºs 0309, de diciembre de 2007, y 1773, de marzo de 2008) por los cuales se autorizaba la realización de obras y la extracción de mineral en el nivel 90, primero, y 75, después.
Leiva dijo que Pinilla le explicó que estas autorizaciones parciales eran parte de un proceso acordado con Yanes para viabilizar la reapertura total de la mina San José, para lo cual se exigían la elaboración de proyectos relacionados con geomecánica, electricidad y ventilación, que ya habría sido revisados y aprobados por el departamento de Seguridad Minera.
Ante reiteradas preguntas de los legisladores, precisó que Santiago Pinilla le aclaró que éste era “una forma distinta de reabrir una mina”, a través de niveles, por lo cual no se gestionó a través de una resolución sino a través de un oficio, tal como se había hecho en las dos autorizaciones parciales anteriores.
Reconoció que el caso era único y que lo habitual es que los cierres y reaperturas se realicen vía resolución firmada por el Director Nacional del Servicio, en este caso, Alejandro Vio. En esta línea, aseguró que envió copia del documento tanto a Vio como a Yanes y que, una vez reasumido su rol este último, sostuvo una reunión con él para relatar de los hechos más importantes acontecidos, dentro de los cuales estaba la reapertura de San José.
“Si en algún momento yo estaba cometiendo un error, nunca tuve un reparo”, enfatizó el personero.
Tras la Firma
Según detalló el funcionario, la reapertura fue autorizada bajo el entendido que, efectivamente, se estuvieran ejecutando los proyectos comprometidos, dentro de lo cual se contemplaba la habilitación de las chimeneas, tanto para ventilación como para salidas de emergencia.
Acotó que, pocas semanas después, se realizó una visita en terreno a la mina liderada por Santiago Pinilla y en la cual participó el entonces director regional del Sernageomin, Marcelo Guzmán, inspección que no alcanzó a conocer dado que, concluida la subrogación, volvió a su cargo habitual.
Señaló que conociendo hoy el informe de esa fiscalización reconoce la existencia de graves infracciones: ausencia de personas con poder de decisión en una inspección (los dueños); falta de condiciones de ventilación, lo que obligaba a los trabajadores a operar con temperaturas inhumanas, con bajos niveles de oxígeno y alta contaminación; no realización del proyecto eléctrico; y falta de vías de escape, entre otras.
Recalcó que esta inspección no generó ninguna acción, pese a que tuvieron acceso a ella tanto Vío como Yanes. En ese sentido planteó que, si hubiese estado en el cargo y hubiese tenido acceso a esta información habría cerrado la mina, hecho que no aconteció con sus superiores. “Es lo que me hace dudar, había mérito para cerrar la mina”, cuestionó.
Junto con afirmar que no se lava las manos respecto de lo sucedido, destacó que hizo lo que tenía que hacer con la información que disponía en el momento, entregada por gente con basta experiencia profesional. Reconoció que “existe cierta permisividad de la labor de fiscalización del servicio” y que fue un error conceptualizar la reapertura de la mina, así como obrar de buena fe, por lo cual estimó que habrá un antes y un después en la forma en la cual se realizan las cosas.
Escuchar opinión de Patricio Leiva y de los diputados Carlos Vilches (UDI), Mario Bertolino (RN), Marco Antonio Núñez (PPD) y Lautaro Carmona (PC).
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