lunes, 4 de abril de 2011

Banco Central presentó Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo del 2011. Proyecta que la variación anual del IPC volverá a ubicarse dentro del rango de tolerancia durante el segundo trimestre del año 2012 y que se instalará en 3% a fines del próximo año

Banco Central presentó Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo del 2011



Un aumento en la proyección de inflación para el 2011 y un rango de crecimiento para este año similar al proyectado en diciembre del año pasado anticipa el Banco Central en el Informe de Política Monetaria (IPoM) que el Consejo presentó hoy ante la Comisión de Hacienda del Senado, en Santiago.
El IPoM fue presentado por el Presidente del Instituto Emisor, José De Gregorio, acompañado por el Vicepresidente Manuel Marfán y los consejeros Enrique Marshall, Sebastián Claro y Rodrigo Vergara.
El Informe estima que la inflación total sobrepasará durante algunos trimestres el límite superior del rango meta, en gran parte por el efecto de los mayores precios del petróleo y sus derivados. Así, alcanzará en diciembre un aumento anual de 4,3%, que se compara con el 3,3% considerado en el IPoM de diciembre del año pasado.
Explica que gran parte de este aumento responde al impacto directo del mayor precio de los combustibles, mientras que en el caso de los alimentos no perecibles, los datos efectivos de inflación de los últimos meses muestran un incremento que ha ido a la par con el previsto en diciembre.
Proyecta que la variación anual del IPC volverá a ubicarse dentro del rango de tolerancia durante el segundo trimestre del año 2012 y que se instalará en 3% a fines del próximo año. Aún así el balance de riesgos para la inflación está sesgado al alza.
Sobre el crecimiento, el informe destaca que el aumento de 5,2% anual del PIB en el 2010 llevó a que las brechas de capacidad se hayan cerrado. Destaca también que el impulso de la política monetaria fue clave en la recuperación de la economía. Además agrega que las holguras del mercado laboral se han estrechado, con un rápido crecimiento del empleo y un aumento de los salarios.
El documento resalta que la actividad económica crecerá este año en un rango de 5,5 y 6,5%, igual al previsto en diciembre, aunque en esta ocasión el balance de riesgos está sesgado al alza. Señala que, en el escenario base, las brechas de capacidad se mantendrán cerradas durante todo el horizonte de proyección.
El IPoM dice que si bien el panorama de crecimiento mundial se ve algo más favorable, los desarrollos del último tiempo han elevado la preocupación global por la inflación.
Para el año 2011, la proyección de crecimiento mundial contenida en el documento del Banco Central es de 0,3 puntos porcentuales superior a la considerada en diciembre. Añade que la catástrofe en Japón ha puesto una luz de alerta, pero que hasta ahora sus implicancias negativas se circunscriben a la economía de ese país. También constata que siguen vigentes las tensiones financieras de algunas economías europeas.
Riesgos
El Informe contempla una serie de riesgos que pueden afectar estas proyecciones. En lo externo menciona el tamaño, persistencia y propagación del shock en los precios de las materias primas. Señala que uno de los factores que pueden determinar la concreción de un mayor precio del petróleo es la continuación o intensificación de las tensiones políticas en algunos países exportadores de crudo.
En lo interno, señala riesgos como el efecto en la inflación de una propagación interna de ese shock de precios de materias primas mayor al previsto. Para los combustibles, destaca los riesgos de un escenario de baja disponibilidad de energía hidroeléctrica y mayor dependencia de energía térmica generada con derivados del petróleo.
También advierte la posibilidad de que en la medida en que la economía sostenga un dinamismo más allá de la capacidad instalada, se facilite una propagación mayor de esos shocks de precios relativos hacia los precios de otros productos y a los costos laborales, acentuando sus efectos inflacionarios.
El Consejo del Banco sostiene en el Informe que actuará para evitar la incubación de presiones inflacionarias que puedan ampliar la persistencia y propagación de los actuales shocks a otros precios. "De esta forma, asegurará la meta de inflación y evitará consecuencias negativas sobre el bienestar de la población", concluye.