El crecimiento del comercio mundial se atenuará en 2011 luego del aumento sin precedentes de 2010
El crecimiento del comercio mundial se atenuará en 2011 luego del aumento sin precedentes de 2010
Después del aumento récord del volumen de las exportaciones registrado en 2010, que fue del 14,5 por ciento, en 2011 el comercio mundial debería volver a un crecimiento más moderado del 6,5 por ciento. Gracias al acusado aumento del volumen del comercio que se produjo el año pasado el comercio mundial volvió al nivel registrado antes de la crisis, pero sin recuperar la tendencia a largo plazo, y los economistas de la OMC estiman que debido a los diversos acontecimientos ocurridos recientemente en el mundo, la incertidumbre de los pronósticos es aún mayor.
Jueves, 07 de Abril de 2011
Las cifras demuestran que el comercio ha ayudado al mundo a escapar de la recesión en 2010" dijo el Director General de la OMC, Pascal Lamy. "Sin embargo, las consecuencias de la crisis financiera aún se hacen sentir. El elevado desempleo en las economías desarrolladas y las estrictas medidas de austeridad en Europa seguirán alimentando las presiones proteccionistas. Los Miembros de la OMC deben seguir mostrándose vigilantes y resistirse a esas presiones y deben procurar abrir mercados y no cerrarlos. En 2011, el lema debería ser 'la estabilidad'.”
El aumento del 14,5 por ciento, que fue la cifra anual más alta desde que se inició la actual serie de datos en 1950, se vio impulsado por una recuperación de la producción mundial del 3,6 por ciento. Se trató de un repunte a partir de la caída del 12 por ciento que se produjo en 2009, y gracias a esto el comercio volvió a su nivel récord de 2008 y a tasas de expansión más normales. Aun así, la crisis financiera y la recesión mundial siguen teniendo repercusiones.
Para 2011, los economistas prevén un aumento más moderado del 6,5 por ciento, pero con incertidumbre en cuanto al impacto de varios de los acontecimientos ocurridos recientemente, entre ellos el terremoto y el tsunami en el Japón. De lograrse ese aumento, sería mayor que el aumento medio anual del 6 por ciento registrado entre 1990 y 2008 (gráfico 1).
Estas cifras se refieren al crecimiento del comercio mundial en volumen, es decir, al comercio en términos reales, ajustado para tener en cuenta las variaciones de los precios y de los tipos de cambio. La proyección se basa en una estimación del crecimiento de la producción mundial consensuada por los analistas económicos, que para 2011 pronostican una tasa de crecimiento del PIB del 3,1 por ciento a tipos de cambio del mercado.
Puede que los factores que contribuyeron a la importante y poco frecuente disminución del comercio mundial en 2009 también contribuyeran a la magnitud del repunte en 2010. Entre ellos, la amplitud de las cadenas mundiales de suministro y la composición por productos del comercio en comparación con la producción. Las cadenas mundiales de suministro hacen que las mercancías pasen fronteras nacionales varias veces durante el proceso de producción, lo que hace que aumenten las corrientes comerciales medidas en comparación con decenios anteriores. Para cuantificar este efecto se necesitarían datos de los que no se dispone sobre el comercio en valor agregado. Las mercancías que se vieron más afectadas por la fase descendente (bienes de consumo duraderos, maquinaria industrial, etc.) tienen una participación mayor en el comercio mundial que en el PIB mundial, lo que magnificó el desplome del comercio en relación con el PIB en 2009, y tuvo un efecto positivo parecido durante la recuperación de 2010.
Las perspectivas a corto plazo se ven ensombrecidas por varios factores de riesgo importantes, además de las catástrofes en el Japón. Entre éstos cabe citar el alza de los precios de los alimentos y de otros productos primarios y los disturbios en los principales países exportadores de petróleo. De producirse acontecimientos adversos en cualquiera de esas esferas la recuperación económica podría verse comprometida y limitar la expansión del comercio el año próximo.
Es muy difícil calibrar todo el impacto del desastre japonés ya que se ha visto complicado por un incidente nuclear que se produjo al mismo tiempo, lo cual obstaculiza las actividades de socorro y reconstrucción. Aun así, las escasas investigaciones realizadas sobre las consecuencias económicas de los desastres naturales apuntan a que el impacto sobre el comercio debería ser relativamente reducido, sobre todo a mediano y largo plazo.
La subida de los precios de los productos básicos y el extraordinario crecimiento del comercio en los países en desarrollo de Asia contribuyeron a mejorar la participación combinada de las economías en desarrollo y de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en las exportaciones mundiales, que en 2010 pasó al 45 por ciento, la cifra más alta registrada jamás.
En 2010 las economías desarrolladas registraron un crecimiento de las exportaciones de casi el 13 por ciento, en comparación con un aumento medio del 16,5 por ciento en el resto del mundo. En 2010 las exportaciones de China aumentaron en un espectacular 28 por ciento en volumen. OMC
fuente. prochile
Después del aumento récord del volumen de las exportaciones registrado en 2010, que fue del 14,5 por ciento, en 2011 el comercio mundial debería volver a un crecimiento más moderado del 6,5 por ciento. Gracias al acusado aumento del volumen del comercio que se produjo el año pasado el comercio mundial volvió al nivel registrado antes de la crisis, pero sin recuperar la tendencia a largo plazo, y los economistas de la OMC estiman que debido a los diversos acontecimientos ocurridos recientemente en el mundo, la incertidumbre de los pronósticos es aún mayor.
Jueves, 07 de Abril de 2011
Las cifras demuestran que el comercio ha ayudado al mundo a escapar de la recesión en 2010" dijo el Director General de la OMC, Pascal Lamy. "Sin embargo, las consecuencias de la crisis financiera aún se hacen sentir. El elevado desempleo en las economías desarrolladas y las estrictas medidas de austeridad en Europa seguirán alimentando las presiones proteccionistas. Los Miembros de la OMC deben seguir mostrándose vigilantes y resistirse a esas presiones y deben procurar abrir mercados y no cerrarlos. En 2011, el lema debería ser 'la estabilidad'.”
El aumento del 14,5 por ciento, que fue la cifra anual más alta desde que se inició la actual serie de datos en 1950, se vio impulsado por una recuperación de la producción mundial del 3,6 por ciento. Se trató de un repunte a partir de la caída del 12 por ciento que se produjo en 2009, y gracias a esto el comercio volvió a su nivel récord de 2008 y a tasas de expansión más normales. Aun así, la crisis financiera y la recesión mundial siguen teniendo repercusiones.
Para 2011, los economistas prevén un aumento más moderado del 6,5 por ciento, pero con incertidumbre en cuanto al impacto de varios de los acontecimientos ocurridos recientemente, entre ellos el terremoto y el tsunami en el Japón. De lograrse ese aumento, sería mayor que el aumento medio anual del 6 por ciento registrado entre 1990 y 2008 (gráfico 1).
Estas cifras se refieren al crecimiento del comercio mundial en volumen, es decir, al comercio en términos reales, ajustado para tener en cuenta las variaciones de los precios y de los tipos de cambio. La proyección se basa en una estimación del crecimiento de la producción mundial consensuada por los analistas económicos, que para 2011 pronostican una tasa de crecimiento del PIB del 3,1 por ciento a tipos de cambio del mercado.
Puede que los factores que contribuyeron a la importante y poco frecuente disminución del comercio mundial en 2009 también contribuyeran a la magnitud del repunte en 2010. Entre ellos, la amplitud de las cadenas mundiales de suministro y la composición por productos del comercio en comparación con la producción. Las cadenas mundiales de suministro hacen que las mercancías pasen fronteras nacionales varias veces durante el proceso de producción, lo que hace que aumenten las corrientes comerciales medidas en comparación con decenios anteriores. Para cuantificar este efecto se necesitarían datos de los que no se dispone sobre el comercio en valor agregado. Las mercancías que se vieron más afectadas por la fase descendente (bienes de consumo duraderos, maquinaria industrial, etc.) tienen una participación mayor en el comercio mundial que en el PIB mundial, lo que magnificó el desplome del comercio en relación con el PIB en 2009, y tuvo un efecto positivo parecido durante la recuperación de 2010.
Las perspectivas a corto plazo se ven ensombrecidas por varios factores de riesgo importantes, además de las catástrofes en el Japón. Entre éstos cabe citar el alza de los precios de los alimentos y de otros productos primarios y los disturbios en los principales países exportadores de petróleo. De producirse acontecimientos adversos en cualquiera de esas esferas la recuperación económica podría verse comprometida y limitar la expansión del comercio el año próximo.
Es muy difícil calibrar todo el impacto del desastre japonés ya que se ha visto complicado por un incidente nuclear que se produjo al mismo tiempo, lo cual obstaculiza las actividades de socorro y reconstrucción. Aun así, las escasas investigaciones realizadas sobre las consecuencias económicas de los desastres naturales apuntan a que el impacto sobre el comercio debería ser relativamente reducido, sobre todo a mediano y largo plazo.
La subida de los precios de los productos básicos y el extraordinario crecimiento del comercio en los países en desarrollo de Asia contribuyeron a mejorar la participación combinada de las economías en desarrollo y de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en las exportaciones mundiales, que en 2010 pasó al 45 por ciento, la cifra más alta registrada jamás.
En 2010 las economías desarrolladas registraron un crecimiento de las exportaciones de casi el 13 por ciento, en comparación con un aumento medio del 16,5 por ciento en el resto del mundo. En 2010 las exportaciones de China aumentaron en un espectacular 28 por ciento en volumen. OMC
fuente. prochile
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