IN MEMORIAM:Hace 50 años en un acidente aéreo fallecieron 8 jugadores y cuerpo técnico del Club de fútbol Green Cross
Este domingo 3 de abril se conmemora medio siglo desde el accidente aéreo en el que murió parte del plantel profesional del club Green Cross.
Debido a que la Asociación Central de Fútbol, en su afán por expandir el deporte en las latitudes más extremas, se decidió que el torneo de Apertura de 1961 se jugara en distintas ciudades. Green Cross, campeón del Campeonato de Segunda División de 1960, tuvo que viajar hasta Osorno para mediarse ante la selección local, donde la mitad del plantel jugó el último partido de su vida.
El 3 de abril –según relatan los periódicos de la época- en la ladera noreste del cerro Lástimas (cerca de Linares), se estrelló un avión que venía en dirección a la capital. En su interior viajaba gran parte de los futbolistas del equipo Green Cross –el resto lo haría en un siguiente vuelo-, su cuerpo técnico, dirigentes y los árbitros.
En la tragedia aérea perdieron la vida ocho integrantes del plantel profesional: Eliseo Mouriño Oyarbide –ex seleccionado de fútbol argentino-, Héctor Toledo, Dante Coppa, Berti González, David Hermosilla, Alfonso Vega, Manuel Contreras y José Silva León.
A ellos se sumaron el técnico Arnaldo Vásquez; el kinesiólogo M. González; el dirigente de ANFA, Luis Medina, el personero de la ACF, Pedro Valenzuela y los árbitros Gastón Hormazábal Díaz, Lucio Cornejo Díaz y Roberto Gallano Guzmán, quienes dirigieron las acciones del partido en Osorno. Finalmente, fueron 24 las víctimas, contando otros cinco pasajeros y los cuatro tripulantes.
Recién, ocho días después de ocurrido el accidente, en la ladera nordeste del cerro Lástimas en el cordón de Los Nevados de Longaví, se encontró el avión, el que también se habría incendiado, por lo que se presume los ocupantes perecieron rápidamente.
El último adiós
Una multitud pocas veces vista en la época fue la que se congregó el lunes 17 de abril. Y es que la tragedia no sólo había conmovido al ambiente de fútbol, sino que a la sociedad chilena en general que colmó las calles de la capital y la Asociación Central de Fútbol, lugar en el que dispuso para que la gente pudiera rendirles un tributo para despedir a los malogrados deportistas.
A su vez, a modo de homenaje, las autoridades del fútbol chileno decidieron llamar a la Copa Chile de 1961 como "Copa Chile Green Cross", que finalmente ganó Santiago Wanderers de Valparaíso
fuente: anfp
Debido a que la Asociación Central de Fútbol, en su afán por expandir el deporte en las latitudes más extremas, se decidió que el torneo de Apertura de 1961 se jugara en distintas ciudades. Green Cross, campeón del Campeonato de Segunda División de 1960, tuvo que viajar hasta Osorno para mediarse ante la selección local, donde la mitad del plantel jugó el último partido de su vida.
El 3 de abril –según relatan los periódicos de la época- en la ladera noreste del cerro Lástimas (cerca de Linares), se estrelló un avión que venía en dirección a la capital. En su interior viajaba gran parte de los futbolistas del equipo Green Cross –el resto lo haría en un siguiente vuelo-, su cuerpo técnico, dirigentes y los árbitros.
En la tragedia aérea perdieron la vida ocho integrantes del plantel profesional: Eliseo Mouriño Oyarbide –ex seleccionado de fútbol argentino-, Héctor Toledo, Dante Coppa, Berti González, David Hermosilla, Alfonso Vega, Manuel Contreras y José Silva León.
A ellos se sumaron el técnico Arnaldo Vásquez; el kinesiólogo M. González; el dirigente de ANFA, Luis Medina, el personero de la ACF, Pedro Valenzuela y los árbitros Gastón Hormazábal Díaz, Lucio Cornejo Díaz y Roberto Gallano Guzmán, quienes dirigieron las acciones del partido en Osorno. Finalmente, fueron 24 las víctimas, contando otros cinco pasajeros y los cuatro tripulantes.
Recién, ocho días después de ocurrido el accidente, en la ladera nordeste del cerro Lástimas en el cordón de Los Nevados de Longaví, se encontró el avión, el que también se habría incendiado, por lo que se presume los ocupantes perecieron rápidamente.
El último adiós
Una multitud pocas veces vista en la época fue la que se congregó el lunes 17 de abril. Y es que la tragedia no sólo había conmovido al ambiente de fútbol, sino que a la sociedad chilena en general que colmó las calles de la capital y la Asociación Central de Fútbol, lugar en el que dispuso para que la gente pudiera rendirles un tributo para despedir a los malogrados deportistas.
A su vez, a modo de homenaje, las autoridades del fútbol chileno decidieron llamar a la Copa Chile de 1961 como "Copa Chile Green Cross", que finalmente ganó Santiago Wanderers de Valparaíso
fuente: anfp
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