Producir pollos a medida del cliente
Producir pollos a medida del cliente
Gracias a la globalización, el uso de la genética y las mismas líneas de producción, hoy no existen diferencias entre el pollo que se produce en Argentina, en Brasil, Europa o China. Lo que varía es la demanda de presentación del producto.
Martes, 05 de Abril de 2011
"Las empresas están cambiando sus equipamientos para poder faenar pollos del tamaño que demanda Kuwait, Qatar y Turquía, por ejemplo. Los ganchos para operar animales de entre 700 gramos y 1,200 kg son más pequeños. La Argentina vende en la actualidad a esos mercados alrededor de 22.000 toneladas anuales, pero la oportunidad que tenemos ahí es muy grande. Esa región importa por año entre 1.800.000 y 2.000.000 de toneladas, y el 87% del pollo que ingresa es brasileño. Brasil tiene plantas de faena exclusivas para hacer ese tipo de pollos. Ellos quieren atomizar un poco a los proveedores porque no quieren depender sólo de uno y nosotros tenemos margen de crecimiento", dijo Roberto Domenech.
El presidente de CEPA sostuvo que es factible aumentar las exportaciones en la medida en que las empresas continúen con el recambio tecnológico que ya están haciendo.
"En mercados como Venezuela y Chile, donde colocamos 80.000 toneladas, es poco el crecimiento que se puede esperar. Pero las 220.000 toneladas restantes se distribuyen en 60 mercados. Es mínimo lo que se manda a cada lugar. Esos mercados pueden crecer 100% y ni se dan cuenta. Para eso tenemos que tener la infraestructura de producción aceitada, seguir trabajando para bajar costos por eficiencia, aumentar al máximo los recuperos, que son parte de las exportaciones: vendemos harina de sangre, pluma y vísceras, y aceite de las vísceras. Hay compañías que con el recupero de las grasas que se va a las lagunas producen combustible para las calderas. En Santa Fe hay proyectos donde esa grasa, junto con aceite de soja que se extrusa y aceites de camiones, se está haciendo biodiésel con plantas financiadas por el BICE y se usa para alimentar todo el transporte de la flota de camiones de esa misma empresa."
El transporte tiene una incidencia muy importante en la cadena de producción: más del 12% del costo, acotó. La Nación
fuente: prochile
Gracias a la globalización, el uso de la genética y las mismas líneas de producción, hoy no existen diferencias entre el pollo que se produce en Argentina, en Brasil, Europa o China. Lo que varía es la demanda de presentación del producto.
Martes, 05 de Abril de 2011
"Las empresas están cambiando sus equipamientos para poder faenar pollos del tamaño que demanda Kuwait, Qatar y Turquía, por ejemplo. Los ganchos para operar animales de entre 700 gramos y 1,200 kg son más pequeños. La Argentina vende en la actualidad a esos mercados alrededor de 22.000 toneladas anuales, pero la oportunidad que tenemos ahí es muy grande. Esa región importa por año entre 1.800.000 y 2.000.000 de toneladas, y el 87% del pollo que ingresa es brasileño. Brasil tiene plantas de faena exclusivas para hacer ese tipo de pollos. Ellos quieren atomizar un poco a los proveedores porque no quieren depender sólo de uno y nosotros tenemos margen de crecimiento", dijo Roberto Domenech.
El presidente de CEPA sostuvo que es factible aumentar las exportaciones en la medida en que las empresas continúen con el recambio tecnológico que ya están haciendo.
"En mercados como Venezuela y Chile, donde colocamos 80.000 toneladas, es poco el crecimiento que se puede esperar. Pero las 220.000 toneladas restantes se distribuyen en 60 mercados. Es mínimo lo que se manda a cada lugar. Esos mercados pueden crecer 100% y ni se dan cuenta. Para eso tenemos que tener la infraestructura de producción aceitada, seguir trabajando para bajar costos por eficiencia, aumentar al máximo los recuperos, que son parte de las exportaciones: vendemos harina de sangre, pluma y vísceras, y aceite de las vísceras. Hay compañías que con el recupero de las grasas que se va a las lagunas producen combustible para las calderas. En Santa Fe hay proyectos donde esa grasa, junto con aceite de soja que se extrusa y aceites de camiones, se está haciendo biodiésel con plantas financiadas por el BICE y se usa para alimentar todo el transporte de la flota de camiones de esa misma empresa."
El transporte tiene una incidencia muy importante en la cadena de producción: más del 12% del costo, acotó. La Nación
fuente: prochile
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