Los residentes de una comunidad del norte de Londres compararon a su barrio como un sitio de guerra, un día después de que iniciaran violentos disturbios entre la policía y los ciudadanos.
Unas 26 personas resultaron heridas en las revueltas y más de 40 personas fueron arrestadas.
Las calles de Tottenham, en el norte de Londres, estaban llenas de automóviles quemados, edificios en llamas y tiendas vacías. Los funcionarios de la ciudad y la policía han condenado los disturbios.
David Lammy, un miembro del parlamento, dijo que "La gran mayoría de la gente en Tottenham rechazan lo sucedido aquí. Una comunidad que ya sufría ahora ha terminado con el corazón destrozado".
El descontento popular inició luego de que la policía asesinara a tiros a Mark Duggan, un jugador de 29 años de edad, quien viajaba en un taxi, desde donde también reaccionó con disparos en contra de los agentes.
Luego del percance la comunidad local se reunió para una manifestación pacífica para conmemorar la muerte de Duggan, pero pronto los ánimos se caldearon y comenzaron a incendiar vehículos policiales, autobuses de la ciudad y saquearon varios negocios locales.
Le tomó horas a la policía antidisturbios poner la situación bajo control. Muchos residentes locales expresaron su indignación por lo que los manifestantes habían hecho.
"Esto es lo que he visto y estoy tan destruida. En verdad, no me lo puedo creer", dijo un testigo presencial de los hechos.
Sin embargo, muchos dijeron que las tensiones en el barrio, desfavorecido económicamente por los problemas financieros mundiales, explotarían tarde o temprano debido al gran nivel de hostilidad.
"Creo que hay una larga historia de desconfianza hacia la policía y creo que los ánimos han comenzado a deshilacharse un poco", dijo Marlon, un residente local, a la Voz de América.
Simon, quien también vive en el barrio de Tottenham, dijo que los pobres en Gran Bretaña están sufriendo y que es esa la principal causa del descontento.
"La gente en todas partes está muy descontenta. Los ricos tienen que devolver un montón de dinero, están perdiendo un montón de dinero y están tratando echar esa deuda sobre los pobres y nos están apretando aún más", argumentó Simon.
La ministra británica del Interior, Theresa May, dijo que los disturbios son "totalmente inaceptables", y agregó que “estas acciones de los manifestantes no serán toleradas”.
Las tensiones raciales también son comunes en la zona del norte de Londres, donde hay un gran número de minorías étnicas y las tasas de desempleo más altas.
En 1985, cerca de donde se realizan los disturbios actuales, un oficial de la policía fue apuñalado fatalmente durante unos enfrentamientos raciales en la ciudad.
fuente: http://www.voanews.com/
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