DIPUTADOS. Sala respalda instaurar carrera de pedagogía en la Universidad de Chile
DIPUTADOS. Sala respalda instaurar carrera de pedagogía en la Universidad de Chile
Publicado el 23 de noviembre del 2012
El proyecto apoya la iniciativa emprendida por la casa de estudios, con el fin de instaurar la carrera de pedagogía dentro de su plantel como parte del “Proyecto Institucional de Educación”, tendiente a fortalecer el compromiso de la institución con la formación de los profesores que formaran a las generaciones futuras.
Por 70 votos se aprobó este martes en la Sala el proyecto de acuerdo N° 777, que respalda el establecimiento de una escuela de pedagogía en la Universidad de Chile, que pretende terminar con uno de los nudos críticos de la educación chilena que es la calidad de la formación de los profesores.
Asimismo, los diputados acordaron apoyar las gestiones que dicha casa de estudios se encuentra realizando con los distintos actores políticos y sociales, con la finalidad de materializar en el menor tiempo posible y con éxito este proyecto que contribuirá a mejorar la enseñanza pedagógica chilena.
En los fundamentos de la iniciativa se señala que a juicio de los expertos, la traba principal es la marcada falta de valoración material y simbólica de la profesión docente, lo cual reduce el interés por lo programas de pedagogía y por el ejercicio de la profesión. En segundo término, se aprecia una débil relación entre formación docente e investigación en educación, así como una separación entre formación teórica y práctica en los currículos universitarios.
No obstante, durante la última década se ha desplegado una significativa masificación de la matrícula en programas de formación pedagógica de nivel superior, en parte debido a las políticas implementadas por los últimos gobiernos, como la Beca Vocación de Profesor. Así la matrícula total de estudiantes de pedagogía se ha visto multiplicada por tres, pasando de 35 mil estudiantes en el año 2000 a más de 100 mil en el 2012.
Ahora bien, el incremento en la demanda no ha significado que el surgimiento de programas de calidad, puesto que si bien la oferta de programas ha pasado de 249 a más de 900 en el mismo periodo (datos CNED y MINEDUC), el sistema ha producido instituciones de escasa selectividad académica (para estudiantes con menos de 550 puntos en la PSU o derechamente sin exigencia de la misma), originando que en ya en 2008 un 85% de los profesores en formación y que hoy acompañan o acompañarán en pocos años más a los niños y niñas durante su enseñanza básica se hayan formado en dichas casas de estudio.
Por lo que no debe llamar la atención, que los resultados y estudios referidos a la prueba INICIA entre 2008 y 2011, y el sistema de evaluación docente vigente muestran que no ha habido mejoras sustantivas ni en lo concerniente a la calidad de los egresados de programas de pedagogía, ni en el desempeño docente. Asimismo, otro dato preocupante es que muchos de los mejores docentes y de quienes han gozado de mejores condiciones de formación, no ejercen durante periodos prolongados ni lo hacen en los sectores escolares y sociales que más solicitan docentes co alta preparación.
A juicio de los autores de la iniciativa, “desde la arbitraria separación de su Instituto Pedagógico en 1981, fundado por el Estado e instalado en la Universidad de Chile en 1889, el área de educación no ha vuelto a ser una prioridad estratégica para la Universidad de Chile, lo que sentó sin duda alguna un antes y un después en la formación de los profesores del país y para el sistema educacional chileno.
Es en virtud de lo anterior, que desde el 2010 la Universidad de Chile viene definiendo y desarrollando un Proyecto Institucional de Educación consistente en restituir a la educación como un área estratégica y prioritaria en el desarrollo de la casa de estudios, a través de la creación de una Facultad de Educación integrada y transversal que potencie y estimule el desarrollo al más alto nivel nacional e internacional de la investigación, la formación docente de pregrado, así como el posgrado, el desarrollo profesional permanente y de la extensión y vinculación con el medio en el campo de la educación.
El proyecto de acuerdo fue presentado por los diputados UDI Carlos Recondo y Gustavo Hasbún, los RN Nicolás Monckeberg, Leopoldo Pérez y Alberto Cardemil; además de los parlamentarios José Pérez (PRSD), Marta Isasi (IND), Patricio Vallespín (DC), Hugo Gutiérrez (PC) Y Manuel Monsalve (PS). Finalmente contó con la adhesión del democratacristiano Jorge Burgos.
Publicado el 23 de noviembre del 2012
El proyecto apoya la iniciativa emprendida por la casa de estudios, con el fin de instaurar la carrera de pedagogía dentro de su plantel como parte del “Proyecto Institucional de Educación”, tendiente a fortalecer el compromiso de la institución con la formación de los profesores que formaran a las generaciones futuras.
Por 70 votos se aprobó este martes en la Sala el proyecto de acuerdo N° 777, que respalda el establecimiento de una escuela de pedagogía en la Universidad de Chile, que pretende terminar con uno de los nudos críticos de la educación chilena que es la calidad de la formación de los profesores.
Asimismo, los diputados acordaron apoyar las gestiones que dicha casa de estudios se encuentra realizando con los distintos actores políticos y sociales, con la finalidad de materializar en el menor tiempo posible y con éxito este proyecto que contribuirá a mejorar la enseñanza pedagógica chilena.
En los fundamentos de la iniciativa se señala que a juicio de los expertos, la traba principal es la marcada falta de valoración material y simbólica de la profesión docente, lo cual reduce el interés por lo programas de pedagogía y por el ejercicio de la profesión. En segundo término, se aprecia una débil relación entre formación docente e investigación en educación, así como una separación entre formación teórica y práctica en los currículos universitarios.
No obstante, durante la última década se ha desplegado una significativa masificación de la matrícula en programas de formación pedagógica de nivel superior, en parte debido a las políticas implementadas por los últimos gobiernos, como la Beca Vocación de Profesor. Así la matrícula total de estudiantes de pedagogía se ha visto multiplicada por tres, pasando de 35 mil estudiantes en el año 2000 a más de 100 mil en el 2012.
Ahora bien, el incremento en la demanda no ha significado que el surgimiento de programas de calidad, puesto que si bien la oferta de programas ha pasado de 249 a más de 900 en el mismo periodo (datos CNED y MINEDUC), el sistema ha producido instituciones de escasa selectividad académica (para estudiantes con menos de 550 puntos en la PSU o derechamente sin exigencia de la misma), originando que en ya en 2008 un 85% de los profesores en formación y que hoy acompañan o acompañarán en pocos años más a los niños y niñas durante su enseñanza básica se hayan formado en dichas casas de estudio.
Por lo que no debe llamar la atención, que los resultados y estudios referidos a la prueba INICIA entre 2008 y 2011, y el sistema de evaluación docente vigente muestran que no ha habido mejoras sustantivas ni en lo concerniente a la calidad de los egresados de programas de pedagogía, ni en el desempeño docente. Asimismo, otro dato preocupante es que muchos de los mejores docentes y de quienes han gozado de mejores condiciones de formación, no ejercen durante periodos prolongados ni lo hacen en los sectores escolares y sociales que más solicitan docentes co alta preparación.
A juicio de los autores de la iniciativa, “desde la arbitraria separación de su Instituto Pedagógico en 1981, fundado por el Estado e instalado en la Universidad de Chile en 1889, el área de educación no ha vuelto a ser una prioridad estratégica para la Universidad de Chile, lo que sentó sin duda alguna un antes y un después en la formación de los profesores del país y para el sistema educacional chileno.
Es en virtud de lo anterior, que desde el 2010 la Universidad de Chile viene definiendo y desarrollando un Proyecto Institucional de Educación consistente en restituir a la educación como un área estratégica y prioritaria en el desarrollo de la casa de estudios, a través de la creación de una Facultad de Educación integrada y transversal que potencie y estimule el desarrollo al más alto nivel nacional e internacional de la investigación, la formación docente de pregrado, así como el posgrado, el desarrollo profesional permanente y de la extensión y vinculación con el medio en el campo de la educación.
El proyecto de acuerdo fue presentado por los diputados UDI Carlos Recondo y Gustavo Hasbún, los RN Nicolás Monckeberg, Leopoldo Pérez y Alberto Cardemil; además de los parlamentarios José Pérez (PRSD), Marta Isasi (IND), Patricio Vallespín (DC), Hugo Gutiérrez (PC) Y Manuel Monsalve (PS). Finalmente contó con la adhesión del democratacristiano Jorge Burgos.
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