La desconocida lucha de los astrónomos por hallar otra Tierra
Súbito interés por acceder al megatelescopio ALMA deja al descubierto backstage de la ciencia
L a audiencia quiere saber más del cosmos y en el norte de Chile se está abriendo una potente ventana para captar más secretos del firmamento: el telescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), el mayor proyecto astronómico del mundo, con 66 antenas ubicadas estratégicamente en el desierto de Atacama, tiene a los científicos revolucionados.
“El premio gordo sería encontrar un planeta que tenga una atmósfera como la Tierra. Para allá vamos”, dice María Teresa Ruiz, licenciada en Astronomía de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Físicas Exactas, durante una charla junto al cazador de supernovas Mario Hamuy y el astrónomo de ALMA Antonio Hales. Hablaron sobre “El nuevo Universo que se nos viene” y del cambio en la exploración astronómica que traerán telescopios como el del norte, que si bien ya está operativo, el próximo año lo estará al ciento por ciento.
Ella sueña. “Lo más interesante sería encontrar un planeta con una atmósfera que tenga ozono, o tenga la huella de la clorofila, algún signo de que hay vida allí. A lo mejor eso no lo encontramos, pero a lo mejor encontramos algo totalmente inesperado. Siempre hemos sospechado o querido no estar solos en el universo. Si algún día llegamos a tener la confirmación, va a ser muy potente y ojalá sea de lejitos. Con lo buenazos que somos para discriminar, los encontraríamos hediondos, feos”, comenta con gracia, arrancando risas de la audiencia en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.
La científica, además, revela que la competencia es férrea: “Un poquito demasiado de moda y hay mucha gente pegando codazos para entrar (a ALMA), pero es entretenido, porque se avanza rápido. Cada día vas a ver 10 ó 20 propuestas de enanas café. Lo mismo pasa con el comité que asigna tiempos de telescopios chilenos. Antes nadie pedía”.
Otra confesión de Ruiz que hizo reír al público fue la de las triquiñuelas para que los mecenas internacionales les financien sus estudios. “Tú no puedes pedir que te den dos mil millones de dólares para algo, tienes que inventar un cuento”, comentó. Y, sin inmutarse, reveló la mejor frase afloja bolsillos: “Todos dicen: con este telescopio nuevo, van a conocer el origen del Universo”.
"Estamos abriendo una ventanita a lo que nadie sabe" María Teresa Ruizy el telescopio ALMA
Fuente: Diario Las Últimas Noticias, miércoles 24 de octubre de 2012

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