Alertas del Observatorio Rubin activan las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab

 Alertas del Observatorio Rubin activan las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab

Múltiples herramientas e instalaciones de NOIRLab se unen para demostrar el funcionamiento integral de su ecosistema de seguimiento en tiempo real.



NOIRLab de NSF, financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ha completado con éxito las pruebas de funcionamiento integral de su ecosistema de seguimiento de alertas del Observatorio Vera C. Rubin de NSF-DOE. Las pruebas demostraron cómo una combinación de las herramientas de software desarrolladas por NOIRLab y una red global de telescopios permitirá realizar observaciones de seguimiento rápidas de los innumerables objetos transitorios que Rubin descubrirá durante su investigación de diez años.


NOIRLab de NSF demostró el funcionamiento integral de su ecosistema de seguimiento en tiempo real, diseñado para responder con rapidez a las alertas generadas por el Observatorio Vera C. Rubin de NSF-DOE, financiado conjuntamente por la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF) y la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de EE. UU. (DOE/SC). Las alertas de Rubin indican a la comunidad científica la presencia de objetos en el cielo nocturno que cambian de posición o de brillo, como asteroides, cometas interestelares y estrellas en explosión. Debido a la naturaleza fugaz de estos fenómenos, es crucial realizar observaciones de seguimiento rápidas para poder estudiarlos.


Para ello, NOIRLab ha desarrollado una serie de herramientas que permiten a los científicos realizar un seguimiento rápido y eficaz de las alertas de Rubin. Estas herramientas incluyen un sistema de filtrado de alertas, un gestor automático de solicitudes de observación, una red de telescopios para realizar las observaciones y software de reducción automática de datos. En conjunto, estas herramientas forman un ecosistema integrado capaz de procesar los millones de alertas que se espera que Rubin genere cada noche una vez que comience su Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la posteridad (LSST, por sus siglas en inglés).


Para interpretar el enorme flujo de datos de Rubin, los científicos recurren a una red de plataformas de software inteligentes conocidas como brokers. Estos sistemas utilizan algoritmos de aprendizaje automático para filtrar, ordenar y clasificar las alertas antes de distribuirlas a la comunidad científica.


NOIRLab opera uno de estos brokers comunitarios: el Sistema de Análisis Temporal y Respuesta a Eventos de Arizona-NOIRLab (ANTARES). Esta sofisticada herramienta de software recibe las alertas de Rubin y las filtra en tiempo real en distintas categorías según las características del objeto. Los científicos pueden suscribirse a distintos filtros y recibir notificaciones sobre nuevos objetos de su interés, como supernovas, estrellas variables, objetos que brillan en una longitud de onda específica de luz o fenómenos variables ubicados en una región determinada del cielo.


Una vez que ANTARES filtra las alertas, las envía a otra herramienta de software creada por NOIRLab: el Sistema de Observación y Análisis de objetos de Gemini (GOATS, por sus siglas en inglés), desarrollado por el Departamento de Soporte al Usuario Científico (SUSD, por sus siglas en inglés) del Observatorio Internacional Gemini, financiado en parte por la NSF y operado por NOIRLab de NSF. Esta interfaz basada en navegador permite seleccionar objetos para su seguimiento y enviar automáticamente las solicitudes de observación a una red de telescopios llamada Red de Observatorios de Eventos Astronómicos (AEON, por sus siglas en inglés).


AEON es una colaboración de telescopios ubicados en todo el mundo que incluye el Telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros de NSF en el Observatorio Interamericano Cerro Tololo (CTIO) de NSF en Chile, un Programa de NOIRLab de NSF; el Telescopio SOAR de 4,1 metros situado en Cerro Pachón, Chile, y operado por CTIO; el telescopio Gemini Sur en Chile y el telescopio Gemini Norte en Hawaiʻi; y la red global de telescopios del Observatorio Las Cumbres [1]. El Observatorio Las Cumbres ejecuta el software de programación robótica que AEON utiliza para gestionar las solicitudes de observación entrantes para los telescopios SOAR y Blanco.


Una vez completadas las observaciones, el procesamiento de los datos comienza automáticamente a través de los pipelines específicos de cada telescopio o, en el caso de Gemini, directamente en GOATS a través del software integrado DRAGONS [2]. En cualquiera de los casos, el ecosistema de seguimiento integrado de NOIRLab permite a los científicos acceder rápidamente a los resultados procesados, clasificar el objeto observado y decidir si se requieren observaciones adicionales.


Durante las pruebas de funcionamiento integral, el equipo realizó un seguimiento de un total de 18 alertas de Rubin que ANTARES había identificado como posibles supernovas. Los instrumentos utilizados durante las observaciones fueron la Cámara de Energía Oscura (DECam) de 570 megapíxeles fabricada por el DOE, montada en el telescopio Blanco, el espectrógrafo Goodman montado en SOAR, y los Espectrógrafos Multiobjetos de Gemini (GMOS) instalados en los telescopios Gemini Norte y Gemini Sur [3].


Para ayudar en la clasificación, también se obtuvieron imágenes adicionales de los objetivos con los telescopios de 1 y 2 metros del Observatorio Las Cumbres. Estas observaciones permitieron al equipo construir curvas de luz que muestran cómo cambia el brillo de los objetos con el tiempo.


“Sin duda, este es un momento de orgullo para NOIRLab y para todas las personas que han participado a lo largo de los años”, afirma Monika Soraisam, científica principal de GOATS, y añade: “Es muy gratificante ver cómo todas las piezas encajaron a la perfección para que el sistema completo funcione de forma integral”.


“La comunidad de la astronomía de fenómenos variables en el tiempo, incluyendo a NOIRLab, lleva más de diez años construyendo la infraestructura necesaria para realizar un seguimiento eficiente de las alertas de Rubin, y es muy gratificante ver que todo el ecosistema funciona tal como habíamos previsto. Las lecciones aprendidas de esta demostración se utilizarán para mejorar los sistemas que proporcionaremos a la comunidad”, afirma Bryan Miller, líder de desarrollo de operaciones científicas del Observatorio Gemini. 


Las observaciones de seguimiento realizadas durante la prueba permitieron clasificar una supernova de tipo II —resultado de la explosión de una estrella masiva que aún conserva una envoltura exterior rica en hidrógeno—, una candidata a supernova de tipo Ic —también producto de la explosión de estrellas masivas, pero después de haber perdido sus capas externas—, y dos supernovas de tipo Ia, originadas por la explosión de estrellas enanas blancas y utilizadas para medir la velocidad de expansión del Universo.


El éxito de esta prueba integral del ecosistema de seguimiento demuestra cómo la comunidad científica mundial utilizará los datos de Rubin para estudiar el Universo como nunca antes. A través de LSST, los científicos serán alertados de miles de millones de objetos cambiantes en el cielo del hemisferio sur. Gracias a un seguimiento rápido y coordinado, podrán estudiarlos antes de que desaparezcan o salgan de nuestro campo de visión.


“Un seguimiento rápido y eficiente a través de un ecosistema integrado de instalaciones es fundamental para mejorar y enriquecer la ciencia que se realiza con los datos de LSST”, afirma César Briceño, Director de SOAR.


“El valor añadido de un seguimiento tan rápido permite a los investigadores aprovechar al máximo el tesoro de descubrimientos que LSST revelará”, afirma Steve Heathcote, Director de CTIO.


“Es un momento muy emocionante. Este nuevo sistema transformará la astronomía de fenómenos variables en el tiempo y, sin duda, dará lugar a innumerables descubrimientos nuevos y emocionantes”, añade Chris Davis, Director del Programa NSF para NOIRLab.

Notas


[1] La NSF ha financiado recientemente AEON+, a través de una subvención liderada por Las Cumbres, con el fin de ampliar la infraestructura de las instalaciones de AEON a otros telescopios y a todo el espectro de longitudes de onda.


[2] Los espectros de SOAR se procesan con el SOAR Goodman Live Pipeline. Los datos de DECam y del Observatorio Las Cumbres se procesan con sus respectivos pipelines de procesamiento de imágenes.


[3] Para llevar a cabo las observaciones, Gemini utilizó una versión en desarrollo de su futuro sistema de observación, la Gemini Program Platform.


Ecosistema de seguimiento de NOIRLab de NSF


Esta imagen representa el ecosistema completo de NOIRLab, diseñado para dar seguimiento a las alertas generadas por el Observatorio Vera C. Rubin de NSF-DOE.

Las alertas de Rubin señalan a los científicos objetos en el cielo nocturno que cambian de posición o de brillo, como asteroides, supernovas, estrellas variables y agujeros negros que se están alimentando de forma activa. Una serie de herramientas de software desarrolladas por NOIRLab recibe estas alertas, las filtra en función de las características del objeto, selecciona los objetivos para su seguimiento y envía solicitudes de observación a una red de telescopios.

La red integrada de telescopios de NOIRLab incluye el Telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros de NSF en el Observatorio Interamericano Cerro Tololo (CTIO) de NSF en Chile, un Programa de NOIRLab; el Telescopio SOAR de 4,1 metros situado en Cerro Pachón, Chile, y operado por CTIO; y los telescopios gemelos de 8,1 metros que componen el Observatorio Internacional Gemini, financiado en parte por la NSF y operado por NOIRLab de NSF.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/P. Marenfeld

Primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab-Rubin


El equipo que estuvo presente durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab, activadas por las alertas del Observatorio Rubin, se reunió fuera de las oficinas del Recinto de AURA en Chile. También participaron miembros del personal de las salas de control de los telescopios Rubin, SOAR y Blanco, así como de la Instalación Base Hilo en Hilo, Hawai‘i, y de la Universidad de Washington en Seattle.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/K. Reil

Sala de control durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab-Rubin


Kevin Reil (SLAC/Observatorio Vera C. Rubin de NSF–DOE) y Guillermo Damke (NOIRLab de NSF) en la sala de control del Recinto de AURA en Chile durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab activadas por las alertas del Observatorio Rubin.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/G. Damke


Sala de control durante los primeros seguimientos de NOIRLab-Rubin


Los científicos se reúnen en la sala de control del Recinto de AURA en Chile durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab activadas por las alertas del Observatorio Rubin.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/C. Briceno


Sala de control durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab-Rubin



Kevin Reil y Kevin Fanning (SLAC/Observatorio Vera C. Rubin de NSF–DOE ) en la sala de control del Recinto de AURA en Chile durante las primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab activadas por alertas del Observatorio Rubin.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/C. Briceno

Un manto de luz



En esta imagen, podemos ver el Telescopio de 4 metros Víctor M. Blanco del Observatorio Cerro Tololo, un Programa de NOIRLab de NSF, en Chile, junto a la brillante Vía Láctea como telón de fondo. La luz verde que está encima de las nubes corresponde a la luminiscencia nocturna o airglow, un fenómeno atmosférico que ocurre cuando las partículas y los gases de la atmósfera se cargan eléctricamente o se ionizan. Sus átomos liberan luz cuando se recombinan por la noche y crean un tenue resplandor. Este resplandor es tan tenue que es raro verlo a simple vista, pero es más fácil captarlo en fotografías de larga exposición como esta Imagen de la Semana. La luminiscencia atmosférica es una de las razones por las que el cielo nocturno nunca está verdaderamente oscuro, incluso en lugares alejados de la contaminación lumínica. Sin embargo, la presencia de este fenómeno atmosférico no suele causar grandes problemas a los astrónomos a la hora de observar el cielo nocturno.

Créditos:

CTIO/NOIRLab/NSF/AURA/B. Tafreshi


Cerro Pachón


Vista aérea de las crestas de Cerro Pachón en Chile, donde se encuentran el Telescopio de Investigación Astrofísica del Sur (SOAR) de 4,1 metros (izquierda) y el telescopio Gemini Sur (derecha), una de las dos instalaciones del Observatorio Internacional Gemini.

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA/T. Matsopoulos


El Sol como un aliado



Gemini Norte, la mitad boreal del Observatorio Internacional Gemini, financiado en parte por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos y operado por NOIRLab de NSF, se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, cerca de la cumbre de Maunakea, en Hawai‘i. En esta imagen destacan los paneles solares fotovoltaicos que se instalaron en el techo del edificio del telescopio en 2015. Estos paneles generan alrededor del 12% de la energía necesaria para hacer funcionar a Gemini Norte, complementando la red eléctrica para el telescopio durante las horas del día. En su elevada altitud sobre las nubes, la instalación obtiene más energía de este sistema fotovoltaico (unos 100 kW) de la que podría producir un sistema similar a nivel del mar. A través de su Programa de Sustentabilidad Medioambiental, NOIRLab reducirá su huella de carbono anual en un 50% para finales de 2027.

Créditos:

International Gemini Observatory/NOIRLab/AURA/NSF/A. Hara


El Observatorio Las Cumbres y su búsqueda global


La Vía Láctea domina el cielo mientras se extiende sobre el Observatorio Cerro Tololo (CTIO por sus siglas en inglés) de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. (NSF), un Programa de NOIRLab, que se encuentra en lo alto de las montañas de Chile, a 2.200 metros de altura. Cerro Tololo es un complejo de telescopios e instrumentos astronómicos que ha servido durante mucho tiempo como plataforma principal para la investigación astronómica estadounidense de los cielos australes. Además de la gran variedad de telescopios que opera, CTIO proporciona espacio para que otros accedan al cielo del hemisferio sur: este sitio alberga casi una docena de observatorios inquilinos (o tenants). En la imagen, se aprecian los telescopios del Observatorio Las Cumbres (LCO por sus siglas en inglés). LCO opera una red de telescopios distribuidos longitudinalmente en ambos hemisferios. El posicionamiento estratégico de sus telescopios asegura que LCO siempre tenga un telescopio situado en un lugar de noche, y pueda coordinarlos para recoger rápidamente datos que se perderían con un telescopio en un solo sitio. Todo ello con un objetivo estratégico en mente: el monitoreo continuo de objetos transitorios repentinos e impredecibles, como las supernovas y las estrellas variables.

Esta foto fue tomada en el marco de la Expedición Fotográfica de NOIRLab 2022 a todos los sitios de NOIRLab. Petr Horálek, el fotógrafo, es Embajador Audiovisual de NOIRLab.

Créditos:

CTIO/NOIRLab/NSF/AURA/P. Horálek (Institute of Physics in Opava)




VIDEOS

Primeras observaciones de seguimiento de NOIRLab de NSF activadas por las alertas Rubin de NSF-DOE


Este video muestra algunos de los pasos del ecosistema de seguimiento en tiempo real de NOIRLab. Comienza con el panel de alertas de Rubin, que muestra el número total de alertas emitidas en un período de tiempo determinado, seguido de una supernova candidata seleccionada por ANTARES para observaciones de seguimiento. La siguiente serie de interfaces muestra cómo GOATS recibe este objetivo y, a continuación, envía automáticamente las solicitudes de observación a las instalaciones de AEON (en este video se muestra en Gemini Sur). En el minuto 0:47, se muestran las imágenes del objetivo adquiridas por GMOS de Gemini Sur, seguidas de los espectros resultantes de GMOS y del espectrógrafo FLOYDS del telescopio de 2 metros del Observatorio Las Cumbres, así como la imagen resultante del telescopio de 1 metro de LCO. El espectro de GMOS indica que el objetivo es una posible supernova de tipo Ic. Las imágenes finales muestran los resultados de la clasificación de otros tres objetivos que fueron objeto de seguimiento: una supernova de tipo Ia observada por Gemini Sur (1:06); una supernova de tipo Ia observada por Gemini Norte (1:08); y una supernova de tipo II observada por SOAR (1:10-1:15).

Créditos:

NOIRLab/NSF/AURA


Fuente: NOIRLab de NSF, el centro de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos para la astronomía óptica-infrarroja terrestre

Comentarios

Entradas populares de este blog

FALLECE ROY GARBER, UNO DE LOS PROTAGONISTAS DE LA SERIE “GUERRA DE ENVÍOS” EN A&E

Nómina de emigrantes austro-alemanes de Bohemia del distrito de Braunau, llegados al sur de Chile entre 1872-1875

De Braunau a Nueva Braunau. Historia de los colonos alemanes llegados a Chile desde el Imperio austriaco entre 1872 a 1875