Ajedrez en los barrios: estudiantes osorninos se suman con entusiasmo a talleres de verano
Ajedrez en los barrios: estudiantes osorninos se suman con entusiasmo a talleres de verano
El proyecto "Ajedrez Sin Fronteras", impulsado por el profesor Rafael Álvarez Lemarí de la Escuela Carlos Condell, llevó el deporte ciencia a Rahue Alto durante enero, convocando a niños, niñas y jóvenes de distintos sectores de Osorno.
En una apuesta por democratizar el acceso al conocimiento y promover la convivencia a través del deporte ciencia, el proyecto "Ajedrez Sin Fronteras", liderado por el profesor Rafael Álvarez Lemarí de la Escuela Carlos Condell del Daem Osorno, cerró su ciclo de talleres de verano este jueves 29 de enero en el sector de Rahue Alto, específicamente en Mirasur, reuniendo a niñas, niños y adolescentes de diversos establecimientos educacionales de la comuna.
La iniciativa, que funciona durante todo el año con estudiantes de Osorno, se trasladó durante enero al Centro Comunitario Parque Recinto Reina Luisa, con sesiones semanales cada jueves en horario matutino. "La verdad es que estamos felices de haber traído el ajedrez a la población. Al principio pensábamos que era solo para niños del sector, pero apenas supieron que Ajedrez Sin Fronteras estaba acá, llegaron estudiantes de colegios municipales y particulares. Acá están todos mezclados, todos juntos y revueltos", explica el docente.
El objetivo, según Álvarez Lemarí, va más allá de enseñar aperturas, defensas o jaques mates: se trata de generar comunidad, fomentar la inclusión y el pensamiento estratégico desde una metodología lúdica y colaborativa. "Nuestro primer objetivo es que se hagan amigos, que disfruten y lógicamente que aprendan a jugar ajedrez de forma amigable y entretenida", admite.
El interés por participar superó todas las expectativas. "Pensábamos tener entre 18 a 20 estudiantes, y hubo días que llegamos a 30 o 32. Por suerte teníamos los tableros y el equipamiento. Fue una apuesta por descentralizar el acceso a actividades deportivas, podríamos habernos quedado en el centro, pero decidimos traerlo aquí", destaca el profesor.
La convocatoria fue diversa en edad, género y nivel de experiencia. Desde niños de apenas cuatro años hasta adolescentes de quince participaron de este espacio. Alison Vidal, de 16 años, cuenta que ya conocía el ajedrez, pero fue en este taller donde logró perfeccionar sus técnicas: "Sabía mover las piezas, pero aquí aprendí más sobre estrategias y movimientos para distintas situaciones. Ha sido muy enriquecedor".
Diego Yutronich, de 11 años, conoció el ajedrez gracias a su hermana y hoy valora el aprendizaje y las amistades que ha construido en el taller: "Aprendimos jugando primero con un tablero de damas y luego pasamos al ajedrez. Me metí al taller en mi colegio y el profesor era el mismo, el profe Rafael. Aquí aprendí muchas técnicas y conocí varios amigos".
El éxito de "Ajedrez Sin Fronteras" confirma el valor de las iniciativas educativas que trascienden el aula y se insertan en los territorios. Con el término de este ciclo de verano, el proyecto continuará durante el año en distintos espacios, consolidándose como una herramienta de transformación positiva que cruza fronteras, tal como su nombre lo indica.
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