FAMAE conmemora 215 años proyectando su legado industrial
FAMAE conmemora 215 años proyectando su legado industrial
A pocos días de cumplir 215 años de existencia, las Fábricas y Maestranzas del Ejército (FAMAE) conmemoran una trayectoria estrechamente vinculada a la Institución e industria nacional, manteniendo actualmente un papel estratégico en el sostenimiento, actualización e innovación de material y sistemas destinados a la Defensa.
Al referirse a este nuevo aniversario, el Director de FAMAE, General de Brigada Álvaro Vera S., destacó la responsabilidad que significa conducir una entidad con más de dos siglos de trayectoria y, al mismo tiempo, orientarla hacia los desafíos del presente.
“Es un honor y un orgullo liderar la empresa más antigua de Chile y asumir el reto de impulsar los nuevos desafíos que nos depara la industria de Defensa. Hoy la realidad bélica global ha transformado la visión estratégica y la forma en que se combate en el campo de batalla. Por ello, resulta fundamental modernizar nuestras capacidades y procesos productivos, debemos avanzar hacia una industria moderna que incorpore robótica, inteligencia artificial, ciberdefensa y tecnologías cada vez más sofisticadas, optimizando además los costos de producción y operación”, mencionó.
“Hoy mi compromiso, va más allá de la Defensa Nacional, está con los integrantes de FAMAE, quienes a lo largo de su historia han sido parte fundamental del apoyo a la industria de defensa y de la soberanía nacional”, añadió.
Los orígenes de FAMAE se remontan al 8 de octubre de 1811, cuando el Congreso Nacional dispuso la creación de una fábrica destinada a construir y reparar armamento para el Ejército patriota. Desde entonces, sus primeros talleres acompañaron los inicios de la República y contribuyeron posteriormente al abastecimiento de las fuerzas durante el proceso de Independencia.
Con el paso de los años, su quehacer fue ampliándose. Durante la Guerra del Pacífico asumió funciones relacionadas con la homologación de armamento y el suministro de municiones, mientras que posteriormente desarrolló una importante actividad metalúrgica que también tuvo aplicaciones en áreas como el ferrocarril, la agricultura y diversos sectores productivos del país.
Durante el siglo XX, FAMAE incorporó nuevas líneas de fabricación y avanzó hacia una mayor autonomía industrial, incluyendo la producción bajo licencia de fusiles SIG y vehículos blindados Mowag, hitos que marcaron distintas etapas de su evolución fabril.
Hoy, la empresa mantiene competencias en las áreas de armamento, municiones, explosivos, sistemas de armas y mantenimiento industrial, además de servicios especializados de ensayo, control de calidad e integración de soluciones aplicadas al material institucional.
En los últimos años, ha profundizado la renovación de sus procesos productivos mediante la incorporación de maquinaria automatizada, sistemas de inspección óptica y nuevos estándares de seguridad y control. Entre estos avances se encuentra el taller de carga para munición calibre 9 milímetros, que incrementó significativamente el volumen de producción de esa línea.
La actualización también se extiende al material terrestre. Entre las iniciativas recientes destaca el demostrador tecnológico asociado al vehículo Mowag 6x6, orientado a evaluar soluciones que contribuyan a prolongar su vida útil, recuperar prestaciones y mantener su disponibilidad para el servicio.
A ello se suma el vínculo con universidades y centros especializados en ámbitos como mecatrónica, electrónica, química, metalurgia, ciberseguridad y realidad virtual, incorporando conocimiento aplicado al desarrollo de proyectos de investigación e innovación.
Sin embargo, detrás de los talleres, líneas productivas y proyectos de ingeniería existe un elemento que ha permanecido a lo largo del tiempo: las personas que han transmitido experiencia y conocimiento técnico entre distintas generaciones.
Esa continuidad se refleja especialmente en quienes han desarrollado gran parte de su vida laboral en FAMAE.
Un ejemplo es el caso de Mario Olivi M., Jefe del Taller de Reparaciones de Armas, quien lleva 56 años en la Institución.
“Cincuenta y seis años parecen mucho tiempo, pero se pasan volando. A lo largo de estos años he comprendido que mi mayor legado no son las piezas que pasaron por mí, sino lo que logré sembrar en quienes vienen atrás. Le he traspasado a las nuevas generaciones que en nuestro trabajo no cabe la prisa, que una décima de milímetro marca la diferencia entre un mecanismo perfecto y el fallo. Pero más allá de la técnica y los trucos del taller, siempre he buscado contagiarles ese orgullo de pertenecer, de recordarles que en cada pieza que fabricamos o restauramos va la historia, el compromiso y el amor por FAMAE”, dijo.
“Hoy, al recorrer los talleres y ver a los jóvenes armeros operar con la misma dedicación que un día tuve, siento una profunda tranquilidad. Les he entregado mi experiencia y todo el cariño que le tengo a este oficio, sabiendo que el futuro de FAMAE quedará en buenas manos”.
En contraste, quienes recién se incorporan reciben hoy ese conocimiento acumulado y comienzan su propia etapa dentro de una institución bicentenaria.
Martín Morales M., quien es ayudante de mecánico y lleva dos meses en FAMAE, sostuvo que “es un gran orgullo incorporarme a una institución con tanta trayectoria e historia. Me entusiasma enormemente la oportunidad de trabajar con equipos y vehículos con los que únicamente aquí se puede tener contacto. Espero aportar mi experiencia y conocimientos, y al mismo tiempo, seguir perfeccionándome en las diversas áreas de FAMAE".
Bajo la conducción del General de Brigada Álvaro Vera S., FAMAE orienta actualmente sus esfuerzos a responder a las necesidades del Ejército de Chile y de otras instituciones vinculadas a la Defensa, manteniendo su principal planta industrial en Talagante y desarrollando diferentes proyectos de sostenimiento, producción e ingeniería.
Así, los antiguos talleres donde se reparaban armas en los primeros años de la República han dado paso a líneas automatizadas, integración electrónica, recuperación de vehículos y nuevos desarrollos tecnológicos.
A 215 años de su creación, FAMAE mantiene vigente el propósito que ha acompañado su evolución: responder a las necesidades del Ejército de Chile con conocimiento técnico, experiencia industrial y capacidad de adaptación, proyectando hacia el futuro un legado construido por generaciones de hombres y mujeres.
En esa continuidad, entre quienes conservan décadas de experiencia y aquellos que recién comienzan su recorrido, se encuentra también una parte esencial: una historia que no solo se recuerda, sino que continúa construyéndose cada día.
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