FERIENHEIM: LA CASA QUINTA DEL COLEGIO ALEMÁN DE VALPARAÍSO

 


FERIENHEIM: LA CASA QUINTA DEL COLEGIO ALEMÁN  DE VALPARAÍSO

 

 

Por Félix Berger  Mercado

Fotos gentileza Colegio Alemán de Valparaíso

 

Esta historia trata de los recuerdos que se tienen del  Ferienheim una casa quinta ubicada en Limache, donada por Walter Bade al Colegio Alemán de Valparaíso con el fin  de que los alumnos de colegios alemanes y la colonia germana realicen distintas actividades desde académicas hasta recreativas.

Pero si bien, el objetivo  de este trabajo es dar cuenta del pasado del Ferienheim, también pudo haber sido de la historia de  nuestro colegio sea en Santiago, Concepción, Valdivia, Osorno, La Unión, Río Bueno, Villarrica,  Frutillar, Puerto Octay, Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, etc,  donde pasamos años inolvidables y cuyos recuerdos en sus aulas perduran hasta hoy

Queremos que nuestros lectores en paralelo a la lectura de este trabajo recopilatorio, evoquen  sus tiempos escolares, al igual que aquí se revisa el pasado,  los que estudiaron en colegios alemanes y cuyas primeras sedes no existen o solamente se conservan algunos vestigios,  puedan rememorar sus Alma Mater, por ejemplo el Colegio Alemán de Llanquihue cuya infraestructura con salas y gimnasio  sigue cumpliendo su labor educativa, pero con otro nombre,  sus antiguos alumnos podrían reconstruir mentalmente sus salas, el gimnasio el internado;  o lo que era antes el Instituto Alemán de Puerto Montt, y  su cambio de sede a la parte alta, o el Colegio Alemán de Puerto Varas y su traslado a una moderna sede camino  a Ensenada que con el crecimiento urbano de las últimas décadas pasó de estar en un ambiente rural a integrarse  plenamente a la ciudad.

Los estudiantes del Colegio Germania de Puerto Varas, que pasaron  del antiguo sitio del ex hotel Licarayén a su actual ubicación que ha sabido de muchas transformaciones del llamado colegio viejo, que se desarmó,  se pasa   al colegio nuevo, seguido de  flamantes y modernos pabellones y ampliaciones .

Finalmente, esta historia transcurrida en el  Ferienheim,  sea también un retrato de nuestros propios recuerdos  acontecidos en colegios cuyas historias sucedidas en tiempos lejanos o cercanos,  han atravesado los años  con relatos de anécdotas, aventuras, etc., que se conservan y mantienen  en nuestra memoria  hasta en el presente .

 

 

Dicho esto, vamos a lo que nos convoca que es la historia del Ferienheim de Limache  . Para una mejor comprensión utilizamos el traductor del Google para ir traduciendo  los  textos que estaban  en alemán

 

 

Veamos entonces la historia del Ferienheim. Que tengan un buen día domingo.

 

La Ferienheim es una casa quinta donada en 1918 al Colegio Alemán de Valparaíso.

 

Hay dos versiones sobre la adquisición esta casa quinta, la primera indica que fue a través de aportaciones de la comunidad alemana y la segunda la más creíble es que  Walter Bade la adquirió  en honor a sus dos hijos fallecidos en la Primera Guerra Mundial, pero en las dos aparece el nombre de Walter Bade

El objetivo era utilizarlas  en “paseos recreativos, retiros académicos y convivencias escolares entre frondosos árboles lejos de la ciudad”,

“Que siempre se escuchen las risas de los niños: este fue el deseo de Walter Bade, quien dio inicio a este lugar. Celebremos el Ferienheim que ya ha recibido y seguirá recibiendo muchas generaciones de alumnos”

 

En 1918 : Walter Bade dona una casa quinta  el Ferienheim,  ubicado en Limache al Colegio Alemán de Valparaíso en honor a sus dos hijos fallecidos en la Primera Guerra Mundial. Se inaugura a fines de ese mismo año

Hans H. Viebrock escribió la Historia de los 80 años del  Ferienheim para el Anuario 1998 del DSV .

 

Un   extracto  de su trabajo  lo presentamos a continuación  y luego  en  documentos posteriores notas y artículos in extenso sobre el Ferienheim

En “Septiembre-Octubre de 1918, junto con  la retrasada celebración del aniversario de los 60 años del colegio tiene lugar la inauguración del “Ferienheim” con una gran fiesta deportiva e infantil” (Wilckens, 1932, pág 26.) En esa ocasión, en cierto modo, se expresa la finalidad de esta casa-quinta, ella sirve al Colegio “para el fortalecimiento físico e intelectual de la juventud” y “para el acercamiento a la naturaleza, para abrir nuestro sentido hacia sus maravillas y su belleza”. (DSV 1918)

 1924 : “Pero este centro de recreación, tal como lo había formulado W. Bade en su legado, no sólo debía ser usado por el Colegio, sino por toda la colonia alemana. De esta manera, era totalmente natural, que el día  14 de diciembre de ese mismo año “con la participación de padres y alumnos se haya inaugurado en el “Ferienheim” una placa recordatoria  de los alumnos del Colegio Alemán que participaron en la guerra. En un sencillo y conmovedor discurso el Sr. Wilckens expresó que la piedra con la placa recordatoria se encontraba en el mejor lugar. Toda la casa-quinta con su hermoso parque nos recuerda a los caídos en la guerra”. (DSV 1924, pág 8)”

Más tarde “los profesores estudiaron la manera de aplicar un uso más amplio de dicho centro de recreación. Surgió la discusión acerca de la posibilidad de anexarse al cada vez más creciente movimiento de los “Hogares escolares campestres” (Landschulheime”).

La idea de este concepto era simple y, en cierta forma, aún es vigente, mientras que otros aspectos contenían el carácter de ese tiempo: Los alumnos de un curso tenían que  pasar un tiempo establecido juntos, en un lugar lejos del colegio, convivir entre ellos, y tener clases, ya sea en determinadas asignaturas o bien con clases de orientación temática y sin relación a las asignaturas o a un horario establecido” . “Sobre la base de estos objetivos, en 1927, por primera vez, viaja un curso durante el período escolar por una semana a Limache, en los años siguientes el número de cursos aumenta paulatinamente, de modo que en 1934 “el Ferienheim” es habilitado para fines de enseñanza por 6 cursos diferentes, que permanecen ahí entre una o dos semanas”.

“Las asignaturas y los contenidos pasados en el “Ferienheim” dependían fundamentalmente de los profesores que acompañaban al curso, aunque algunos se repetían  siempre. Dentro de la gama de asignaturas y temas se destacan algunos pocos.

 En la asignatura  de Alemán se aplicaron proyectos más grandes, que se trataron de forma concentrada, aunque en un ambiente más relajado: lectura en conjunto de grandes obras literarias, o bien se leían ante el curso obras de teatro, incluyendo la confección y presentación de marionetas, copiar o poner en escena algún capítulo de novelas o de cuentos, aprender poesías que se recitaban al aire libre”

 

En Biología se trató, investigó y describió la flora y fauna del parque, llegando a realizar análisis microscópicos, a confeccionar dibujos y a preparar antologías y cuadernos que se titularon “El Jardín del Ferienheim”.

 

En la asignatura de Artes Plásticas había numerosos motivos para dibujar, troncos de árboles de curiosa formación, palmeras, la vista del camino principal en el jardín, la piscina y el monumento” y naturalmente todas las plantas del  parque.

 La Geometría se aplicaba en gran medida en mediciones, de esta manera fue medido todo el terreno, dos niñas midieron la edificación de la quinta, otros el camino central y el monumento; además, se  calculó la altura de algunos árboles, la profundidad y la anchura del Estero, la velocidad del agua en él y en las acequias del Ferienheim. Asimismo, se comprobaron, a través de mediciones, las diferencias de temperatura. Por las noches se  observaba el cielo estrellado.

Los conocimientos geográficos y geológicos se adquirían en los paseos al Estero, a Olmué (en la góndola” o en excursiones a la Mina o a la cima de La Campana.

Pero por sobre todo se cantaba y hacía deporte. cantar en la clase, alrededor de la fogata o en excursiones, era parte del programa fijado para el día, al igual que los bailes folclóricos, el deporte matinal y todos los deportes en general…”

 

“…………..tanto entonces como hoy las estadías en el “Ferienheim” estaban relacionadas con vivencias, de las cuales los profesores no debían enterarse. Estas son las que más recuerdan los exalumnos, y por eso casi siempre vuelven a ir al Ferienheim para sus encuentros, allí hacen memoria de sus aventuras de tiempos de colegio, de las travesuras que le hacían a los huéspedes de la quinta o a los profesores, de las tertulias nocturnas en las habitaciones o en el parque cuando el profesor ya dormía. Se recuerda el primer flirteo, el primer amor y el primer beso bajo la luz de la luna y de los viejos árboles del parque. En esta parte deben silenciarse más secretos de los alumnos, pero dentro de estos, seguramente será solo un rumor el que se cuenta ( y en ningún caso se recomienda imitar), que, ocasionalmente, se le daba un somnífero al profesor en su bebida en la hora de la cena, para así dar curso a sus aventuras sin ser molestados”.

“En el círculo de profesores se iniciaron extensas discusiones sobre el sentido de las estadías en Limache, en forma escrita, se les solicitó a todos los profesores indicar los requerimientos materiales necesarios para continuar visitando el “Ferienheim”

Sobre la base de este informe de 40 páginas de los profesores, se confeccionó un nuevo programa de enseñanza para las estadías en Limache;  y se presentaron sugerencias para las clases por niveles de cursos y el tiempo de duración de las estadías. Sobre todo, se pudo convencer al Directorio acerca de la urgente necesidad de una nueva construcción, ya que las edificaciones existentes,  que ya se habían criticado veinte años atrás, estaban en muy malas condiciones.

Aunque para los alumnos resultara romántico que no hubiera luz eléctrica ni agua potable en la casaquinta, y que tuvieran que lavarse a la intemperie, la estructura de la antigua casa con paredes entramadas    estaba en mal estado, que “su construcción no soportaría reparación alguna”. Y si bien las clases y las comidas las encontraban agradables debajo del parrón, no había salas apropiadas  “con el fin de impartir   clases, ni las instalaciones sanitarias estaban acordes a las exigencias de ese tiempo”  

En 1956 el Directorio resolvió efectuar una propuesta pública para una nueva construcción, que debería realizarse en tres etapas: primeramente las habitaciones y las salas de estar; incluyendo cocina y comedores; luego la piscina y,  finalmente, la casa para el concesionario. Junto con la propuesta se presentó a Alemania, con motivo del aniversario de los 100 años  de existencia del Colegio, una solicitud de subvención para esta obra, que inicialmente fue considerada  favorablemente, pero luego no fue otorgada. Con esto  la realización del proyecto se aplazó  tres años más”.

 Finalmente, tras varias dificultades, “ en 1964 tuvieron lugar los tijerales. Es así que desapareció una parte antigua de la casaquinta, especialmente el jardín de árboles frutales, de los que antes los alumnos se abastecían. Sin embargo, la nueva construcción se adaptó con armonía dentro del parque”.           

               “El financiamiento fue realizado y asegurado con créditos , donaciones y títulos hipotecarios de padres y apoderados y de socios de la Corporación. Finalmente, la construcción estuvo concluida tras algo más de un año; y poco después de que con el terremoto del año 1965 se destruyera totalmente la antigua construcción”.

“Unos años más tarde la piscina se trasladó a las cercanías del edificio nuevo y en su lugar original, en la parte posterior del parque, fue implementada una zona de picnic. Desde entonces el Colegio dispone de un “Ferienheim” que se ha podido conservar en buen estado en beneficio de los alumnos, profesores y otros visitantes”

El “Ferienheim” desde hace ya tiempo se ha transformado en un lugar, en el que los fines de semana y en las vacaciones, es decir, cuando no es utilizado por los alumnos u otros  Colegios Alemanes para estadías pedagógicas , se encuentran alemanes, chileno-alemanes, y chilenos para los más diversos fines.

A menudo se trata de encuentros de carácter privado, en los cuales los visitantes, junto con sus familiares, disfrutan de las instalaciones del hotel y del restaurante junto a la tranquilidad y belleza del parque.

El “Ferienheim” también es utilizado para actividades      sociales de por parte de clubes, instituciones y empresas, las cuales buscan en la quinta un lugar de recogimiento por uno o más días, con el fin de realizar ahí- tal como originalmente fue la idea del “Ferienheim”- convenciones o reuniones de todo tipo. De esta forma se financia solo el hogar  escolar, no siendo necesario cubrir gastos con los ingresos de colegiaturas.

Poco tiempo después de concluir la nueva construcción del “Ferienheim” el directorio decidió que el “Bazar” que desde 1863 se realizaba en el Colegio y en el Aula del Cerro Concepción, tuviese lugar   en Limache. Desde entonces, cada un o dos años se celebra en el “Ferienheim” la fiesta más grande de la comunidad chileno-alemana de la V Región, es decir la Kermesse. En esta fiesta participan todos los miembros de la comunidad escolar, alumnos, profesores, administrativos, los Centros de Padres y Apoderados de El Salto y de la sede Quilpué así como numerosos padres. Además, participan la mayoría de las  instituciones chileno-alemanas  de la Región, al igual que incontables amigos que en forma voluntaria cooperan con el Colegio

“Si bien son variadas las actividades, el “Ferienheim” continúa siendo, en primera línea, un centro escolar campestre. Todos los años los cursos de 5º  Básico hasta Segundo Medio        permanecen una semana ahí. Durante su estadía se le exigen que trabajen en proyectos, tal como lo implantaron en el aspecto positivo los movimientos de hogares escolares campestres, de manera que se puedan aprovechar al máximo las posibilidades que brinda una estadía en comunidad.

Los cursos de Kindergarten y del primer ciclo básico hacen paseos a la quinta, los fines de semana van la banda y los coros del Colegio al igual que grupos de teatro para sus ensayos, los apoderados de  los diversos cursos pasan ahí las tardes, con el fin de conocerse mejor entre las familias    y, finalmente, tanto el Directorio como la Dirección del Colegio y los docentes hacen uso de las instalaciones del “Ferienheim” para las más diversas actividades.

En este contexto el “Ferienheim” es para el colegio parte fundamental de la labor diaria y de la convivencia.” 

Por último, Juan Enrique Bostelmann decía que “el Ferienheim es un lugar magnífico, me agrada su silencio que me ayuda   e  invita a pensar. ………….Creo que en el Ferienheim conocí más a mis compañeros y me doy cuenta que son mis mejores amigos”.

 

 

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DOCUMENTO N° 1: LA HISTORIA DEL  “FERIENHEIM”

“Ferien” y “Heim” (“Vacaciones” y “Hogar”) son las palabras que componen el nombre de este hermoso espacio de 4 hectáreas que en todos quienes lo conocen evoca memorias alegres e inolvidables. Es, en cierta manera, el segundo hogar del colegio en medio de la naturaleza, lugar de descanso, de encuentro y convivencia en la comunidad escolar, epicentro tradicional de la celebración “Kermesse”, y mucho más. Generaciones de familias del DSV no pueden hablar del Colegio Alemán sin mencionar el querido “Ferien” que los ha recibido y los sigue recibiendo con su bosque de frondosos y centenarios bosques, servicio gastronómico y hospedaje. Pero ¿cómo es que el Colegio Alemán llegó a adquirir este hermoso trozo de naturaleza ubicado en la ciudad de Limache?

La historia cuenta que desde que se fundara el Colegio Alemán hace ya 160 años atrás, sus directivos buscaban un lugar apartado de la ciudad donde desarrollar actividades recreativas y académicas, lejos de las salas de clases.

Recurrentes eran las excursiones a los interiores y, en especial, a Limache por parte de la colectividad alemana.

La propiedad del “Ferienheim” perteneció, en primera instancia, a doña Isidora Goyeneche de Cousiño, esposa del acaudalado empresario del carbón, y pasó después a manos de un alemán llamado Gustav Adolf Hoermann. La familia

de este último vivió en esta propiedad por casi 54 años y son ellos los que construyeron una casona y plantaron buena parte de lo que es hoy el parque.

¿Cómo llegó a manos del colegio?

En los archivos del colegio se encuentran dos versiones con un mismo denominador común: Walter Bade.

Versión 1

Walter Bade, miembro del Directorio del Colegio Alemán entre 1915 y 1921, motiva a varios miembros de la colonia alemana a dar aportes en dinero y adquirir así la propiedad del señor Enrique Hoermann. Diversos documentos y anuarios que atesora el Colegio de esa época, muestran como prueba la lista de los donantes.

 

Versión 2

Ésta es la versión más conocida dentro de la familia escolar actual y la que se transmitido de generación a generación.

Adolf Wilckens, rector subrogante del Colegio en aquella época y que estuvo en la transacción de la quinta a manos de la institución, recoge sus memorias en una autobiografía. En ella menciona que Walter Bade donó directamente la quinta al Colegio en recuerdo de sus dos hijos, Hugo y Walter, quienes fueron enviados junto con 65 otros alumnos- a Alemania para combatir por su patria en la Primera Guerra Mundial el año 1914 y de los que 18 fallecieron, entre ellos Hugo y Walter.

En su legado, Walter Bade menciona la ausencia de sus hijos y comenta lo mucho que le agradaría “volver a escuchar risas y ver los juegos de los niños”. Además, menciona que desea invitar a toda la colonia alemana para que entreguen aportes para la casa quinta que les permita ser parte de la colectividad y, por ende, la sientan como suya.

Sea cual sea la versión, Walter Bade es indiscutidamente el artífice de que este terreno esté íntimamente ligado a la vida de tantas generaciones del Colegio Alemán de Valparaíso y que el año próximo cumplirá 100 años acompañando nuestra vida escolar.

 

Fuente: Colegio Alemán de Valparaíso, marzo de 2018

 

 


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DOCUMENTO N° 2: COLEGIO ALEMÁN DE VALPARAÍSO: 100 AÑOS FERIENHEIM 1918-2018

 

 

El año 2018 estaremos celebrando el aniversario de un lugar muy especial: nuestra Casa Quinta “Ferienheim”.

100 años de la donación del Ferienheim a nuestro Colegio Alemán de Valparaíso,

100 años de paseos recreativos, retiros académicos y convivencias escolares entre frondosos árboles lejos de la ciudad,

100 años con inolvidables momentos que forjaron tantas amistades.

Que siempre se escuchen las risas de los niños: este fue el deseo de Walter Bade, quien dio inicio a este lugar. Celebremos el Ferienheim que ya ha recibido y seguirá recibiendo muchas generaciones de alumnos.

Fuente: Grafelbergnoticias, 27 de marzo de 2018



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DOCUMENTO N° 3: HISTORIA FERIENHEIM-ANIVERSARIO N° 80 (ANUARIO 1998)

 

FERIENHEIM LIMACHE 80 AÑOS

Hay cosas sobre las cuales no hace falta escribir, porque son conocidas por todos. este es el caso del “Ferienheim” del Colegio Alemán en Limache. Cada alumno y cada alumna ha estado ahí muchas veces a lo largo de su etapa escolar; ya sea en las estadías de curso de cada año al Ferienheim; o en la Kermesse o en un paseo con amigos o familiares. Por esta razón se describen a continuación sólo  algunos períodos  de su uso y de sus construcciones , sobre todo de tiempos más lejanos.

 

Inicios de su historia y adquisición de la propiedad

El terreno en el que hoy  se encuentra el “Ferienheim”, indudablemente  fue una propiedad que pertenecía a burgueses acaudalados de Valparaíso, que en el siglo XIX habían adquirido estas tierras lejos de la ciudad, con el fin de disfrutar de la tranquilidad y de la naturaleza de la manera como se ha descrito:

“una vida brillante en magníficos jardines, elegantes carruajes, alegres grupos de jinetes, personas distinguidas y suntuosas fiestas. Una mirada a las soñolientes y extensas quintas aún deja entrever la acomodada y suntuosa vida que en esos tiempos debe haber regido aquí”. (Cantzler, 1957)

 

La propiedad, presumiblemente, fue adquirida por doña Isidora Goyenechea de Cousiño, y en 1864, con sus jardines ya instalados, por $7.000 y junto con el terreno lindante, pasó a manos de Gustav Adolf Hoerman, nacido en Hamburgo, de manera que, sin que alguien lo pudiera en ese entonces presentir, ya se estaba acercando al Colegio. Después de la división del Colegio, Gustavo Hoermann en 1870  fue designado presidente del Directorio del “Instituto Escolar Alemán”, y posteriormente , fue propietario de ese Instituto.

 

La propiedad permaneció 54 años  en poder de la familia Hoermann. Después de la muerte de gustavo, su esposa Dominga Ismenia Soruco y Reverano lo conservó hasta 1918, año en que lo hereda su hijo Enrique Hoermann.  En esos años culminaron los trabajos del creación del parque al plantarse numerosos árboles. Algunos de estos, hoy, todavía son las joyas de esta propiedad. Además, la familia Hoermann construyó en ella una casa y viviendas para el personal, que más tarde fueron utilizados por el Colegio y en parte, hasta completar  la nueva construcción de la residencia escolar en los años 50 y 60, se conservaron en este siglo.

 

Sobre la forma en que esta quinta llegó a ser propiedad del colegio existen  dos diferentes versiones en las actas y antecedentes del Colegio, ambas, sin embargo,  hacen referencia a Walter Bade, Presidente de la Corporación del Colegio entre 1915 y 1921.

El Directorio del Colegio con frecuencia tenía la idea de adquirir un terreno lejos de la ciudad y cerca de la naturaleza, que sirviera de lugar de recreación para los alumnos, pero también para los socios de la colonia alemana, como se llamaba entonces; sin embargo,   las dificultades económicas en las cuales se encontraba el Colegio durante todos los años desde su fundación no permitían hacer una inversión de este tipo. Por lo tanto, no sorprendió que un “puñado de personas valientes” , bajo la dirección del presidente Bade, toma la iniciativa de comprar la propiedad ofrecida por Enrique Hoermann realizando una colecta dentro de la colonia alemana, que hace posible la concreción de la compra.

En los archivos, efectivamente, se encuentran las correspondientes listas de donantes, colectándose la suma de $75.210, así como el contrato de compra, en el que se confirma la adquisición  de la quinta por parte de la Corporación del Colegio. De este modo, en el Anuario del año 1918 se escribe “Una quinta de 38.000 m 2, ubicada en Limache, es donada por un grupo de generosos señores al Colegio Alemán como “Casa quinta Alemana”. (Wilckens, 1932, pág. 26).

 

Según esta versión, los miembros de la colonia alemana entregarían la donación de dinero a la Corporación  Colegio Alemán, la cual realizó la compra. Por otra parte, el Rector subrogante, Wilckens, quien estuvo presente en la sesión del Directorio cuando se firmó el contrato de compra, en su autobiografía entrega una versión diferente. Según esta, la familia Bade donó al colegio la casa quinta en memoria de sus dos hijos Hugo y Walter Bade caídos en la guerra. En su legado Bade establece:

“Nunca más volveré a oír la risa alegre de mis dos hijos. Quiero intentar de encontrar un consuelo al entregar a los niños de mis coterráneos radicados aquí un lugar de esparcimiento y alegría. He comprado en Limache una casa con parque, que fue la quinta perteneciente al Sr Hoermann. Lego esta al Colegio para que se destine como centro de recreación para los alumnos . Pido ahora a Uds, , mis amigos, que en todos los círculos de nuestra  colonia se obtengan grandes y pequeñas donaciones para poder implementarlo. Vería con agrado que toda la colonia considerase esta casa-quinta como la suya, poniendo cada uno algo de su parte.  Mi intención es concientizar a todos, porque no me importa la cantidad de dinero que se aporte, ya que entregaré la faltante a este legado”. (cit.sg.: Wilckens de ese año, 228)

 

Esto indica que Bade adquirió la propiedad y los miembros restantes de la colonia hicieron aportaciones para la restauración e implementación de la casa- quinta.

Sea como fuere, lo cierto es que W:Bade fue partícipe, en gran medida, como el mayor donante, en la compra o conservación de la casa-quinta. Es más, él años más tarde, cuando ya no era  Presidente de la Corporación, regularmente entregó aportes para la mantención de la casa quinta y, además, con donaciones  de dinero otorgó, muchas veces en forma anónima, becas a alumnos ( y profesores) para una estadía en el “Ferienheim”.

tras realizarse la adquisición, tanto el terreno como las edificaciones no pudieron ser utilizados en forma inmediata, ya que primero era necesario efectuar trabajos de limpieza y mantención en el parque. Estos fueron realizados personalmente por Wilckens. Además  la residencia para los alumnos fue reconstruida e implementada según los planos de W.Bade.

En sus memorias Wilckens describe el aspecto del parque en el año 1918:

La propiedad, ubicada en la esquina de dos calles, conforma un rectángulo totalmente regular, con un ancho de 102 m y una longitud de más de 380 m.

Originalmente partimos el terreno en seis rectángulos a través de cuatro caminos longitudinales y tres caminos transversales. Un experimento diseñador de jardines le otorgó al parque, con escondidos caminos entrelazados, el aspecto de una  extraordinaria belleza. Caminemos primero por el camino central, al comienzo rodeado de parras, a la izquierda se encuentra una corrida de cabañas que  son los dormitorios, a la derecha se extiende un jardín lleno de flores y árboles de adorno. Allí se encuentra, erguido hacia el cielo, un ciprés, por allá una araucaria, más allá se expanden enormes palmeras, entre ellas grupo de bambús de distintos tipos, en ellos coloridas flores de “logerstremia”, incluso la flor púrpura del copihue, que aquí en el norte raramente se encuentra entre el oscuro follaje de los árboles que le brindan protección.

A los pies de los árboles se entrelaza  un curioso filodendro. mientras más tiempo permanecemos aquí, más plantas curiosas y poco comunes descubrimos. Pero continuemos nuestro paso a lo largo del camino central.

Es una extensa avenida de palmeras, a su izquierda se encuentra un gran rectángulo, en su centro hay un hermoso abeto alemán, una impresionante “Wellingtonia”, tan alta y fuerte como no se encontrará un segundo ejemplar aquí en el país. Más adelante se extienden  prados a su derecha e izquierda rodeados de árboles frutales, arbustos de adornos y de flores. Por fin llegamos al último pasillo transversal, que nos depara la mayor sorpresa. Antiguas e inmensas palmeras se yerguen al cielo, entre ellas también la Palmera de Chile, en la que arriba cuelgan racimos de sus famosos frutos (…) Al final de este camino se encuentra una segunda planicie, también perteneciente a la propiedad, que está cubierta de pasto  y flores. Para llegar a ella hay que bajar aproximadamente 4 metros, dos senderos conducen hasta  allí.

Esta planicie está destinada para las fiestas de la colonia. Antes de descender, dirigimos nuestra mirada más allá de la planicie, más allá del riachuelo que conforma el límite, a su otra orilla, hacia el amplio valle y hacia las verdes montañas al fondo, que cercan  el paisaje como un todo, una vista maravillosa. volvemos la mirada y a lo lejos vemos las puntudas  cimas de La Campana”.(Wilckens, del año indicado, pág 229)

 

En “Septiembre-Octubre de 1918, junto con  la retrasada celebración del aniversario de los 60 años del colegio tiene lugar la inauguración del “Ferienheim” con una gran fiesta deportiva e infantil” (Wilckens, 1932, pág 26.) En esa ocasión, en cierto modo, se expresa la finalidad de esta casa-quinta. ella sirve al Colegio “para el fortalecimiento físico e intelectual de la juventud” y “para el acercamiento a la naturaleza, para abrir nuestro sentido hacia sus maravillas y su belleza”. (DSV 1918).

 

Mirando retrospectivamente, hacia la fase inicial del “Ferienheim” y el desarrollo de este hasta nuestros días, debe destacarse enfáticamente cuán sabia y previsora decisión  tomaron en ese entonces los miembros del directorio. Hace 80 años ningún otro colegio podía ofrecer a sus alumnos, aparte de las clases dentro de las aulas, la posibilidad de tener un cambio, un esparcimiento y una nueva experiencia que solo es posible tras una estadía de un curso en comunidad y por un tiempo prolongado.

Desde un centro de recreación hasta  un hogar escolar campestre

Inicialmente el “Ferienheim” se utilizó en el sentido de su palabra, es decir, como centro  de recreación estudiantil: los alumnos de los diferentes cursos, separados en damas y varones, se dirigían a la quinta de  Limache para pasar allí sus vacaciones. Desde ahí realizaban excursiones, visitas a establecimientos, hacían juegos y campeonatos o sencillamente tenían tiempo libre al aire puro. Recién en 1924 viaja por primera vez un curso a Limache, aunque solo durante las vacaciones.

Pero este centro de recreación, tal como lo había formulado W. Bade en su legado, no sólo debía ser usado por el Colegio, sino por toda la colonia alemana. De esta manera, era totalmente natural, que el día  14 de diciembre de ese mismo año

“con la participación de padres y alumnos se haya inaugurado en el “ferienheim” una placa recordatoria  de los alumnos del Colegio Alemán que participaron en la guerra. En un sencillo y conmovedor discurso el Sr. Wilckens expresó que la piedra con la placa recordatoria se encontraba en el mejor lugar. Toda la casa-quinta con su hermoso parque nos recuerda a los caídos en la guerra”. (DSV 1924, pág 8)

Efectivamente, esta quinta fue usada por los miembros de la colonia alemana, por clubes, empresas e instituciones de la región, durante los fines de semana y en las vacaciones, al igual que por familias, sobre todo por aquellos que no tenían una propiedad fuera de la ciudad. de esta forma, en el Anuario del Colegio del año 1928 ya se cita que el “Ferienheim” se ha transformado en el centro de la germanidad de Valparaíso y de Chile, “siendo, aparte del Colegio y del Hospital, el establecimiento de mayor utilidad pública de la colonia alemana en Valparaíso” (DSV 1928, pág 5).

Por el interés de la conservación y de la consolidación de esta germanidad, aquí tenían lugar fiestas de la colonia, fiestas de aniversario y de conmemoraciones, como p.ej. el aniversario de los 75 años de existencia del colegio en el año 1932, cuando en los discursos ya se evocaban los  primeros tonos de la futura política de Alemani. Esto continuó desarrollándose en los  30 y 40, cuando en el “Ferienheim” también se realizaron los encuentros de la Agrupación de Juventudes “Jugendbund” y de organizaciones del partido.

 

Concesionarios de la casa quinta “Ferienheim”

1918-1922: Max Steyer

1922-1948: Max Feistner

1948-1951: Käthe Hüttmann

1951-1956: Fridjof Kubierschky

1956-1963: Franz Nagy

1963-1973: Anne-Rose Hollub

1973-1974: Margarete Lohrmann de Bartsch

1974-1979:

1979-1996: Anne-Rose Hollub

1996-        : Hotelería “Los Alpes”

 

En el Colegio, en tanto, los profesores estudiaron la manera de aplicar un uso más amplio de dicho centro de recreación. Surgió la discusión acerca de la posibilidad de anexarse al cada vez más creciente movimiento de los “Hogares escolares campestres” (Landschulheime”).

La idea de este concepto era simple y, en cierta forma, aún es vigente, mientras que otros aspectos contenían el carácter de ese tiempo: Los alumnos de un curso tenían que  pasar un tiempo establecido juntos, en un lugar lejos del colegio, convivir entre ellos, y tener clases, ya sea en determinadas asignaturas o bien con clases de orientación temática y sin relación a las asignaturas o a un horario establecido.

“El sistema de horario de clases con sus 45 minutos es sustituido en beneficio de la enseñanza global. Asimismo, la enseñanza activa o la actividad individual del alumno pued ser evaluada de modo muy diferente en el exterio que dentro de la sala de clases. Los alumnos se concentran en grupos pequeños, debiendo realizar tareas dentro de los más distintos ámbitos” (DSV 1927).

Pero más importante era la función educativa de estas estadías en estos lugares escolares:

“El objetivo de la estadía es el establecer una comunidad dentro del curso y darle un carácter positivo. este exige una subordinación completa. Cada niño debe subordinarse a los intereses de la colectividad. De esta forma, con tiempo se estimulan las cualidades sociales a través del colegio.

La estadía en el “hogar escolar campestre” también tiene la finalidad de establecer una mejor relación entre los profesores  y los alumnos. Los alumnos pronto llegan a reconocer, que el profesor es su amigo y consejero. Por otra parte, para el profesor la estadía allí es una fuente de reconocimiento. Puede conocer mejor a sus alumnos, algunos de ellos los valorará más”.

Sobre la base de estos objetivos, en 1927, por primera vez, viaja un curso durante el período escolar por una semana a Limache. en los años siguientes el número de cursos aumenta paulatinamente, de modo que en 1934 “el Ferienheim” es habilitado para fines de enseñanza por 6 cursos diferentes, que permanecen ahí entre una o dos semanas”. Además, continúan viajando cursos o grupos en las vacaciones al “Ferienheim”. En efecto, pronto los profesores comprueban que

“el provecho total que se pueda sacar del Ferienheim recién será posible si con una implementación de salas y equipamiento adecuada se pudiera cumplir las exigencias mínimas educativas y de comodidad, que deben contener los hogares escolares. Por el bien de nuestros niños sería conveniente que el colegio a través de subvenciones estuviera en condiciones de equipar esta maravillosa propiedad, que seguramente es única entre los colegios del extranjero, para que pueda ponerse totalmente al  servicio de la labor educativa del Colegio. (DSV 1933/1934, pág 27)

Esta manifestación, ciertamente, permanece sin efecto durante algunos años. A pesar de la crítica, continúa incrementándose el número de cursos que viajan a Limache, primero solo los del Colegio de Valparaíso, al poco tiempo también algunos cursos de los Colegio Alemanes de Viña, Quilpué y Villa Alemana y, habiendo disponibilidad, también de otros colegios Alemanes de todo Chile.

 

Un Programa de estudios oficial y secreto

Es evidente que la, desde el punto de vista pedagógico, tan criticada situación no alteró notoriamente la enseñanza ni le quitó a los alumnos la alegría y la diversión en las estadías del “Ferienheim”. Eso, al menos lo atestiguan sus informes, tanto  oficiales  que se anexan en este capítulo, como, sobre todo, aquellos que se transmiten en forma verbal y que con frecuencia para los alumnos, contienen recuerdos de aventuras mucho más importantes que las clases que allí se impartían.

Las asignaturas y los contenidos pasados en el “Ferienheim” dependían fundamentalmente de los profesores que acompañaban al curso, aunque algunos se repetían  siempre. Dentro de la gama de asignaturas y temas se destacan algunos pocos. En la asignatura  de Alemán se aplicaron proyectos más grandes, que se trataron de forma concentrada, aunque en un ambiente más relajado: lectura en conjunto de grandes obras literarias, o bien se leían ante el curso obras de teatro, incluyendo la confección y presentación de marionetas, copiar o poner en escena algún capítulo de novelas o de cuentos, aprender poesías que se recitaban al aire libre. En el anuario se escribe al respecto:

Precisamente en este ambiente se estimulan valores incalculables para la germanidad. en aquellos momentos, que en cierta  manera llegan a ser un acontecimiento, se llega a lo más profundo del sentimiento germano” (DSV 1934, pág. 34).

En Biología se trató, investigó y describió la flora y fauna del parque, llegando a realizar análisis microscópicos, a confeccionar dibujos y a preparar antologías y cuadernos que se titularon “El Jardín del Ferienheim”.

 

“En la asignatura de Artes Plásticas había numerosos motivos para dibujar, troncos de árboles de curiosa formación, palmeras, la vista del camino principal en el jardín, la piscina y el monumento” y naturalmente todas las plantas del  parque. “La Geometría se aplicaba en gran medida en mediciones. de esta manera fue medido todo el terreno, dos niñas midieron la edificación de la quinta, otros el camino central y el monumento; además, se  calculó la altura de algunos árboles, la profundidad y la anchura del Estero, la velocidad del agua en él y en las acequias del Ferienheim. Asimismo, se comprobaron, a través de mediciones, las diferencias de temperatura. Por las noches se  observaba el cielo estrellado”.

Los conocimientos geográficos y geológicos se adquirían en los paseos al Estero, a Olmué (en la góndola” o en excursiones a la Mina o a la cima de La Campana.

Pero por sobre todo se cantaba y hacía deporte. cantar en la clase, alrededor de la fogata o en excursiones, era parte del programa fijado para el día, al igual que los bailes folclóricos, el deporte matinal y todos los deportes en general, incluso la realización de campeonatos y regularmente al encontrarse en actividades en la cancha o en la piscina.

 

Programa del Día del año 1951

7.20 Despertar

7.30 deporte matinal obligatorio

8.00  lavarse, vestirse, hacer la cama y ordenar la pieza

8.20 Inspección de las piezas

8.30 desayuno

9.00 clases, paseos de carácter pedagógico, visitas a diversos puntos

11.30 Posibilidad de bañarse en la piscina

12.00 Preparación del almuerzo

12.30 almuerzo

13.00 Descanso (prohibido nadar o hacer deporte)

15.00 Clases (ver arriba)

16.30 Onces

17.00 Clases, deporte, paseos o tiempo libre

19.20 Prepararse para la comida (lavado, cambio de ropa, etc)

19.30 Comida

20.30 juegos, ejercicios en el jardín, salidas nocturnas, lectura, etc.

22.00 descanso nocturno

El uso de la piscina solo se  permite dos veces al día y siempre bajo vigilancia del profesor

 

El desarrollo del programa diario era fluido entre las actividades obligatorias y las prácticas deportivas, las que muchos alumnos continuaban realizando en su tiempo libre. Los juegos de balón, correr, jugar a la escondida, juego del “paco y ladrón”, o bien, solo paseos en el parque o a orillas  del Estero eran todas parte de las actividades que supervisaba el profesor, pero también en  los tiempos libres de los alumnos  hacía vigilancia, lo mismo que durante los juegos de sociedad, de todo tipo, como jugar a las cartas.

Y finalmente, al menos habría que recordar, que tanto entonces como hoy las estadías en el “Ferienheim” estaban relacionadas con vivencias, de las cuales los profesores no debían enterarse. Estas son las que más recuerdan los exalumnos, y por eso casi siempre vuelven a ir al Ferienheim para sus encuentros. allí hacen memoria de sus aventuras de tiempos de colegio, de las travesuras que le hacían a los huéspedes de la quinta o a los profesores, de las tertulias nocturnas en las habitaciones o en el parque cuando el profesor ya dormía. Se recuerda el primer flirteo, el primer amor y el primer beso bajo la luz de la luna y de los viejos árboles del parque.

En esta parte deben silenciarse más secretos de los alumnos, pero dentro de estos, seguramente será solo un rumor el que se cuenta ( y en ningún caso se recomienda imitar), que, ocasionalmente, se le daba un somnífero al profesor en su bebida en la hora de la cena, para así dar curso a sus aventuras sin ser molestados.

Nueva construcción,  con obstáculos

Pese a las dificultades que el Colegio tuvo que enfrentar en la Segunda Guerra Mundial, con  la consecuente notoria reducción del número de  alumnos, continuaban realizándose las visitas  al “Ferienheim”, aunque con menos alumnado. Pero a los pocos años, después de incorporarse el Colegio al sistema educacional chileno (1648), los alumnos regularmente iban a Limache, de modo que en el año 1955 se registraron en el Ferienheim 14 cursos con una totalidad de 404 alumnos, una cifra que hasta 1962 llegó a  alcanzar 574  alumnos, con 21 cursos.

Sin embargo, a pesar de este desarrollo positivo, las estadías en el Ferienheim en esos años fueron muy discutidas e  incluso la residencia corrió peligro de ser cerrada.

En el círculo de profesores se iniciaron extensas discusiones sobre el sentido de las estadías en Limache, entre otras también debido a la influencia ideológica que se percibía en el trasfondo y que algunos profesores trataban de expander durante sus estadías en dicho lugar.

Primeramente, en forma escrita, se les solicitó a todos los profesores indicar los requerimientos materiales necesarios para continuar visitando el “Ferienheim” (salas y su equipamiento, instalaciones sanitarias, alimentación, transporte del equipaje, etc),  y además,  la “utilidad educativa” de la casa quinta (duración de la estadía, cursos, participación  obligatoria, posibilidades de enseñanza, horas de clases, castigos, llevar un   diario de vida, horas de descanso al final del día, fiestas bailables, etc). Las respuestas fueron las más diversas, desde el obsoleto rechazo (“alargar las vacaciones” , pérdida  de valioso tiempo de clases) hasta la total aprobación de la mayoría de los profesores, evidentemente bajo mejores condiciones de trabajo y de comodidades   en cuanto al alojamiento.

Sobre la base de este informe de 40 páginas de los profesores, se confeccionó un nuevo programa de enseñanza para las estadías en Limache;  y se presentaron sugerencias para las clases por niveles de cursos y el tiempo de duración de las estadías. Sobre todo, se pudo convencer al Directorio acerca de la urgente necesidad de una nueva construcción, ya que las edificaciones existentes,  que ya se habían criticado veinte años atrás, estaban en muy malas condiciones.

Aunque para los alumnos resultara romántico que no hubiera luz eléctrica ni agua potable en la casaquinta, y que tuvieran que lavarse a la intemperie, la estructura de la antigua casa con paredes entramadas                                          estaba en mal estado, que “su construcción no soportaría reparación alguna”. Y si bien las clases y las comidas las encontraban agradables debajo del parrón, no había salas apropiadas  con el fin de impartir   clases, ni las instalaciones sanitarias estaban acordes a las exigencias de ese tiempo  .

Ahora bien, en primer lugar faltaban los medios económicos para la realización de una nueva construcción debido a los bajos ingresos por colegiatura y a la falta de subvención de Alemania hasta 1953. Por lo tanto, transcurrió un tiempo más, hasta que en 1956 el Directorio resolvió efectuar una propuesta pública para una nueva construcción, que debería realizarse en tres etapas: primeramente las habitaciones y las salas de estar; incluyendo cocina y comedores; luego la piscina y, y finalmente, la casa para el concesionario. Junto con la propuesta se presentó a Alemania, con motivo del aniversario de los 100 años  de existencia del Colegio, una solicitud de subvención para esta obra, que inicialmente fue considerada  favorablemente, pero luego no fue otorgada.

Con esto  la realización del proyecto se aplazó  tres años más: En primer lugar se dio a conocer  que en las proximidades del “Ferienheim” se construiría una fábrica de alimentos para animales, lo que produciría una considerable contaminación atmosférica y su consiguiente mal olor. Poco tiempo después, el Plan regulador de Limache tenía previsto construir una calle que pasaría por la casaquinta; y, finalmente, se comprobó que el suelo, sobre el cual se pretendía construir la residencia nueva, no presentaba las condiciones adecuadas, de modo que era necesario tomar medidas de seguridad especiales.

Todos estos obstáculos no pudieron eliminarse, pero con el transcurso del tiempo sí superarse, de manera que en 1964 tuvieron lugar los tijerales. Es así que desapareció una parte antigua de la casaquinta, especialmente el jardín de árboles frutales, de los que antes los alumnos se abastecían. Sin embargo, la nueva construcción se adaptó con armonía dentro del parque.

El financiamiento fue realizado y asegurado con créditos , donaciones y títulos hipotecarios de padres y apoderados y de socios de la Corporación. Finalmente, la construcción estuvo concluida tras algo más de un año; y poco después de que con el terremoto del año 1965 se destruyera totalmente la antigua construcción.

Unos años más tarde la piscina se trasladó a las cercanías del edificio nuevo y en su lugar original, en la parte posterior del parque, fue implementada una zona de picnic. Desde entonces el Colegio dispone de un “Ferienheim” que se ha podido conservar en buen estado en beneficio de los alumnos, profesores y otros visitantes, gracias a los permanentes trabajos de mantención en los últimos años.

 

 

“Centro escolar campestre” y lugar de encuentro

Las nuevas construcciones y las renovaciones realizadas en las últimas décadas han contribuido a un cambio de las características del “Ferienheim”. Al igual que el objetivo del Colegio, el “Ferienheim” había sido fundado para ser  “un bien de utilidad pública de la colonia alemana”. Sin embargo, en el mismo contexto de apertura que ja tenido el Colegio, el “Ferienheim” desde hace ya tiempo se ha transformado en un lugar, en el que los fines de semana y en las vacaciones, es decir, cuando no es utilizado por los alumnos u otros  Colegios Alemanes para estadías pedagógicas , se encuentran alemanes, chileno-alemanes, y chilenos para los más diversos fines.

A menudo se trata de encuentros de carácter privado, en los cuales los visitantes, junto con sus familiares, disfrutan de las instalaciones del hotel y del restaurante junto a la tranquilidad y belleza del parque.

El “Ferienheim” también es utilizado para actividades      sociales de por parte de clubes, instituciones y empresas, las cuales buscan en la quinta un lugar de recogimiento por uno o más días, con el fin de realizar ahí- tal como originalmente fue la idea del “Ferienheim”- convenciones o reuniones de todo tipo. De esta forma se financia solo el hogar  escolar, no siendo necesario cubrir gastos con los ingresos de colegiaturas.

 Sería muy extenso detallar todas las actividades        que se desarrollan en el “ Ferienheim. no obstante destacaremos algunas como el Encuentro de Profesores Alemanes de Chile realizado en 1981 en Limache, donde se reunieron en un seminario de varios días para tratar y discutir el tema de “Colegios de encuentro bicultural” con la   presencia de representantes del Ministerio de Educación, de la Embajada, de universidades y del Instituto Goethe.

Entretanto, los encuentros anuales de la Sociedad Chilena-Alemana de Profesores(VdLiCh) en el “Ferienheim son tan tradicionales como las veladas de bienvenida que se brindan a los profesores que ingresan al Colegio. De la misma forma son tradicionales, sobre todo, los encuentros de exalumnos y pocos habrán sido los que no hayan ido al “Ferienheim” para recordar entre excompañeros las vivencias y las travesuras. “¿Te acuerdas….? Así también  será dentro de pocos días, cuando se encuentren los exalumnos del curso que hace 50 años rindió el último Bachillerato Alemán del Colegio Alemán de Valparaíso.

Poco tiempo después de concluir la nueva construcción del “Ferienheim” el directorio decidió que el “Bazar” que desde 1863-al principio con intervalos y luego regularmente- se realizaba en el Colegio y en el Aula del Cerro concepción, tuviese lugar   en Limache. Desde entonces, cada un o dos años se celebra en el “Ferienheim” la fiesta más grande de la comunidad chileno-alemana de la V Región, es decir la Kermesse. En esta fiesta participan todos los miembros de la comunidad escolar, alumnos profesores, administrativos, los Centros de Padres y Apoderados de El Salto y de la sede Quilpué así como numerosos padres. Ademá,s participan la mayoría de las  instituciones chileno-alemanas  de la Región, al igual que incontables amigos que en forma voluntaria cooperan con el Colegio.   

En la fecha de fundación del Colegio se reúne, pues, en Limache toda la comunidad escolar junto con miles de visitantes, exalumnos y amigos del Colegio, con alemanes y chilenos para disfrutar de un día conmemorativo, en el que se realizan presentaciones musicales, artísticas y deportivas, pero en el que sobre todo se disfruta, en alegre ronda, de las tradicionales bebidas y comidas alemanas, de las tertulias y de algunas horas de convivencia entre la gran comunidad del Colegio. 

Si bien son variadas las actividades, el “Ferienheim” continúa siendo, en primera línea, un centro escolar campestre. Todos los años los cursos de 5º  Básico hasta Segundo Medio        permanecen una semana ahí. Durante su estadía se le exigen que trabajen en proyectos, tal como lo implantaron en el aspecto positivo los movimientos de hogares escolares campestres, de manera que se puedan aprovechar al máximo las posibilidades que brinda una estadía en comunidad.

Los cursos de Kindergarten y del primer ciclo básico hacen paseos a la quinta, los fines de semana van la banda y los coros del Colegio al igual que grupos de teatro para sus ensayos, los apoderados de  los diversos cursos pasan ahí las tardes, con el fin de conocerse mejor entre las familias    y, finalmente, tanto el Directorio como la Dirección del Colegio y los docentes hacen uso de las instalaciones del “Ferienheim” para las más diversas actividades.

En este contexto el “Ferienheim” es para el colegio parte fundamental de la labor diaria y de la convivencia. 

Hans H. Viebrock         

Fuente: Anuario DSV 1998: “Ferienheim Limache. 80 años” pp 153-168

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DOCUMENTO N° 4: DAS FERIENHEIM AUS DER SICHT VON SCHÜLERN UND LEHRERN

 

Nachfolgend werden einige Texte aus Schuljahrbüchern und Zeitungen wiedergegeben, die einen kleinen Einblick geben in Unterricht und Erlebnisse im Ferienheim.

Die Reihe beginnt mit dem Bericht über den ersten Aufenthalt einer Klasse, die während der Schulzeit in Limache war.

 

Traducción Google

A continuación, presentamos algunos extractos de anuarios y periódicos escolares que ofrecen una visión de las clases y experiencias vividas en el campamento de verano.

La serie comienza con un reportaje sobre la primera estancia de una clase que visitó Limache durante el curso escolar.

 

1927- Die Untertertia im  Ferienheim

Zum erstenmal ist das Ferienheim der deutschen Schule zu Valparaíso während der Schulzeit von kindern  der Schule für eine Woche bezogen worden. Lange vorher schon wurden die  Vorbereitungen getroffen. In den letzten Tagen vor der Abreise war in den Gesprächen der Untertertianer und Untertertianerinnen auf dern Schulhof das Ferienheim in Limache der mittelpunkt; sollten sie doch-als erste-hinaus, hinaus aus dem Engen Klassenraum, for vom Elternhaus um ein ganz neues und eigenartiges, aus Arbeit und Erholung geformtes Leben zu führen. Endlich war der Tag der Abreise da. Lange vor der Abfahrt des  Zuges standen Jungens und Mädels am Bahnhof. Viel zu lange dauerte manchen die Fahrt auf der längst bekannten Strecke. Nach der Ankunft im Ferienheim ging es sogleich ans Einrichten. Die Knaben wurden in zwei Stuben mit je einem Stubenältesten verteilt und die Mädchen ähnlich. Bald nach dem Einrichten hatten sie sich Leicht angezogen. Nach einem kleinen Imbiss elite alles hinunter auf die Wiese. Hier versuchten Knaben und Mädchen, die ersten zwei Aufzüge des Uhlandschen Trauerspiels “Ernst, Herzog von Schwaben” aufzuführen.

 

Por primera vez, la casa de vacaciones de la escuela alemana en Valparaíso fue ocupada por estudiantes durante una semana en pleno curso escolar. Los preparativos llevaban mucho tiempo en marcha. En los días previos a su partida, la casa de vacaciones en Limache era el tema principal de conversación entre los alumnos de secundaria en el patio; estaban a punto de ser los primeros en abandonar los límites de sus aulas y los hogares de sus padres para experimentar una vida completamente nueva y única, marcada por el trabajo y el descanso. Finalmente, llegó el día de la partida. Mucho antes de que saliera el tren, los chicos y chicas ya esperaban en la estación. Para algunos, el viaje por la ruta habitual parecía demasiado largo. Al llegar a la casa de vacaciones, se dispusieron inmediatamente a instalarse. Los chicos se dividieron en dos habitaciones, cada una con un responsable, y las chicas se dividieron de forma similar. Poco después de instalarse, se vistieron. Tras un pequeño refrigerio, todos bajaron al prado. Allí, chicos y chicas intentaron representar los dos primeros actos de la tragedia de Uhland, "Ernst, duque de Suabia".

Um 12.30 Uhr rief die Glocke zum Mittagessen. Für das Essen war die Zeit absichtlich lang und reichlich bemessen um langsames und ausgiebiges Essen zu ermöglichen  und Gelegenheit zur Tischunterhaltung zu geben. Bei tisch wurde auf gute Haltung, ordentliches Benehmen und manierliches Essen geachtet. Den Mädchen wurden verschiedene Kleine Amter übertragen. Ideal wäre es, die Kínder noch mehr zu kleinen Hausarbeiten aller Art heranzuziehen, derart,dass sie nicht nur ihre Stiefel putzen sander die Mädchen beispielsweise wenigstens den Tisch decken und ähnliche Arbeiten verrichten, und sie mehr zur Selbständigkeit erzogen werden.

 

Bis 2 Uhr war auch an den übrigen Tagen-Ruhepause. Der nachmittag bis zum kaffee verging am ersten Tage mit gemeinsamer Unterhaltung über allerhand Fragen, die ein Schülerherz bewegen, teilweise unterhielten auch einige mit kleinen Erzählungen die Mitschüler, die sich im Halbkreis um den Erzähler geschart hatten.

A las 12:30 sonó la campana para el almuerzo. El almuerzo se concibió como una comida larga y pausada, que permitía disfrutar de una comida abundante y sin prisas, y brindaba amplias oportunidades para conversar. En la mesa se hacía hincapié en la buena postura, el comportamiento adecuado y la delicadeza al comer. A las niñas se les asignaron diversas tareas pequeñas. Lo ideal sería que se les animara a participar más en las tareas domésticas de todo tipo, no solo a lustrar sus botas, sino también, por ejemplo, a poner la mesa y realizar tareas similares, fomentando así una mayor independencia.

 

Los demás días también hubo un periodo de descanso hasta las 14:00. El primer día, la tarde, hasta la hora del café, se dedicó a conversar sobre diversos temas de interés para los alumnos. Algunos alumnos entretuvieron a sus compañeros con cuentos cortos, que se reunieron en semicírculo alrededor del narrador.

 

Nach dem Kaffee wurde an jedem Tage den Kindern Gelegenheit gegeben, sich auf dem Turn und  Spielplatzz u tümmeln. abends wurden Spaziergänge bie Mondenschein unternommen und dabel gemeinsom deutsche Lieder gesungen, die jeder mitsingen musste. Am ersten Abend Führte un sein Spaziergang noch dem tunnel zwischen Limache und San Pedro. Es war eine lust, durch die vom  Mondschein beleuchtete landschaft zu wandem doch nicht für alle, denn gespensterhalt schienen manchen die Schalten der Bäume und Sträucher, und als gar einige verdächtige Geräusche an dunkleren Stellen zu vernehmen waren , bekamen doch einige ängstliche Gemüter das Gruseln, und über den Tunnel hinaus wallte nur der kleinere Teil.

Beim Schlafengehen an jenem Abend waren obwohl es der erste war, an dem die Kínder zu mehreren in ihren Zimmern schlafen sollten, nur wenige noch dazu aufgelegt, die anderen durch Spasse munter zu halten, die Müdigkeit überkam bald alle.

 

Después del café, los niños tenían la oportunidad de jugar en el gimnasio y el patio. Por las noches, daban paseos a la luz de la luna, durante los cuales cantaban canciones alemanas en las que todos debían participar. La primera noche, nuestro paseo nos llevó a través del túnel entre Limache y San Pedro. Fue un placer pasear por el paisaje iluminado por la luna, pero no para todos, ya que las ramas de los árboles y arbustos parecían fantasmales para algunos, y cuando se oyeron ruidos sospechosos en lugares oscuros, algunos de los niños más tímidos se asustaron, y solo un pequeño grupo se aventuró a cruzar el túnel.

 

A la hora de acostarse esa noche, aunque era la primera vez que los niños debían dormir varios por habitación, solo unos pocos tenían ganas de mantener despiertos a los demás con chistes; el cansancio pronto venció a todos.

Als am nächsten Morgen  Herr Dittmar eintraf  began der Zeichenunterricht, für den sich unzählige Motive boten Baumstämme von eigenartiger Gesalt, Palmen, der durchblick auf den   Hauptweg im Garten,  das Schwimmbad, das Denkmal. Gezeichnet wurde auch an den Tagen, die dem mathematischen, geographischen und biologischen Unterricht gewidmet waren; da wurde dann nachmittags das Tagespensum schriftlich und zeichnerisch niedergelegt. die Geometrie fand reiche Anwendung bei Vermessungen. so wurde das ganze Grundstück abgemessen zwei Mädchen massen das Gebäude aus Andere den Hauptweg und das Denkmal; ferner wurde die Höhe einiger Bäume berechnet, die Höhe. Breite und Tiefe des Esteros, seine Geschwindigkeit, ebenso die des Wassers im Graben vor dem Ferienheim. Auch die Temperaturunterschiede wurden durch Messungen festgestellt. Abends wurde der Sternhmmel Beobachtet.

Den Naturwissensschaftler überflutete die Pflanzen und Tierwelt mit  seiner Fülle von Unterrichsstoff. Neben einfachen Büten gelangten solche mit  kompliziertem bau  zur Betrachtung. Im Vordergrund des Interesses standen Farne und Nadelhölzer mit ihren charakterislischen  Sporangien und Fruchtformen. Soweit sich Gelenheit bot, wurde auch auf die Arten der Samenverbreitung und der Ernährung hingewiesen. Anlass zu  interessanten Erörterungen boten auch die Einteilung der Planzen nach lebensgemeinschaften und wie schon beim Zeichenunterricht, die Betrachtung der  Künstlerischen Formen der Natur. Auch zoologische Studien, insbesondare die Verketfung von Tier und Pflanzenwelt, wurden nicht ausser acht gelassen, und ferner die Abhängigkeit des Menschen im Rahmen seiner heimatlichen     Landschaft den  Kindern vot Augen geführt. Zweifellos hat bei den meisten mehr Interesse geweckt als in der Schule.     

Cuando el señor Dittmar llegó a la mañana siguiente, comenzaron las clases de dibujo, para las cuales se presentaron innumerables temas: troncos de árboles de formas peculiares, palmeras, la vista del camino principal del jardín, la piscina, el monumento. También se dibujaba los días dedicados a matemáticas, geografía y biología; en esos días, el trabajo del día se registraba por escrito y se realizaban dibujos por la tarde. La geometría tuvo una amplia aplicación en la topografía. Se midió toda la propiedad; dos chicas midieron el edificio, otras el camino principal y el monumento; además, se calculó la altura de algunos árboles, así como la altura, el ancho y la profundidad del arroyo Esteros, su velocidad y la velocidad del agua en la zanja frente a la casa de vacaciones. También se determinaron las diferencias de temperatura mediante mediciones. Por las noches, se observaban las estrellas.

 

El naturalista quedó impresionado por la abundancia de material para aprender sobre plantas y animales. Además de las flores simples, también se examinaron aquellas con estructuras complejas. La atención se centró en los helechos y las coníferas con sus característicos esporangios y formas de frutos. Siempre que fue posible, también se proporcionó información sobre los métodos de dispersión de semillas y la nutrición. La clasificación de las plantas según sus comunidades biológicas y, al igual que en las clases de dibujo, la observación de formas artísticas en la naturaleza también brindaron oportunidades para interesantes debates. No se descuidaron los estudios zoológicos, especialmente la interrelación entre los reinos animal y vegetal, y se les mostró a los niños la dependencia de los seres humanos de su entorno local. Sin duda, esto despertó en la mayoría de ellos más interés que sus tareas escolares.

 

 

Aber nicht nur dem Unterricht war der Aufenhält im Ferienheim          gewidmet; auch zur Erholung un Kräftigung der gesundheit wurde er  weidlich        ausgenutzt. der Unterricht tand stets im freien statt; die Mahlzeiten wurden ebenfalls im Freien eingenommen.

Nur wenige haben sich abends noch mit Mühle, Schach und anderen Spielen die Zeit vertrieben. Es zag sie nach Kurzer Zeit wieder hinaus zu den anderen. Im  übrigen wurde durch Dauerlauft, Ubungen an den Geräten u.a.m. daFür gesorgt, dass der Körper   in Bewegung blieb, und es ist wahl kein Tag vergangen, an dem nicht zwischen Kaffee und Abendessen eine Reihe der  beliebtesten Ballspiele und auch Andere  Spiele, wir “Ráuber und Banditen” gespielt wurden.

Wie schon auf  früheren Ausflügen mit dem  Klassenlehrer und auf der Reise durch den Süden Chiles wurden auch jetzt wieder bei stillen und im unterricht weniger Hervorragenden einige ungeahnte Gabenz u Spass und  Geselligkeit und auch zu praktischer Arbeit entdeckt. diese  Kínder gewannen neus Selbstvertrauen dadurch, dass auch sie einmal zur Geltung kamen. Ausserdem liess sich da draussen auch mal mit einem kleinen Sünder ein offense Wort reden, wozu in der Schule die Möglichkeit fehlte.

Bei dem Engen Zusammenleben musste, da in den zimmern nur wenig Platz war, strengste  Ordnung  herrschen, ohne die bald ein fürchterliches Durcheinander entstanden sein würde. Jeden Tag musste der Lehrer durch die  Stuben     gehen un nach allem  sehen; diejenigen, die sich  an der Südreise beteiligt hatten, waren an Ordnung   gewöhnt und leisteten dem Lehrer schon Unterstützung. Vor allem aber wurde durch das gute Beispiel auch den anderen die ungewohnte grobe Arbeit sogleicht selbstverständlich und ger erfüllte Pflicht .

Über das Zusammensein von Knaben und Mädchen lässt sich sagen, dass  im Ferienheim ein froher und reiner  Ton herrschte. Man konnte vielfach beobachten, das unter ihnen ein  Verhältnis herzlicher kameradschaft bestand.

Nur eine Woche war für den Aufenthalt im Ferienheim  vorgesehen, und schnell, nur allzu schnell war das  Ende  diese Woche da, und die Schüler mussten wieder abziehen aus ihrem Ferienheim, das eine Woche lang ihre Welt gewessen war.

 

Pero la estancia en el campamento de verano no se dedicaba únicamente a las clases; también se utilizaba ampliamente para el descanso y la recuperación. Las clases siempre se impartían al aire libre, al igual que las comidas.

 

Solo unos pocos pasaban las tardes jugando al molino, al ajedrez y a otros juegos. Pronto volvían a salir para unirse a los demás. Por lo demás, correr, hacer ejercicio en los aparatos y otras actividades aseguraban que el cuerpo se mantuviera activo, y casi no pasaba un día sin que se jugaran algunos de los juegos de pelota más populares y otros juegos, como "Ladrones y Bandidos", entre el café y la cena.

 

Como en excursiones anteriores con el profesor y durante el viaje por el sur de Chile, se descubrieron talentos inesperados para la diversión, el compañerismo y el trabajo práctico en los niños más callados y en aquellos con menos aptitudes académicas. Estos niños ganaron confianza en sí mismos al poder finalmente brillar. Además, allí podían hablar con franqueza con algún pequeño pecado, algo imposible en la escuela.

 

Debido a la convivencia reducida y al espacio limitado en las habitaciones, era imprescindible mantener un orden estricto, sin el cual no habría habido un caos terrible. Diariamente, el profesor debía recorrer las habitaciones y revisar todo; quienes habían participado en el viaje al sur estaban acostumbrados al orden y ya le prestaban su ayuda. Sobre todo, el buen ejemplo del profesor hizo que el trabajo, desconocido y arduo, se volviera inmediatamente natural y una obligación cumplida con gusto por los demás.

 

En cuanto a la interacción entre chicos y chicas, se puede decir que reinaba un ambiente alegre y puro en la casa de vacaciones. Era frecuente observar una cálida camaradería entre ellos.

 

Solo se había asignado una semana para la estancia en la casa de vacaciones, y demasiado pronto, la semana llegó a su fin y los estudiantes tuvieron que abandonar su hogar, que había sido su mundo durante una semana.

 

 

1928-Der Unterricht im Ferienheim zu Limache

Die Dauer des diesjährigen Aufenthaltes der  Obertertia im Ferienheim zu Limache war kaum ausreichend, um den  Ergänzungen zu dem reichhaltigen  Lehrstoff des Unterrichts in der Schule zu genügen.  Kurz nach  unserer     Ankunft began der Unterricht. Im Anschluss an ein kurz vorhergegangenes  Erdbeben Erzählteu ns  Herr  Dr Rühle über die Entstehung, Verlauf und Messung dieser Erscheinung Erdrinde. Am nächsten  Tag wurde  Biologie  getrieben; morgens wurde das Material dazu im Garten  des Ferienheims gesammelt, um  nachmittags mittels des  Mikroskopes  bearbeitet zu werden. Wir machten zahlreiche Schniltpräparate von Pflanzenteilen   . Insbesondere der Plattbau und die Struklur der Zellen wurden im Mikroskop beobachtet und darauf zeichnerisch wiedergegeben. Auch die Betrachtung kleiner   durchsichtiger  Würmer und Insekten sowie die  Beobachtung ihrer Eingeweidetätigkei machte uns grosse Freude. Nach 3 Tagen wurde Herr Dr. Rühle von Herrn Winkelmann  abgelöst, der uns den Deutschunterricht erteilte. Hauptsächlich beschaftigen wir un smit unserer Lektüre. Gelegentlich  erzählte uns Herr Winkelmann eine Geschichte, oder wir besprachen Literaturabschnitte genauer. auch wurde im  Verlauf des ganzen   Aufenthalts das Besprochene in  knapper Form schriftlich niedergelegt.

 

1928 - Clases en la Casa de Vacaciones Limache

 

La duración de la estancia de los alumnos de último año en la casa de vacaciones Limache apenas fue suficiente para cubrir el material adicional necesario para complementar el extenso currículo escolar. Las clases comenzaron poco después de nuestra llegada. Tras un reciente terremoto, el Dr. Rühle nos habló sobre el origen, el desarrollo y la medición de este fenómeno. El día siguiente lo dedicamos a la biología; por la mañana, recogimos muestras en el jardín de la casa de vacaciones para examinarlas al microscopio por la tarde. Preparamos numerosas secciones de partes de plantas. En particular, observamos la estructura de las células al microscopio y luego dibujamos nuestros hallazgos. También disfrutamos mucho observando pequeños gusanos e insectos transparentes y su actividad digestiva. Después de tres días, el Dr. Rühle fue reemplazado por el Sr. Winkelmann, quien nos enseñó alemán. Nos dedicamos principalmente a la lectura. De vez en cuando, el Sr. Winkelmann nos contaba una historia o analizábamos pasajes literarios con más detalle. Durante nuestra estancia, también escribimos breves resúmenes de lo que habíamos tratado.

Klaus Krebs, OIII

U.v. Schultzendorff    , OIII      

 

 

1928- Unsere Arbeit

Während unsere  Klasse,  die Ull, in  Limache  weilte, wurden wir Deutschunterricht vor folgende Aufgabe gestellt. Wir sollten in den Garten  hinausgehen und hier eine Naturerscheinung, sei es ein Baum, ein Tier oder sonst etwas Schönes beschreiben. So zogen wir alle hinaus in den   herrlichen Park, jeder bemüht, sich ein schönes  Stück Natur zu suchen. Bald hatte  jeder etwas gefunden und ging nun daran, für die Beobachtungen, die er an einem Gegenstand machte, möglichst richtige und treffende Ausdrücke zu suchen. Später wurden wir alle wieder versammelt und wir besprachen die Bedeutung einiger unter sich verwandter Wörter, um möglichst die Unterschiede herauszuarbeiten, wie  z.B. bei hart und spröde hervorschauen und hervorlugen   oder Borke und Rinde.

Damit war uns die Grundlage zum  Aufsatz gegeben, und nun machten wir uns an die Arbeit, die Darstellung, Selbst. Da sah man dann die Schüler    vereinzelt oder in Gruppen vor ihren Gegenständen sitzen und emsig schreiben. Diese auf einen  Zettel geschriebene Arbeit wurde dann wieder dem  Lehrer eingeliefert. Der aprach mit jedem seine Fehler durch und liess sie auch verbessern. Dann als Letztes wurde der Aufsatz  ins Reine  geschrieben. Nachdem dies geschehen war, wurde der nun fertige Aufsatz wiederum dem Lehrer gegeben, der die Beschreibung dann noch einmal verbesserte.

 

In dieser Form liegen die Aufsätze vor, und alle stellen die  Gesamtarbeit der Ull dar, zusammengefasst unter dem Rahmenthema: * der Garten des ferienheims

 

1928 - Nuestro trabajo

Mientras nuestra clase, la Ull, estaba en Limache, nos asignaron la siguiente tarea en la clase de alemán: debíamos salir al jardín y describir un fenómeno natural, ya fuera un árbol, un animal o cualquier otra cosa hermosa. Así que todos salimos al magnífico parque, cada uno buscando un elemento bello de la naturaleza. Pronto todos encontramos algo y nos pusimos a buscar las expresiones más precisas y adecuadas para nuestras observaciones. Más tarde, nos reunimos de nuevo y discutimos el significado de algunas palabras relacionadas para resaltar las diferencias, como entre "mirar" y "asomarse" (hart) y "quebradizo" (spröde), o entre "corteza" y "corteza de corteza".

 

Esto nos sirvió de base para nuestros ensayos, y entonces nos pusimos a trabajar en las descripciones y la redacción. Se podía ver a los alumnos sentados individualmente o en grupos frente a los objetos elegidos, escribiendo con diligencia. Este trabajo, escrito en una hoja de papel, se entregaba luego al profesor. Discutió los errores de cada estudiante y los corrigió. Finalmente, el ensayo se redactó en su versión final. Una vez terminado, se devolvió el ensayo al profesor, quien lo revisó una vez más.

 

Los ensayos se presentan de esta forma y representan la obra completa de Ull, resumida bajo el tema principal: * El jardín de la casa de vacaciones

 

Friederich  Oetzmann. UI

 

1928-Im Ferienheim in den September- Ferien

Eines Morgens fuhren wir mit Herrn Milo nach unserem Ferienheim in Limache. Wir waren viele  Mädchen von der Quinta, ein Paar von der  Quarta und  Untertertia. Das war eine freude  als dort ankamenl Wir wurden bald in die einzelmen Zimmer verteilt und jeder bekam sein Belt. Dann ging es zum spielen und Turnen. Bald  danach wurden wir zum Frühstück gerufen. Unter einer Traubenlaube war der  Tisch gedeckt, es war ein sehr langer Tisch. Herr Milo sass an einem Ende und Frau Milo am anderen.

Das Essen schmeckte uns Sicher besser wie zu Hause.

Nun standen wir auf und spielten weiter. Der Rundlauf machte uns am meisten Spass. Am Abend assen wir im Esszimmer, einige  Mädchen haben auch etwas auf dem Klavier gespielt. Nach dem Essen spazierten wir noch etwas im  Garten umher, und dann gingen wir  zu Bett. die Betten waren sehr schön rein. Wir schwatzten noch eine Zeit lang, aus einem Buche wurde eine  lustige Geschichte vorgelessen und endlich schliefen wire in. Und so ging es lustig die ganze Woche lang. Wir brannten auch oft ein Lagerfeuer am Abend an, unten auf der  Wiese, und sangen einige Lieder  dazu. Nun war auch der letzte Tag angebrochen, den wir im Ferienheim verleben durften. Wir waren sehr Traurig, dass wir weg mussten. Die Heimkehr sollte um 1 Uhr nachmittags sein. Am  Morgen sollten die  Riga und die Hilda ein gedicht machen.

Derweilen war ich rausgegangen und hatte ein Gedicht aus Spass gemacht. Dann hab  ich es einem  Mädchen gezeigt und die hat es Herrn Milo gesagt; da musste ich es zeigen. Herr Milo fand es gut und liess es mich ins Fremdenbuch einsschreiben. Nachdem frühstückten wir und fuhren traurig heim.

 

1928 - En la casa de vacaciones durante las vacaciones de septiembre

 

Una mañana, fuimos con el Sr. Milo a nuestra casa de vacaciones en Limache. Éramos muchas niñas de quinto grado, un par de cuarto y algunas de tercero de primaria. ¡Fue una alegría llegar! Pronto nos dividieron en habitaciones individuales y cada una recibió su cinturón. Luego fuimos a jugar y a hacer gimnasia. Poco después, nos llamaron para desayunar. La mesa estaba puesta bajo una parra; era una mesa muy larga. El Sr. Milo se sentó en un extremo y la Sra. Milo en el otro.

 

La comida sin duda sabía mejor que en casa.

 

Luego nos levantamos y seguimos jugando. Lo que más disfrutamos fue el juego de mesa. Por la noche, cenamos en el comedor y algunas niñas también tocaron un poco el piano. Después de cenar, dimos un paseo por el jardín y luego nos fuimos a dormir. Las camas estaban muy limpias. Charlamos un rato más, nos leyeron en voz alta un cuento divertido y, finalmente, nos quedamos dormidos. Y así transcurrió toda la semana, entre diversión y juegos. A menudo, por la noche, encendíamos una hoguera en el prado y cantábamos algunas canciones. Había llegado el último día que podíamos pasar en el campamento de vacaciones. Estábamos muy tristes por tener que irnos. Teníamos que regresar a casa a la una de la tarde. Por la mañana, Riga e Hilda debían escribir un poema.

 

Mientras tanto, yo había salido y escrito un poema por diversión. Se lo enseñé a una niña, y ella se lo contó al señor Milo; así que tuve que enseñárselo también. Al señor Milo le gustó y me dejó escribirlo en el libro de visitas. Después, desayunamos y, con mucha tristeza, volvimos a casa.

 

 

1928-Im Ferienheim

Im Ferienheim, im Ferienheim

da kehrten wir lustig ein.

O, wie haben wir gesungen, gespielt und gelacht

und haben mächtig viel Radau gemacht

von diesem wunderschönen Ort

Möchten wir gar nicht wieder fort;

dort eines Tages hiess es nach Haus, nach Haus,

Und wir mussten mit schweren Herzen aus dem Ferienheim heraus

 

1928 - En la casa de vacaciones

En la casa de vacaciones, en la casa de vacaciones,

llegamos alegremente.

 

¡Oh, cómo cantamos, jugamos y reímos,

y armamos un gran alboroto!

 

No queríamos irnos de este maravilloso lugar;

 

un día llegó el momento de volver a casa, a casa,

 

y con el corazón apesadumbrado, tuvimos que dejar la casa de vacaciones.

 

Irma Gudenschwager V.

 

 

1929- Im Ferienheim  in Limache

Am Freitag, den 6 , September, standen wir alle erwarttungsvoll am Bahnhof. Natürlich kamen wir alle ungefähr eine halbe stunde zu früh an, jede mit Bettwäsche und anderen Sachen schwer beladen.  Wir stiegen in den Zug, und endlich es kam uns wie eine Ewigkeit vor-fuhr der Zug ab. Unter Schwatzen  und Lachen kamen wir in Limache an. Uns erwartete schon eine Kutsche für das Gepäck. Nun ging es los. Eigentlich solten wir zu zwei und  zwei gehen, aber wir kamen nicht dazu, denn schon kam uns Herr Feistner mit Frau und tochter entgegen. Wir hatten eben noch Zeit, abzulegen, da läutete schon die Glocke zum Kaffee. frau Feistners Kaffee und das knisprige Limacher Brot schmeckten uns herrlich. Dann durchstöberten wir den Garten  und  machten dabei allerlei Entdeckungen. Das Schwimmbad, das so shön verstecht unter Büschen liegt, durften wir Arm in Arm unter  Sang und Klang einen Rundgang durch den Garten. Bald ging es unter  Lachen und Tändeln ins Bett, es dauerte aber geraume Weile, bis Ruhe eingetreten war.

Im  Ferienheim  hiess es “Selbst ist der Mann” (auch die Frau). Wir mussten selber Stiefel putzen. Betten machen Zimmer  aufräumen usw. die Tage vergingen schnell, viel zu schnell. Unser Ausflug an den Estero war sehr schön. Dort wateten wir im Wasser umher und fanden eine Menge Fische. eine von uns fand sogar eine Angel, und eifrig begannen wir zu fischen. Aber schliesslich mussten wir Schuhe und Strümpfe anziehen, d.h. ich habe einen Strumpf verloren und nicht wiedergefunden. eines  Tages besuchten uns die Lehrer. Sie brachten un seine  grosse Tüte voll Süssigkeiten mit, um die wir uns beinahe gebalgt hätten. Am Dienstag ging’s mit der Pferdebahnn ach Chaparro und dann zu Fuss nach der Quinta G. Oede. Verlassen wie ein verwunschenes Schloss im Märchen lag das Haus von alten  Bäumen beschattet da. Nur e paar verwahrloste Haustiere, verwundert  über den zahlreichen Besuch, kame nuns entgegen. der Wächter des Hauses, ein  erbarmumgswürdigs Geschöpf, schlich zutraulich schwanzwedelnd zu uns her. das ausgehungerte, aber sonst stattliche Tier hatte sofort aller  Herzen gewonnen. Jede gab ihm ein  Stückchen Vesperbrot oder  streichelte ihm das wollige Fell.

Drollig war es, als wir mit der gondola ach Olmué fuhren. die federung war  entsetzlich, der Weg scheusslich holprig und wir stiessen manchmal mit dem  Kopf an die  Decke. Je höher wir flogen, desto grosser war der Jubel. Nur ein  Mädchen jubelte nicht mit. Ihr Gesicht wurde lang und länger, ihr Geschrei bang und bänger, und fest  klammerte sies ich an Frl, Murtfeld: “Ich will zurück, ich will nicht mehr fahren”, rief sie, indem dicke Tränen die Wangen hinunterrolten. Nachdem sie aber vorne einen  Platz erhalten   ………………………………………………………

 

 

1929 - En la casa de vacaciones de Limache

 

El viernes 6 de septiembre, todos esperábamos con ilusión en la estación de tren. Por supuesto, llegamos media hora antes, cargados con ropa de cama y demás pertenencias. Subimos al tren y, por fin —lo que pareció una eternidad—, partió. Charlando y riendo, llegamos a Limache. Un vagón ya nos esperaba para recoger nuestro equipaje. ¡Ya estábamos en marcha! Se suponía que íbamos en parejas, pero no tuvimos la oportunidad, porque el señor Feistner ya venía hacia nosotros con su esposa e hija. Apenas tuvimos tiempo de partir cuando sonó la campana para el café. El café de la señora Feistner y el crujiente pan de Limache estaban deliciosos. Luego exploramos el jardín e hicimos todo tipo de descubrimientos. Nos permitieron pasear del brazo por el jardín, cantando sin parar, hasta la piscina, tan bellamente escondida entre los arbustos. Pronto nos fuimos a la cama riendo y jugando, pero tardó bastante en calmarse la situación.

 

En el campamento de vacaciones, el lema era "Hazlo tú mismo" (tanto para hombres como para mujeres). Teníamos que lustrar nuestras botas, hacer nuestras camas, ordenar nuestras habitaciones, etc. Los días pasaban volando, demasiado rápido. Nuestra excursión al río Estero fue maravillosa. Nos metimos en el agua y encontramos muchos peces. Uno de nosotros incluso encontró una caña de pescar y nos pusimos a pescar con entusiasmo. Pero al final, tuvimos que ponernos los zapatos y los calcetines; bueno, perdí un calcetín y no lo encontré. Un día, nos visitaron los profesores. Nos trajeron una bolsa grande llena de dulces, por la que casi nos peleamos. El martes, tomamos el tranvía de caballos hasta Chaparro y luego caminamos hasta Quinta G. Oede. La casa estaba desierta, como un castillo encantado de cuento de hadas, a la sombra de viejos árboles. Solo unas pocas mascotas desatendidas, sorprendidas por los numerosos visitantes, vinieron a recibirnos. El guardián de la casa, una criatura lamentable, se acercó sigilosamente con confianza, meneando la cola. El animal, hambriento pero a la vez hermoso, se ganó de inmediato el cariño de todos. Cada uno de nosotros le dio un trozo de nuestro almuerzo o acarició su pelaje lanudo.

 

Fue divertido cuando subimos en la góndola a Olmué. La suspensión era terrible, el camino estaba lleno de baches y a veces nos golpeábamos la cabeza contra el techo. Cuanto más alto subíamos, mayores eran los vítores. Solo una niña no se unió a los vítores. Su rostro se alargaba cada vez más, sus gritos se volvían más ansiosos y se aferraba con fuerza a la señorita Murtfeld: «¡Quiero volver, no quiero subir más!», gritaba, con lágrimas espesas rodando por sus mejillas. Pero después de que le dieran un asiento en la parte delantera...

Ilse Rössle, IV B                  

 

1930- Im Ferienheim

2.. haben wir uns gebalgt und bekämpft in Limache auch gebadet haben jaben wir jeden Tag. Wir standen jeden Morgen um halb sieben auf und machten Freiübungen im Badeanzung und einen Dauerlauftum den Park. Einen Abend spielen wir gerade Räuber und Gendarmen, als einer von uns auf die Idee kam, dass wir uns Nachthemden überziehen solten um die  Mädchen und Herrn Zajadacze in bisschen zu erschrecken. Als wir alle so weit waren,wickelten wir uns noch Handtücher um den Kopf und schwärzten unsere Gesichter mit einem Korken. Dann zagen wir nun sehr mutig los. Da würde Herr Zajadacz schon auskratzen, wenn so ein Dutzend wilder Gestalten auf einmal aus dem GEbüsch auf ihn losstürmten. Wir verabredeten, dass ich mit der Taschenlampe  vorausgehen solte und, im Falle, dass Herrn Zajadacz sähe, dreimal kurz zu warten, denn bald kamen die  Mädchen auch. Ich hörte noch, wie eine sagte: “Die werden wir  vielleicht noch schön erschrecken”. Herr Zajadacz wollte antworten, kam aber gar nicht dazu, denn schon war er von ein paar vermummten Gestalten umringt, die natürlich fürchterlich schrien. Herr Zajadacz wehrte sic haus leibeskräften, und die Mädchen liefen kreischend davon. Aber ebenso schnell, wie wir gekommen waren wir auch wieder verschwunden.

Als wir nachher alle zusammen in den Park gingen,sahen wir eine  Dame mit einem Herrn spazieren gehen. Wir versteckten uns hinter den grossen Bäumen, da man uns Leicht entdecken konnte,, weill wir ganz Weiss verkleidet waren. Dann  überfielen wir sie plötzlich, und die Dame war sehr erschrocken, aber der Herr nicht weniger.

Wir machten auch oft Speerkämpfe. In Limache hat es mir sehr gut gefallen.

 

1930 - En la casa de vacaciones

 

2. Jugábamos a las luchas y a pelear en Limache, y también íbamos a nadar todos los días. Nos levantábamos todas las mañanas a las 6:30 y hacíamos calistenia en traje de baño y corríamos un buen rato alrededor del parque. Una noche estábamos jugando a policías y ladrones cuando a uno de nosotros se le ocurrió la idea de ponernos camisones para asustar un poco a las chicas y al señor Zajadacz. Cuando estuvimos listos, nos envolvimos la cabeza con toallas y nos pintamos la cara de negro con corchos. Entonces, valientemente, salimos. El señor Zajadacz se habría llevado un buen susto si una docena de figuras salvajes hubieran salido de repente de entre los arbustos. Acordamos que yo iría delante con la linterna y, por si veía al señor Zajadacz, esperaría un momento tres veces, porque pronto llegaron también las chicas. Oí a una de ellas decir: «Podríamos darles un buen susto». El señor Zajadacz quiso responder, pero no tuvo oportunidad, pues ya estaba rodeado por unas figuras encapuchadas que, por supuesto, gritaban espantosamente. El señor Zajadacz se defendió con todas sus fuerzas, y las chicas huyeron despavoridas. Pero tan rápido como habíamos llegado, habíamos desaparecido.

 

Después, cuando fuimos todos juntos al parque, vimos a una señora y un señor paseando. Nos escondimos tras los grandes árboles, ya que nos podían ver fácilmente porque íbamos vestidos de blanco. Entonces, de repente, los atacamos, y la señora se asustó mucho, pero el señor no menos.

 

También solíamos jugar a peleas con lanzas. Me lo pasé muy bien en Limache.

 

.Willy Münnich , U3

 

1932-Kinder und koloniefest in Limache

Schon lange vor 8 Uhr am Morgen wimmelt es auf dem Bahnhof Puerto von einer grossen Menge von  über 400 Schulkindern und wahl der Gleichen AnzahlErwachsener Sonderwagen sind dem  lokalzug nach Limache angehängtund in lustiger, frölicher Eisënbahnfahrt bringt der Zug in einer Stunde alle  die Festteilnehmer nach Limache.

Die Städische Musikkapelle beglgitet die  Reisenden . Unter Vorantriff der Musik, mit der Schulfahne an der Spitze setzt sich vom Bahnhof Limache ein  langer Zug von Schülern und Erwachsenenn ach dem Deutschen Ferienheim, dem bisitztum der Deutschen Schule, in Bewegung.

Die Park und  Wiesenanlagen des Ferienheimes sind für das Kínder und Koloniefest festlich hergerichtet. Bunte Papierwimpel, die farbenfreudigen  grossen Signalflaggen der Schiffahrtslinien, deutsche und chilenische Fahnen schmücken den grossen Wiesengrund der von allem wuchernden Brombeergestrüpp  befreit ganz an den Anblick einer grossen Festwiese bietet. Buden sind errichtet für den Verkauf von Limonade, Schokolade und Eis; Werfbude, Schiessbude, Theaterbühne, Kaspertheater und Kletterstange warten auf das lustige Volksfesttreiben, das am Nachmittag beginnen soll.

Der Vormittag ist sportlichen Wettkämpfen gewidmet. Im Weitsprung,  75 Meterlauf und Schlagballweitwurf messen die Schüler und Schülerinnen, nach altersstufen geordnet ihr Können. Nur die Kleinsten aus den drei Unterklassen beteiligen sich nicht. sie sind zusammen mit den vielen Erwachsenen ein dankbares Publikum, das bei besonders guten Leistungen mit Beifall nicht spart.

Den Abschluss des Dreikampfes der einzelnen Altersstufen bildet ein Aufmarsch sämtlicher Klassen unter  Vorantritt der Musikkapelle zu den grossen  Freiübungen unten auf der Festwiese.

 

1932 - Festival Infantil y de la Colonia en Limache

 

Mucho antes de las 8:00 a. m., la estación de Puerto estaba repleta de una gran multitud de más de 400 escolares y un número similar de adultos. Se acoplaron vagones especiales al tren local con destino a Limache, y en un alegre y divertido viaje, el tren llevó a todos los participantes del festival a Limache en una hora.

 

La banda municipal acompañó a los viajeros. Encabezada por la banda, con la bandera escolar a la cabeza, una larga procesión de estudiantes y adultos partió de la estación de Limache hacia la Casa de Vacaciones Alemana, sede de la Escuela Alemana.

 

El parque y los prados de la casa de vacaciones estaban decorados festivamente para el Festival Infantil y de la Colonia. Banderines de papel de colores, las vibrantes banderas de señales de las navieras y las banderas alemana y chilena adornaban el extenso prado, que, despejado de zarzas, parecía un gran recinto ferial. Se instalaron puestos para la venta de limonada, chocolate y helado. Un puesto de lanzamiento, una galería de tiro, un escenario, un teatro de marionetas y una barra de escalada preparan el terreno para las animadas festividades, que comenzarán por la tarde.

 

La mañana está dedicada a las competiciones atléticas. En salto de longitud, carrera de 75 metros y lanzamiento de pelota, los alumnos, organizados por grupos de edad, demuestran sus habilidades. Solo los niños más pequeños de los tres primeros cursos no participan. Ellos, junto con los numerosos adultos, forman un público entusiasta que aplaude con entusiasmo las actuaciones más destacadas.

 

El triatlón para cada grupo de edad concluye con un desfile de todas las clases, encabezado por la banda de música, hasta las grandes exhibiciones de gimnasia en el recinto del festival.

 

Und dann gehts zum Mittagessen für die Kínder. Unter den Eukalyptusbäumen auf der Festwiese sin Tische und Bänke aufgestellt. Die für über 200 kínder Platz bieten. Ohne Schwierigkeiten geht die Verpflegung der grossen Kinderschar vor sich.

Für den Nachmittag sind in der Hauptsache Kínderbelustigungen vorgesehen. Da gibt es eine Werfbude, in der man mit Bällenn ach Affen, Fröschen und anderen Tieren werfen  kann. Die grösseren  können in derSchiessbude beim  Bolzenschiessen ihre  Treffsicherheit erproben; an der Kletterstange versucht mancher sein Heil, um sich eine Tafel Schokolade oder Andere Süssigkeiten herunterzuholen.

Die Untertertia und Quarta bieten auf der kleinen Freilichtbühne lustige Aufführungen; das Kasperletheater hat bei allen vorstellungen stets ein dankbares Publikum.

 

Im Schwimmbad des Ferienheims bietet eine Klasse ein Wettschwimmen und lustige Wasservorführungen; die Mädchen der Oberklassen entzücken in farbenfrohen Trachten durch Reigen auf einer der Parkwiesen.

 

Zu Schokolade und Kuchen vereinen sich die Kínder wieder unten unter den Eukalyptusbäumen; Papierballons steigen hoch in die Luft, unermüdlich spielt die Musikkapelle auf dem Festplatz. Die Eisbude und die Limonadenbude sind bei der heissen Sommertemperatur ständig umlagert, kurz; der grosse Festplatz gewährt das Bild eines richtigen  Volksfesttreibens.

 

Die Nachmittagszüge haben noch viele Gäste gebracht;  am Machmittag weilen über 1.000 Personen im Ferienheim.

 

Den Abschluss des Festes bildet die Siegerverkündigung und die Verleihung des Medaillen an die sieger oben auf dem Sportplatz vor dem Denkmal der Kriegsteilnehmer (Die Namen der Siegen und Siegerinnen geben wir in einem gesonderten Bericht).

 

Dann ordnet sich die grosse Schar der Kínder und Erwachsenen zur Heimreise. In langem Zugez um Klange der Musik marschieren alle zum Bahnhofe Limache; mit noch grosserem Frhsinn als bei der Hinfahrt wird die Rückfahrt nach Valparaíso  angetreten .

 

Y entonces llega la hora del almuerzo infantil. Mesas y bancos se colocan bajo los eucaliptos en el recinto del festival, con capacidad para más de 200 niños. Alimentar a este numeroso grupo de niños transcurre sin problemas.

 

La tarde está dedicada principalmente al entretenimiento infantil. Hay un puesto donde se pueden lanzar pelotas a monos, ranas y otros animales. Los niños mayores pueden poner a prueba su puntería en la galería de tiro; algunos prueban suerte en el poste de escalada, con la esperanza de alcanzar una barra de chocolate u otros dulces.

 

Los alumnos de primero y cuarto grado presentan divertidas actuaciones en el pequeño escenario al aire libre; el teatro de marionetas siempre atrae a un público entusiasta.

 

En la piscina del campamento, una clase organiza una competición de natación y divertidos espectáculos acuáticos; las niñas de los grados superiores deleitan a todos con coloridos trajes folclóricos y bailes en uno de los jardines del parque.

 

Los alumnos mayores interpretan bailes con coloridos trajes tradicionales. Los niños se reúnen de nuevo bajo los eucaliptos para disfrutar de chocolate y pastel; globos de papel flotan en el aire y la banda toca sin cesar en el recinto del festival. Los puestos de helados y limonada están siempre abarrotados bajo el calor del verano; en resumen, el extenso recinto del festival se asemeja a una animada fiesta popular.

 

Los trenes de la tarde trajeron a muchos más visitantes; al mediodía, más de 1000 personas se alojan en el campamento vacacional.

 

El festival concluye con el anuncio de los ganadores y la entrega de medallas a los vencedores en el campo deportivo frente al monumento a los caídos (los nombres de los ganadores se publicarán en un informe aparte).

 

Luego, el numeroso grupo de niños y adultos se reúne para emprender el viaje de regreso. En una larga procesión, acompañada de música, todos marchan hasta la estación de tren de Limache; el viaje de vuelta a Valparaíso comienza con aún mayor entusiasmo que el de ida.

 

1957-Kleine Liebe zu Limache Eine Plauderei

 

Wie oft ist doch, dass nur ein einziges Wort eine Erinnerung weckt, eine Stimmung beschwört oder  Gefühle auslöst, die lang ins uns schlummerten. Manchmal ist es eine Melodie, ein  Duft oder nu rein selten gehörtes Wort, die diesen Seelenzustand bewirken. Aber immer wirkt dabei das Herz noch mit. Du horst den Namen einer Stadt, eines Dorfes und du stehst mitten drin, siehst allbekannte  Häuser und aufragende Türme und eine Sehnsucht erfasst dich, einmal wieder dort sein zu  können. Wem geht es nicht so, wenn er das Wort Limache hört? Wer  denkt nicht  sofort an Ruhe, Beschaulichkeit, an einen  Ort, in dem die Zeit fast stehen geblieben ist, an prächtige Bäume, verschlafene “Quintas” und geruhsame Menschen? Die Älteren unter uns sehen vielleicht ein Anderes Bild: ein glänzendes  Leben in prächtigen gärten, vornehme Kutschen , fröhliche Reitertrupps,  gepflegte Menschen und Feste des Abends. Sie werden denken an  verflossene, wohl nie wiederkehrende Zeiten. Zeiten des Glanzes und Wohlstandes. Ein Blick in die verschlafenen und weiträumigen “Quintas” lassen das üppige und  reiche  Leben noch ahnen, das einst hier geherrscht haben muss.

Versteckte Statuen, zerbrochene Freitreppen,  Bänke aus stein und trockene Springbrunnen. Dinge, die einst mit viel Liebe und  Sorgfalt geschaffen wurden, stimmen uns melancholiest und lassen ahnen, dass diese  frühere Zeit unwiderruflich der Vergangheit angehört und  nie mehr wiederkehren wird.

 

Doch nicht wenige werden sein, denen das Wort einen anderen Seelenzustand  zaubert: eine staubige Strasse, hohe  Mauern um einen dunklen Park, Türen und tore, die ewig verschlossen, allen den zutritt wehren; eine alte Fassade hinter dichten Bäumen, ein  Kleiner, ewig plätschernder Kanal, eine Haustür, schon lange aus den Fugen gegangen und ewig auf Erneuerung harrend ein enger Gang, der wirklich nicht die hinter ihm liegende Weite und Pracht ahnen lässt, alte und geduckte Gebäude und dann der einzig schöne Parkl Mann muss ihn an einem sonnigen Morgen durchstreifen, um ganz seine beglückende Schönheit zu erleben. Die Stille des Morgens wird nur dann und wann von einem Vogelruf unterbrochen, ein in seiner Ruhe gstörter Frosch tut einen Sprung, um einen neuen  Platz für seine Meditationen zu suchen. Wege und Pfade, von den einfallenden Sonnenstrahlen nur  spärchlich beleugtet, verlaufen kreuz und quer, die seltsamsten Bäume streben hier munter zum Licht.

Wir freuen uns über den berauschenden Duft der Akazien, des Jasmins un der Glyzinien, von denen sich ein uraltes  Exemplar wie ein riesiger Lindwurm durch den Garten windet, von alle nob seiner unerhörten GRösse bewundert.

Wir bestaunen den herrlichen Wuchs der  prächtigen Palmen, die majestätische Gestalt der in den  Himmel strebenden Eucalipten un die vorsintfflutlichen Formen derAraukarien. Und plötzlich wird eine jugenderinnerung wach: ich sehe mich als kleinen Sextaner im Kreise meiner Kameraden den Schlossberg inn Heidelberg hinaufgehen, schön zu  zweien hintereinander und geführt von unserem Botaniklehrer.

Die berühmte Sammlung ausländischer Bäume  im Schlossgarten ist unser Ziel. Und hier sehe ich ein herrliches Exemplar eines Baumes, das als einziges in meiner Erinnerung haften  geblieben ist.

Ein Kleines Emailleschild gibt uns Auskunft: Araucaria (Chilefichte). Heute frage ich mich oft: war es wohl dieser Baum, der mein Interesse für dies ferne Land wachgerufen hat? Doch nun schweift der Blick  über den “Barranco” hinweg ins Weite, haftet an den gegenüberliegenden Bergen und freut sich über den prächtigen Abschluss des Ganzen, der auf den Beschauer wirkt wie eine  kulisse,  geschaffen von der Hand des Künstlers.

 

1957 - Un pequeño amor por Limache: Una charla

 

¿Con qué frecuencia una sola palabra despierta un recuerdo, evoca un estado de ánimo o activa sentimientos que han permanecido latentes en nuestro interior? A veces es una melodía, un aroma o simplemente una palabra poco común lo que evoca este estado de ánimo. Pero siempre interviene el corazón. Escuchas el nombre de un pueblo, una aldea, y te encuentras allí mismo, viendo casas familiares y torres imponentes, y te invade la nostalgia de volver. ¿Quién no siente esto al oír la palabra Limache? ¿Quién no piensa inmediatamente en paz, tranquilidad, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, árboles magníficos, fincas apacibles y gente serena? Los mayores entre nosotros quizás vean una imagen diferente: una vida resplandeciente en jardines espléndidos, elegantes carruajes, alegres grupos de gente, personas bien arregladas y fiestas nocturnas. Pensarán en tiempos pasados, quizás irrecuperables. Tiempos de esplendor y prosperidad. Un vistazo a la tranquila y espaciosa "Quintas" aún insinúa la vida exuberante y próspera que debió reinar aquí.

 

Estatuas ocultas, escaleras rotas, bancos de piedra y fuentes secas. Cosas que alguna vez fueron creadas con gran amor y cuidado nos llenan de melancolía y sugieren que esa época pasada se ha ido irrevocablemente y jamás volverá.

 

Sin embargo, para muchos, la palabra evoca un estado de ánimo diferente: una calle polvorienta, altos muros que rodean un parque oscuro, puertas y portones eternamente cerrados, impidiendo el acceso; una vieja fachada oculta tras frondosos árboles, un pequeño canal que murmura perpetuamente, una puerta principal desmontada hace mucho tiempo y que espera eternamente ser reparada, un pasaje estrecho que no deja entrever la inmensidad y el esplendor que se esconden más allá, edificios viejos y bajos, y luego el único parque verdaderamente hermoso. Hay que pasear por él en una mañana soleada para experimentar plenamente su belleza sublime. La quietud matutina solo se rompe de vez en cuando con el canto de un pájaro; una rana, interrumpida en su reposo, salta en busca de un nuevo lugar para meditar. Senderos y caminos, apenas iluminados por los primeros rayos del sol, se entrecruzan en el paisaje, y los árboles más singulares se esfuerzan alegremente por alcanzar la luz.

 

Nos deleitamos con la embriagadora fragancia de las acacias, el jazmín y la glicina; un ejemplar antiguo serpentea por el jardín como un dragón gigante, admirado por todos por su extraordinario tamaño.

 

Nos maravillamos ante el magnífico crecimiento de las espléndidas palmeras, la majestuosa forma de los eucaliptos que se elevan hacia el cielo y las formas ancestrales de las araucarias. Y de repente, un recuerdo de la infancia despierta: me veo a mí mismo, un niño de sexto grado, subiendo la colina del castillo de Heidelberg con mis compañeros, de dos en dos, guiados por nuestro profesor de botánica.

 

Nuestro destino es la famosa colección de árboles exóticos en el jardín del castillo. Y allí contemplo un magnífico ejemplar de un árbol que permanece intacto en mi memoria.

 

Un pequeño letrero esmaltado nos indica: Araucaria (abeto chileno). Hoy me pregunto a menudo: ¿fue acaso este árbol el que despertó mi interés por esta tierra lejana? Pero ahora mi mirada se pierde en la lejanía, atravesando el barranco, deteniéndose en las montañas opuestas, y se regocija ante la magnífica culminación de la escena, que se presenta ante el observador como un escenario creado por la mano de un artista.

 

Das ist fas Ferienheim in San Francisco de Limache der  tatkräftigen  Initiative und grossezügigen Beihilfe eines seiner prominentesten  Mitglieder verdankt es die deutche Kolonie, dass sie heute  Besitzerin dieses einzigartigen  Anwesen sist. Das ist  der  Ort, wohin nun schon seit beinahe einem halben Jahrhundert unsere Jungen und Mädels alljährlich ein-oder zweimal ziehen, um einige Tage hier zu verbringen, eine Woche gelösten, freudigen Beisammenseins, fern von den grauen Schulräumen, in fröhlicher  Ungebundenheit. Sagen Sie bitte nicht: “mein Kind hat dies nicht nötig; es soll sich in der Schule auf sein Examen vorbereiten, Ferien hat es  genug”. Damit verkennen Sie den grossen Wert, der in dem neuen, gemeinsamen Erleben, in der veränderten Umgebung, den neuen Eindrücken und in der Bereitschaf tzu einer freieren, auf  das Kameradschaftliche ausgerichteten Lebensordnung liegt. Welche grosse hilfe bietet ein socher Aufenthalt dem  Lehrer! Er kann einen  Blick tun in das Wesen seiner kinder, denn hier geben sies ich ungezwungen und ungehemmt.

 

Die Schulphsychose ist verschwunden. Oft wird er seine Urteile revidieren müssen: aus “mangelnd Begabten” werden oft ganze Kerle, aus “notorischen Faulpelzen” bereit willige Helfer, aus “änastlichen Muttersöhnchen”junge Freunde, auf die man sich verlassen kann. Aber manch hohle Fassade wird erkannt und der Lehrer kann zurückkehren mit einer neuen,  gerechteren Einstellung und seine weitere Arbeit kann davon nur Nutzen ziehen.

 

Aber auch die Schüler  lernen ihren Lehrer von einer anderen, menschlicheren Seite kennen und das gegenseitige Vertrauen wächst. Es  kommt wirklich nicht so sehr auf das  Lernen an und dass jeden Tag so und soviele Stunden Unterricht erteilt werden. Man sollte dort Dinge treiben, für die an unserer überlasteten Schule heute kein Platz mehr vorhanden ist. Das Spielerische (man bezeichnet es heute gerne als das Musische) stehe hier im Mittelpunkt. Fröhliches, gemeinsames Tun soll Tage erfüllen. Dabei sei die Betonung auf “gemeinsam” gelegt. Neben der gemeinsamen Arbeit, das gemeinsame Spiel.

 

Das singen, die vorbereitung auf den Zirkus, das gemeinsame Baden und die stille Abendrunde. Dabei soll dem Einzelnen die Möglichkeit zur eigenen Gestaltung der Freizeit nicht verbaut werden. Doch sei das Bindende starker als  das Trennende! Wenn dann nach diesen Tagen unsere Kínder wieder nach Hause zurückkommen und  mit  strahlenden Augen von ihren Erlebnissen erzählen, dann war die Zeit Sicher nicht umsonst gewesen.  Auch dann nicht, wenn sie geheimnisvoll von Dingen erzählen, die der Lehrer eigentlich nicht Wissen sollte: dass sie des Nachts um 12 Uhr wieder aufstanden, auf den Zehenspitzen an dem  Lehrerzimmer vorbeischlichen, um sich in einem entfernten Winkel des dunklen Parkes wieder zu treffen.

 

Wie leer würde  doch in ihrer  Erinnerung ihre Schulzeit aussehen,  wenn sie einmal später in fröhlicher Runde nicht sagen könnten: “Weiss du noch damals im Ferienheim? Um diese Tage aber erfolgreich  zu  gestalten, bedarf es allerdings eines vollen Einsatzes:  von morgens bis abends unentwegt dabei sei, ein Herz, das sich den Anforderungen der Jugend öffnet, das bereit ist, auch bei Dummheiten einmal mitzumachen. Wer mit seinen Schülern noch unbeschwert spielen  oder gar Unsinn machen kann wirkt ungemein erfrischend. Er wird zu seinem  Erstaunen merken, dass er dadurch keineswegs an Autorität verliert; ganz im Gegenteil er wird Vertrauen gewinnen, Offenheit gegründet ist.

 

Wie können wir uns glücklich schätzen, ein solch gesegnetes Stückchen Erdez u besitzen. In unserer Zeit der Hast un des  Lärms sind solche  Oasen der Stille notwendig und man sollte kein Opfer scheuen, um sie zu erhalten.

 

 

Esta es la casa de vacaciones en San Francisco de Limache. Gracias a la enérgica iniciativa y el generoso apoyo de uno de sus miembros más destacados, la comunidad alemana ahora es propietaria de esta singular propiedad. Durante casi medio siglo, este ha sido el lugar donde nuestros chicos y chicas se han reunido una o dos veces al año para pasar unos días: una semana de convivencia relajada y alegre, lejos de las monótonas aulas, en una libertad plena. Por favor, no digan: «Mi hijo no necesita esto; debería estar preparándose para sus exámenes en el colegio, ya tiene suficientes vacaciones». Al decir esto, no reconocen el gran valor de las nuevas experiencias compartidas, el cambio de aires, las nuevas impresiones y la disposición hacia una forma de vida más libre y platónica. ¡Qué gran ayuda ofrece una estancia así al profesor! Pueden comprender mejor el carácter de sus alumnos, ya que aquí se sienten completamente libres de inhibiciones y restricciones.

 

Por favor, no digan: «Mi hijo no necesita esto; debería estar preparándose para sus exámenes en el colegio, ya tiene suficientes vacaciones». La mentalidad escolar ha desaparecido. A menudo tendrá que reconsiderar sus juicios: aquellos considerados "sin talento" suelen convertirse en hombres de verdad, los "holgazanes notorios" en ayudantes dispuestos, y los "niños de mamá" en jóvenes amigos en los que se puede confiar. Se descubren muchas apariencias vacías, y el maestro puede regresar con una perspectiva nueva y más justa, lo que sin duda beneficiará su trabajo futuro.

 

Pero los alumnos también llegan a conocer a su maestro desde una perspectiva diferente, más humana, y la confianza mutua crece. En realidad, no se trata tanto del aprendizaje ni del número de horas de instrucción diarias. Allí se deben realizar actividades que ya no tienen cabida en nuestras escuelas sobrecargadas. El enfoque aquí es la alegría (hoy en día a menudo llamada artes). Las actividades alegres y compartidas deben llenar los días. El énfasis está en "compartido". Junto con el trabajo colaborativo, también hay juego compartido.

 

Los alumnos también llegan a conocer a su maestro desde una perspectiva diferente, más humana, y la confianza mutua crece. El canto, los preparativos para el circo, el baño comunitario y la tranquila reunión vespertina. Nadie debería verse privado de la oportunidad de organizar su propio tiempo libre. ¡Pero que lo que los une sea más fuerte que lo que los divide! Cuando, después de estos días, nuestros hijos regresen a casa y nos cuenten sus experiencias con los ojos brillantes, entonces el tiempo no habrá sido en vano. Ni siquiera cuando hablen misteriosamente de cosas que el profesor no debería saber: que se levantaron de nuevo a medianoche, pasaron de puntillas por delante de la sala de profesores y se reencontraron en un rincón apartado del parque oscuro.

 

... ¡Qué vacíos les parecerían sus días de escuela en sus recuerdos si, más tarde, en una alegre reunión, no pudieran decir: "¿Recuerdan cuando estábamos en el campamento de verano?"! Para que estos días sean realmente un éxito, sin embargo, se requiere un compromiso total: estar presente desde la mañana hasta la noche, con el corazón abierto a las necesidades de la juventud, dispuesto a participar incluso en las travesuras más tontas. Cualquiera que aún pueda jugar con despreocupación o incluso participar en tonterías con sus alumnos tiene un efecto increíblemente revitalizador. Se sorprenderán al descubrir que no pierden autoridad en el proceso; todo lo contrario, de hecho. Se ganarán la confianza y se establecerá la apertura.

 

¡Qué afortunados somos de poseer un lugar tan bendito en la Tierra! En estos tiempos de prisas y ruido, estos oasis de tranquilidad son esenciales, y no debemos escatimar esfuerzos para preservarlos.

 

 

 

So gibt es auch in unserer ruhelosen Zeit noch einiges das vom Wandel der Dinge unberührt bleiben und seine ehrwürdigen, alten Züge bewahren darf. Ich liebe dieses  Fleckchen Erde, das den Rauch einer alten verflossenen zeit an sich hat. Besonders aber liebe ich es im Herbst,  wenn in den Kronen der bäume ein feiner Dunst hängt,  wenn die Fussei m bunten Laub rascheln und man ganz plötzchlich an Deutschland denken muss, an die Laubwälder des  Odenwaldes. Dann legen sich manchmal  Nebelbänke über den “Estero”, von den Bäumen  trpft es langsam, die Konturen verschwimmen, verwischen un die  Blätter segeln leise raschelnd zu Erde.

Incluso en estos tiempos convulsos, aún existen cosas que permanecen inalteradas por el cambio y conservan su venerable y antiguo carácter. Adoro este pequeño rincón del mundo, que evoca el aroma de una época pasada. Pero lo amo especialmente en otoño, cuando una fina bruma se cierne sobre las copas de los árboles, cuando el roce de los pies con las hojas de colores te transporta a Alemania, a los bosques caducifolios del Odenwald. Entonces, bancos de niebla se posan a veces sobre el "Estero", el agua gotea lentamente de los árboles, los contornos se difuminan y las hojas caen suavemente al suelo.

Ich liebe den Zauber der einsamkeit, den Blick an den Palmen vorbei in die Weite, die trotzigen Eichen, die uralten “Pinos”, die  Tulpenbäume und Kastanien, die alten Mauern und stillen Winkel. Man möchte wieder jung sein, um dann zu zweit diese Pfade zu wandeln, aber dan nim Frühling, wenn die glyzinien blühen und  ihr berauschender  duft bis diese Winkel dringt.

 

Me encanta la magia de la soledad, la vista más allá de las palmeras, los robles que se alzan imponentes, los pinos centenarios, los tulipaneros y los castaños, los muros antiguos y los rincones tranquilos. Uno anhela volver a ser joven, caminar juntos por estos senderos, pero entonces en primavera, cuando florece la glicina y su embriagador aroma llega a estos rincones.

 

Ich liebte diesen Park vom ersten Tag an, als ich ihn sah. Es war sozusagen eine  Liebe auf den ersten blick. Und sie hat mich noch nicht betrogen, diese  Liebe. (Cóndor N° 36 vom 23.10.1957)

Me enamoré de este parque desde el primer día que lo vi. Fue amor a primera vista, por así decirlo. Y este amor aún no me ha traicionado. (Cóndor n.º 36, 23 de octubre de 1957)

Kurt Canzler

Musik-und Mahematiklehrer an der Deutschen Schule Valparaíso von 1939 bis 1974

Profesor de música y matemáticas en la Escuela Alemana de Valparaíso desde 1939 hasta 1974.

 

1985-  El Ferienheim

Es un magnífico lugar de reencuentro con los compañeros. Uno aprende a vivir en armonía con ellos a descubrir y conocer sus ideas. También uno se encuentra lejos del bullicio de la ciudad, de sus autos, camiones, trenes, buses  y del detestable humo, causa de algunas enfermedades.

En mi opinión el Ferienheim es un lugar magnífico, me agrada su silencio que me ayuda   e  invita a pensar. En fin, aparte de disfrutar de la naturaleza, está la piscina, sus dos canchas de fútbol, juegos recreativos, bosque y los innumerables juegos de salón que llevamos todos para hacer más agradable nuestra estadía.

También nos encontramos con aves como el tiuque y unos molestos pájaros nocturnos, que con su taca-taca no nos dejan dormir. Bueno pasemos a la comida. Nunca ha  sido mala, al contrario, ¡qué platos!,  ¡ y qué sabor!, excepto para algunos compañeros mañosos…..je je ejem! como yo.

Creo que en el Ferienheim conocí más a mis compañeros y me doy cuenta que son mis mejores amigos. Espero seguir contando por muchos años más de “nuestra semana en el Ferienheim”, gracias a nuestros padres y a todas las personas que hacen posible nuestra estadía en él.

Juan Enrique Bostelmann. 6ª

 

1996- Nuestra Semana en Limache

Estábamos tos sentados en la multisala, cuando el Sr. Lerner nos preguntó qué era lo que más queríamos: tener  clases normales en el Ferienheim de Limache, o escribir una fotonovela, parecida a la que acabábamos de leer. La respuesta fue clara:  casi todos votaron por la fotonovela. Pero luego, al darnos cuenta que para ello se necesitaría mucho tiempo, todos  preferimos aceptar las clases. Pero el Sr. Lerner ya no quiso aceptar el cambio.

Todos los alumnos de 8º M nos enojamos y alegamos. Cuando volvimos a hablar con el Sr. Lerner, algunos de nosotros reconocieron  que no sería tan aburrido escribir una fotonovela, como lo habíamos imaginado. Otros, sin embargo, continuaron escépticos.

El día de la partida: Estábamos en la estación. el tren partió a las 9 horas. subimos al tren y viajamos por el paisaje verde hacia Limache. Por fin llegamos al Ferienheim. después del acarreo de nuestros sacos de dormir y mucho equipaje, nos pareció un alivio dejar caer todos los bultos. se repartieron las piezas y después de mucho debatir, todo resultó bien.

Luego Sr. Lerner hizo un horario de actividades y en un papel grande cada uno tenía que inscribirse. Todos los que queríamos tener una tarea en la elaboración de la fotonovela lo hicimos.

Al día siguiente se iniciaron las conversaciones, fotografiamos, dibujamos, preparamos textos, etc. También pudimos jugar y aquellos que en ese momento no tenían nada que hacer, jugaron fútbol.

el martes por la noche hicimos un desfile de modas, que también tenía que ver con la fotonovela. Nos disfrazamos de forma cómica, y todos nos divertimos mucho.

El último día tuvimos que trabajar muy aceleradamente, porque no nos quedaba mucho tiempo. Y a pesar de que al principio se pensó que sería muy aburrido y que nada saldría en limpio, resultó todo muy bien y bonito. Nuestra impresión sobre la fotonovela cambió un 100% cuando regresamos a Viña. fue realmente una semana muy bonita  y  diferente.

 

Robert Riegel, 8 M

Fuente: Anuario DSV 1998: “Ferienheim Limache. 80 años” pp 170-178

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DOCUMENTO N° 5: RECUERDOS DE CHRISTEL WIELE

El Ferienheim y mis recuerdos

Si caminamos bajo los frondosos árboles del parque podemos gozar la sombra que nos brindan.  La misma que cobijó a tantas generaciones.  Los árboles son testigos de muchas festividades, kermess, estadías de alumnos, de fiestas familiares, casamientos, encuentros generacionales etc.

  Recuerdo que durante las vacaciones de verano venían familias de Argentina y de diversas partes de Chile a pasar sus vacaciones al Ferienheim.  Mis queridos parientes argentinos me invitaban a pasar el día con ellos y guardo los más bellos recuerdos de ese tiempo.  Había una plaza de juegos con columpios de madera, un balancín de madera hecho de troncos, había un poste muy alto del cual colgaban unas largas sogas con varios aros, uno corría alrededor y de pronto podía volar sujeto de los aros.

  La Secoya es testigo viviente de esa época.  Uno de los diversos caminos llevaba a la antigua piscina.  Se pasaba por el monumento y siguiendo hacia abajo adornaban a la derecha e izquierda las floridas hortensias rosadas, hoy solo quedan las Palmeras.  Todos los veranos aparecen a los costados de los diversos caminos “Amaryllis belladonas” que son originarias de Sudáfrica y que acá llamamos “Azucena Rosa” o “Azucena de Santa Paula”. 

Finalmente llegábamos a la Piscina que tenía unos peldaños de los cuales uno podía tirarse piqueros o bombas.  Muchas generaciones aprendieron a nadar en ese lugar.  Antes no existían los filtros, la piscina se vaciaba los domingos por la noche, se limpiaba el lunes temprano y luego se volvía a llenar con agua de pozo.  Una casita de madera estaba dividida por paneles y funcionaba como camarín.  Tenía unas divisiones que tenían hoyos, por lo tanto, al cambiarnos de ropa debíamos hacerlo muy rápido para que nadie lo pudiese ver.

A la hora del té, tocaban la gran campana que estaba colgada de un Castaño de la India, era el sonido que nos llamaba a tomar “once” bajo el largo parrón.  Los pancitos frescos con queso y la leche con “Milo” era lo mejor para juntar nuevas energías y para seguir jugando.  Tantos recuerdos imborrables de ese inolvidable lugar.

Christel Wiele,

Ehemalige Schülerin und Sekretärin Grundstufe

Exalumna y Secretaria Enseñanza Básica

Fuente: Colegio Alemán de Valparaíso, marzo de 2018

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DOCUMENTO N° 6: POEMAS DE 5° BÁSICO 2017 PARA LOS 100 AÑOS DEL FERIENHEIM

 

Los 100 años del “Ferienheim”

Este lugar tan bonito y querido por los niños pronto cumplirá 100 años desde

que se lo regalaron al Colegio Alemán, entonces quería dedicarle este poema:

Ferienheim

Tan lindo y bonito.

Tan ansiado por los niños.

Tan florido y colorido.

Y es muy entretenido.

Una semana del año.

Vas a jugar y divertirte.

A estar con tus amigos.

Y después no quieres irte.

Es un juego sin parar.

Muchas risas se oirán.

Uno no se puede detener.

Esto el “Ferienheim”

Agustín Puebla Veraguas, 5°C 2017

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100 años del Ferienheim

100 años han pasado, desde que una familia, agobiada por la pérdida de sus

hijos en una guerra, nos donara este bello y cómodo lugar “segundo hogar”.

Junto a nuestros amigos y compañeros nos divertimos y lo pasamos bien y nos

conocemos más, y lo más importante: APRENDER. No solo lenguaje y deporte,

aprender lo que es una amistad, y 100 años han pasado desde que lo hacemos.

Agustina Olivero Jaña, 5°C 2017

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Nuestro Ferien

El Ferienheim ha cumplido 100 años, el cual ha marcado fuertemente a muchas

generaciones de distintas maneras.

El objetivo del Ferienheim es simple: unir a un curso, hacerlos reír, convivir y

obviamente hacer que cada niño y niña de cada curso se divierta con sus

compañeros, y por mi experiencia se cumple muy bien el objetivo. Hay distintas

actividades interactivas, como deportivas y por supuesto están las alianzas, que

nos ayudan a trabajar en equipo.

Por otro lado, es muy agradable el ambiente que se presenta, con sus grandes

árboles, con los juegos, con el mini bosque. Ah… ¡y su rica comida!

Realmente fue muy agradable ir al Ferienheim con mi curso y ¡muy divertido

también! Espero que tu también hayas tenido una gran experiencia con tu curso.

Y si todavía no vas al mencionado Ferienheim, me tienes que creer ¡es muy

divertido!

Catalina Allende Ibañez, 5°C 2017

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Ferienheim

El Ferienheim es un lugar rodeado de mucha naturaleza, donde cada curso se

une más y se genera un lazo más fuerte de amistad, donde ríen juegan, lo pasan

bien y se apoyan muchos niños y se crea un recuerdo con cosas positivas y

descubren historias.

¡Apreciamos los 100 años del Ferienheim!

Martina Accatini Soiza y Catalina Moya Contreras, 5ºC 2017

 

Fuente: Colegio Alemán de Valparaíso, marzo de 2018

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GALERÍA FOTOGRÁFICA
































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