Recordando al mártir don Julio Enrique Fenner Heitmann Teniente 3º Bombero voluntario de la Segunda Compañía de Bomberos de Valparaíso, " Bomba Germania" Deutsche Feuerwehrkompagnie
“En memoria de nuestro Mártir.
Eran exactamente las 18:40 horas del día
Miércoles 8 de Julio de 1931, cuando Fenner, llevándose las manos al pecho
dijo: "Mi corazón, mi corazón", cerrando al mismo tiempo sus ojos,
pasando así a la eternidad, ante el dolor de su joven esposa y la consternación
de los médicos que le rodeaban”.
De esta forma por noventa y tres años
ininterrumpidos todas las generaciones de “Segundinos” han escuchado lo que
escribiera el cronista de la época como triste testimonio de la partida de
nuestro camarada y Teniente 3º Bombero voluntario don JULIO ENRIQUE FENNER
HEITMANN, Primer y único Mártir de nuestra Spritzen Deutsche Feuerwehrkompagnie
Nº2 “Bomba Germania” de Valparaíso y decimocuarto del Cuerpo de Bomberos de
Valparaíso...
...Estimado visitante, le invitamos a empaparse
en la historia de este héroe de la paz que entregó lo más sagrado que tenía; SU
VIDA, en respuesta al llamado del deber impuesto por él, voluntariamente al
incorporarse como uno más, a esta Legión de Honor formada por quienes tras la
burda cotona y casco del bombero voluntario, abrazan la noble causa bomberil
sin más armas que un hacha o un pitón pero con la grandeza del que está
dispuesto a todo por una vida que salvar del eterno enemigo descontrolado; EL
FUEGO.
JULIO ENRIQUE FENNER HEITMANN ingresó a la 2ª
Compañía “Bomba Germania” del primer puerto de la república, el 5 de abril de
1923, teniendo a la fecha de su muerte 7 años 9 meses y 13 días de valiosos
servicios en la Institución. A partir de 1928 fue distinguido por sus camaradas
con el cargo de Ayudante de Compañía, cargo que desempeñó hasta fines de mayo
de 1931, cuando en atención a sus relevantes méritos y la vacancia del cargo de
Teniente 3º, es elegido para cumplir con esa nueva responsabilidad, lamentablemente
dicho cargo lo desempeñó solo en el incendio en que se cubrió de gloria
llevándolo al martirologio.
A las 14,20 horas del día lunes 15 de junio de
1931, las sirenas alertaban a los bomberos haciendo sentir su lúgubre llamado
como gaviotas al vuelo en los cielos de Valparaíso, avisando del fuego y
arrebatando a los voluntarios de sus hogares y familias. El lugar amagado por
el fuego era Avenida Los Placeres Nº 595 frente al monolito que recuerda al
comerciante, político, gran Ministro de Estado, Organizador de la República,
don Diego Portales y Palazuelos, en el cerro de Los Placeres. Era una casa de dos
pisos de material ligero, tabiquería con adobes de barro y cemento, que debido
a la falta de agua de los primeros momentos del incendio, tomó gran incremento,
haciendo peligrar las construcciones vecinas al propagarse el fuego con gran
rapidez, alcanzando proporciones de gran tragedia.
Debido a las características dantescas del
siniestro y las dificultades para llegar al lugar, la Central de Comunicaciones
dio salida también a las Compañías del sector Puerto, raudamente la “Bomba
Germania” llega al sitio del suceso; el incendio era de grandes proporciones y
brindaba un espectáculo aterrador a los vecinos del lugar. Rápidamente toman un
lugar a la vanguardia y el Capitán Germano don Augusto Heitmann Lingue, dispone
un pitón frente al foco de fuego principal de las casas amagadas; ese chorro
estuvo dirigido en forma certera por el Teniente 3º don Julio E. Fenner
Heitmann, y bajo sus órdenes los bomberos Kurt Stephan y Augusto Fellay Rettig.
Por más de una hora lucharon denodadamente
contra el fuego destructor más, con el correr del tiempo fueron dominando al
implacable y eterno enemigo. Por la materialidad dominante de las casas
(adobes) y la gran cantidad de agua recibida, la posibilidad de un derrumbe
alertó a los bomberos que desde afuera colaboraban con los pitoneros que ya
trabajaban en el interior de la principal casa amagada. Al sentir el crujido
que casi siempre antecede a un derrumbe, fuertes gritos de aviso alertaron a
los bomberos que trabajaban en el interior de la casa, dando el Teniente Fenner
instrucciones a los suyos para protegerse del inminente derrumbe y replegarse
hacia el exterior de la construcción; Stephan y Fellay saltaron hacia un patio
interior, resultando ilesos y siguieron trabajando en el lugar, sin embargo el
Teniente Fenner en los momentos en que cruzaba el pórtico del inmueble buscando
protección para él y los suyos, un pesado balcón de cemento se desprendió de un
ventanal del segundo piso, cayendo sobre la espalda del malogrado bombero,
golpeándolo gravemente, fracturando su columna. Los escombros y los restos de
muralla lo taparon completamente, levantando una cortina de tierra a raíz del
derrumbe.
Sus compañeros lo rescataron rápidamente de
entre los escombros, su cuerpo estaba muy dañado y bañado en sangre,
trasladándolo a la Asistencia Pública, lugar donde le dieron las primeras
atenciones.
Tan mal herido se encontraba el Teniente Fenner
que fue necesario trasladarlo a las 20,00 horas de ese trágico día al Hospital
Alemán del Cerro Alegre, donde fue examinado y operado inmediatamente por el
doctor Guillermo Münnich ayudado por los doctores Adolfo Reccius, Federico
Ankelen y los Drs. Betzhold y Fonck, quienes fueron sus médicos de cabecera.
Lamentablemente la magnitud y gravedad de las heridas recibidas por el joven
Teniente, hicieron perder toda esperanza de recuperación auguraban un triste final.
El golpe recibido en su espalda fracturó su
columna vertebral y le produjo parálisis en ambas piernas; sufrió también la
fractura de la pierna izquierda. Aun así y gracias a su vitalidad y magnífica
contextura física, soportó los más atroces sufrimientos, su lucidez la mantuvo
hasta el momento de su muerte 23 días después del accidente en que fue
acompañado solícitamente por su amante esposa que se transformó en su enfermera
día y noche, como también asistido en todo momento por médicos, enfermeras, sus
familiares, camaradas bomberos y las autoridades de Valparaíso.
Julio Fenner era hijo de una antigua familia
alemana radicada en Valparaíso desde mediados del siglo XIX; al momento de su
muerte tenía 38 años era casado y padre de tres pequeñas hijas.
Durante su permanencia en el Hospital Alemán,
haciendo un gran esfuerzo a causa de su deteriorado estado, el Teniente Fenner
recibió al Intendente de la Provincia don Octavio Señoret Silva, y al Alcalde
de Valparaíso don Enrique Costa Pellé. También fue visitado por un grupo de
bomberos de la 3ª Compañía “Cousiño y A. Edwards” con quienes estuvo muy
contento y animado señalándoles: “...Lo que más siento es, que haya sido yo el
causante de que el Cuerpo no celebre el 80º aniversario de existencia.- Me siento
orgulloso de pertenecer a él; tan leales compañeros, tan cariñosos han sido
todos, que esto solo me ha compensado el sufrimiento de mis dolores”. Al último
grupo de sus compañeros “Segundinos” que lo visitó el día de su muerte les
contó que sentía que lo perseguía la mala suerte, ya que en un incendio en la
calle Victoria, estando con varios bomberos en el interior de un almacén en
llamas, con un fuerte humo, de repente se les cerró la cortina metálica,
dejándolos en una angustiosa situación, que hubiera sido fatal, a no mediar los
esfuerzos de sus compañeros, por abrir la puerta, sarcásticamente cerrada.
A las 18,40 horas del día 8 de julio de 1931 el
Teniente 3º don Julio E. Fenner Heitmann, se lleva sus manos al pecho y murmura
suavemente “Mi corazón, mi corazón”, cerrando acto seguido sus ojos para
siempre, pasando a la eternidad ante el dolor de su esposa y la consternación
de sus camaradas bomberos.
Don José Fabres Pinto, Vicesuperintendente del
Cuerpo de Bomberos de Valparaíso de la época, al enterarse del sensible
fallecimiento de Fenner, en su calidad de Vicesuperintendente de la Institución
se vio en la triste misión de llamar a Reunión Extraordinaria de Directorio e
informar a Oficiales Generales y a los Directores de Compañía de la trágica
noticia, dirigiéndose a ellos de la siguiente forma:
"Profundamente afectado doy cuenta a los
señores Directores del sensible fallecimiento del Tte. 3° de la 2ª Cía. don
Julio Fenner, acaecido ayer en el Hospital Alemán, a las 18:40 horas como
consecuencia de las graves heridas que sufrió en el incendio en los Placeres,
el 15 de Junio último, desgracia que no sólo afecta a la 2ª Cía., sino que al
Cuerpo de Bomberos de Valparaíso en general".
Conocida la triste noticia, se hicieron
presente en el Hospital Alemán, los bomberos germanos, que formaron la Guardia
de Honor, ante sus restos mortuorios, delegaciones de las Compañías, y los
Miembros del Directorio que, deseando unirse a los sentimientos de dolor de la
Compañía, hacían llegar sus sentimientos de condolencia a la familia del
mártir. Las flores, mudas testigos de la tragedia, empezaron a llegar para dar
un digno marco a los restos de la nueva figura que decoraba desde ese momento,
el Libro de Oro del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso.
El día martes 9 de julio sus restos fueron
trasladados al Salón de Honor de la “Bomba Germania” en Plaza Sotomayor, donde
se levantó una capilla ardiente, montándose una guardia de honor permanente de
sus camaradas bomberos.
Los funerales se efectuaron el día miércoles 10
de julio de 1931 con toda solemnidad y profundo recogimiento. La vieja paila
(campana de alarma) que avisó los incendios durante los primeros tiempos de la
Institución, ubicada en la torre del edificio de la Dirección General, tocó
lúgubre su tañer de despedida al Teniente Mártir en el momento de ser llevado a
su última morada. El cortejo ocupaba más de cinco cuadras de extensión,
abriendo la columna Batidores montados y a continuación formaban la Banda de
músicos de la Marina, Delegaciones de las Instituciones Armadas, Delegaciones
de Cuerpos de Bomberos de otras ciudades por orden de antigüedad de fundación
al mando del Tercer Comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago don Ramón
Núñez (7ª Cía.), Cuerpo de Bomberos de Viña del Mar, Banda de Músicos del
Regimiento Maipú, Autoridades de la ciudad encabezadas por el señor Intendente
de la Provincia don Octavio Señoret Silva y Directorio General del Cuerpo de
Bomberos encabezado por el señor Vice-Superintendente don José Fabres Pinto,
Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, en formación Reglamentaria, Carros con
coronas, Banda de Músicos Orfeón Municipal, Segunda Compañía de Bomberos “Bomba
Germania” de Valparaíso, Carro con los restos del Mártir Teniente 3º don Julio
Fenner Heitmann, tirado a mano por los Capitanes de las Compañías y dos
bomberos de la Compañía doliente, Deudos, acompañantes y civiles, cerrando el
cortejo las Instituciones Civiles.
Durante todo el transcurso del funeral,
verdaderos mares humanos se encontraban en las diversas calles, con el fin de
rendir su último homenaje al bombero mártir. No fueron pocas las lágrimas que
se escapaban de las personas que miraban pasar los restos. Las antorchas
encendidas de los bomberos daban un aspecto más impresionante aún al cortejo,
que lentamente fue avanzando hasta el cementerio, mientras el lúgubre tronar de
la vieja paila de incendio, con sus tañidos, marcaba el compás de los latidos
de nuestros corazones, que en ese momento latían más agitados que nunca.
Magnífico y emocionantes fueron los discursos
con que las autoridades bomberiles y civiles de la ciudad se asociaron a la
tragedia “Segundina”.
En el cementerio hubo muchos oradores para
despedir los restos del Teniente Fenner, entre ellos la Ilustre Municipalidad
de Valparaíso, representada por el Alcalde don Enrique Costa Pellé, quien en
representación de la ciudad hizo suya la desgracia del Cuerpo de Bomberos de
Valparaíso, señalando con sentidas palabras en parte de su discurso: "El
Cuerpo de Bomberos de Valparaíso cuenta con una larga y gloriosa nómina de
voluntarios que han rendido sus vidas en Actos de Servicio, nómina de mártires,
que hoy agrega el nombre del Teniente 3º Sr. Julio Fenner Heitmann, caído en el
cumplimiento de los más elevados deberes de humanidad y desinterés".A
continuación hizo uso de la palabra el Vicesuperintendente del Cuerpo de
Bomberos de Viña del Mar don Luis Guillermo Puelma Nugget (1ª Cía. “José
Francisco Vergara Etchevers”), quien en sentidas palabras a nombre de su
Institución señaló en parte de su brillante intervención: "El fatalismo hizo
víctima a Julio Fenner, quien poseía cualidades sobresalientes que dentro de la
moral y de lo justo lo hicieron en todos los instantes de su vida, un hombre
superior y recto". A nombre de sus camaradas “Segundinos” lo despidió el
bombero de la 2ª Cía. don Gustavo Neckelmann Wenzel, quien con lágrimas en los
ojos pronunció hermosas palabras, de las cuales insertamos las siguientes:
"Julio, si te es posible ver a través de la inmensidad, dirige tu vista
hacia nosotros y verás que todos los que te rodeamos, viejos y jóvenes,
participamos de los mismo sentimientos; todos daríamos parte de nuestra
existencia por poder hacer latir de nuevo ese corazón grande, noble y generoso que
la Providencia te había concedido...".
Luego fue el turno del Secretario General del
Cuerpo de Bomberos de Santiago don Ernesto Roldán Lutjen (1ª Cía. “Mapocho”),
que en parte de su intervención expresó: “Por eso es que nuestras instituciones
lloran hoy la destrucción de los lazos materiales con que a ellas se hallaba
ligado el señor Fenner; pero hoy también ofician ante el altar del dolor el
culto del recuerdo de quien se hizo digno de no ser olvidado”.
El Vicesuperintendente don José Fabres Pinto
(4ª Cía. “Blanco Encalada”), en representación del Cuerpo de Bomberos de
Valparaíso despidió los restos del Teniente Mártir señalando en sentidas
palabras: "Al toque de las sirenas y dominado por el ímpetu irresistible
que es innato en todo bombero, corrió presuroso al llamado que se le hacía a un
siniestro y, al comenzar su actividades, cayó mortalmente herido, para no
levantar, a pesar de habérsele prodigado con toda solicitud y cariño los
recursos de la ciencia".
Finalmente, el Director de la “Bomba Germania”
don Cesar Bargsted, con emocionantes palabras a nombre de la Compañía despidió
los restos de Julio Fenner Heitmann: "Teniente Fenner: tus compañeros de
la Segunda guardarán con cariño tu memoria, y seguirán en la senda del deber,
teniendo como emblema el recuerdo de tu sacrificio.
Que la paz te acompañe y vele piadosa tu eterno
sueño".
Desde ese fatídico día, con verdadera emoción y
respeto los bomberos de la Germania de Valparaíso y también sus hermanos de
ideal de la Segunda Compañía “Esmeralda” del Cuerpo de Bomberos de Santiago, en
cada Acto de Servicio hacen recuerdo de su mártir al pasarle la lista eterna, y
cuando el Ayudante de la Compañía dice: "Julio E. Fenner Heitmann,
Teniente 3º, muerto en Acto de Servicio el 8 de Julio de 1931". El capitán
siempre con la emoción en los labios, contesta en alemán: "Hier", lo
cual significa “presente".
Sólo entonces los rígidos cuerpos de los
voluntarios adoptan la posición de descanso para continuar la lista por orden
de antigüedad.
En el Salón de Honor “Ernesto Gundlach” de la
2ª Compañía, el Teniente 3º don Julio E. Fenner Heitmann siempre ha tenido el
sitial de preferencia, representado en un magnífico cuadro donde aparece
vistiendo su guerrera prusiana de bombero segundino, ella es la más antigua
tradición de los bomberos alemanes de Valparaíso por 173 años.
A principios de la década de los años 40, la 2ª
Compañía adquiere una magnífica bomba Ford modelo 1942 la que por acuerdo
unánime de los bomberos germanos es bautizada con el nombre del Teniente
Mártir. Este carro bomba luego de casi medio siglo de trabajo bomberil fue
declarada “Reliquia Histórica” y perpetuará por siempre el recuerdo y memoria
de este Héroe de la Paz, que la ciudad de Valparaíso, sus habitantes y las
generaciones de bomberos germanos jamás olvidarán”.
Fuente: Segunda Compañía de Bomberos de
Valparaíso, " Bomba Germania" Deutsche Feuerwehrkompagnie
Publicado en la página de Facebook de la Confederación de Compañías Chileno Alemanas de
Bomberos, el 9 de julio de 2024



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