El Banco Mundial entregó 57.000 millones de dólares para el desarrollo, una suma más alta que las anteriores a la crisis.
CIUDAD DE WASHINGTON, 1 de julio de 2011. El monto del respaldo otorgado por el Grupo del Banco Mundial a los países en desarrollo en el ejercicio de 2011 llegó a US$57 400 millones, suma que se mantiene en niveles más altos que los anteriores a la crisis, y el total de los compromisos ascendió a US$189 000 millones desde que se desató la crisis financiera, en 2008.
A medida que los países en desarrollo fueron superando la crisis financiera, en el ejercicio de 2011 (1 de julio de 2010 a 30 de junio de 2011), el Grupo del Banco les proporcionó préstamos, donaciones, inversiones de capital y garantías, en número estimado en 712 operaciones, para promover el crecimiento económico, combatir la pobreza y ayudar a la empresa privada.
Se estima que en el ejercicio de 2011 el monto de los compromisos del Banco Mundial (el BIRD y la AIF) para protección social —incluidos programas de redes de protección para los más pobres y más vulnerables— llegará a US$4100 millones, y el del financiamiento para infraestructura —decisivo para promover la creación de empleo y la futura productividad— ascenderá a US$20 000 millones. En especial, el respaldo para infraestructura proporcionado por la AIF aumentó hasta llegar a US$20 000 millones —el 46% del total del financiamiento—, suma sin precedentes que además implica un incremento del 31% con respecto al ejercicio de 2010. En el ejercicio de 2011 se alcanzó también una suma sin precedentes (US$1400 millones) para gestión de desastres naturales, crucial para la adaptación al cambio climático y para combatir los numerosos desastres naturales recientes.
“En el curso del año pasado, el Grupo del Banco Mundial puso claramente de manifiesto su determinación de respaldar el crecimiento de nuestros clientes y las oportunidades aunque la crisis mundial sigue emitiendo ondas de choque a través de la economía mundial”, manifestó el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick. “A medida que toma forma la recuperación, a un ritmo diferente en cada caso, el alto nivel y la inestabilidad de los precios de los alimentos y los combustibles están suscitando nuevos desafíos generadores de riesgos para las poblaciones vulnerables. El Banco Mundial está centrando mejor la atención en esferas en que puede agregar más valor: ocupándose de los sectores pobres y vulnerables, creando oportunidades de crecimiento, promoviendo una acción colectiva mundial y realizando actividades de gestión de riesgos y preparación para la crisis. Todo ello al mismo tiempo que hacemos del Banco una institución más transparente y responsable, y orientada en mayor medida hacia el logro de resultados”.
En el curso del ejercicio los precios de los alimentos aumentaron hasta aproximarse a su máximo de 2008, y el Banco Mundial estima que dicho aumento sumió en la pobreza a alrededor de 44 millones de personas desde 2010 a esta parte. Para ayudar a hacer frente a la inestabilidad de los precios, en el ejercicio de 2011 el Banco prestó decidida atención a la seguridad alimentaria, por vías como las siguientes:
· Un producto de gestión de riesgos —el primero de su género— que proporcionará hasta US$4000 millones en protección frente a la inestabilidad de los precios de los alimentos brindando a los consumidores y a los productores de productos básicos del agro un acceso más expedito a instrumentos de cobertura.
· Aumento del financiamiento para la agricultura, que llegó a una suma comprendida entre US$6000 millones y US$8000 millones por año, frente a US$4100 millones en 2008.
· El Programa de respuesta a la crisis mundial de los alimentos (PRCMA) está ayudando a unos 40 millones de personas mediante respaldo por un monto de US$1500 millones.
· El Banco está respaldando el Programa Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria, establecido por el Grupo del Banco Mundial en abril de 2010, a solicitud del G-20, como ayuda para planes agrícolas y de seguridad alimentaria impulsados por los países y para contribuir a promover inversiones en pequeños establecimientos rurales. Hasta la fecha, seis países y la Fundación Gates, han comprometido unos US$925 millones a lo largo de los próximos tres años; el monto recibido es de US$520 millones.
En el ejercicio de 2011 el monto de los compromisos asumidos por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) —que proporciona financiamiento y productos de gestión de riesgos, y presta otros servicios financieros a los países— llegó a US$26 700 millones, lo que equivale casi al doble del nivel del ejercicio de 2008, anterior a la crisis, que había sido de US$13 500 millones. Esa cifra sigue a la cantidad sin precedentes de US$44 200 millones registrada en el ejercicio de 2010, y a los US$32 900 millones correspondientes al ejercicio de 2009, cuando la crisis llegó al máximo. El monto acumulativo de los compromisos del BIRF desde el comienzo de la crisis financiera (es decir, en los ejercicios de 2009 a 2011) fue de US$103 800 millones. Los préstamos de rápido desembolso para políticas, muchos de los cuales estaban centrados en reformas encaminadas a mejorar la gestión pública y promover la transparencia, representaron casi el 37% del total global correspondiente al ejercicio de 2011, lo que supone una disminución con respecto al 47% registrado en el ejercicio de 2009 y en el de 2010 —en el punto de mayor intensidad de la crisis financiera mundial— pero aun superior al de los ejercicios 2005-2008, que precedieron a la crisis.
El monto de los compromisos de la Asociación Internacional de Fomento (IFA), el fondo del Banco Mundial para los más pobres, que otorga préstamos a bajo interés y donaciones a los países más pobres del mundo, aumentó hasta llegar, en el ejercicio de 2011, al nivel sin precedentes de US$16 300 millones.
El ejercicio de 2011 fue el tercero del proceso de realización de la reposición de la AIF-15, en que se registró un aumento sin precedentes del financiamiento para el desarrollo destinado a países de la AIF. A África al sur del Sahara le correspondió alrededor de la mitad del total del financiamiento de AIF-15; el apoyo de la Asociación se centró en poder de decisión y protección para los pobres, fortalecimiento de instituciones y buena gestión; fomento de la igualdad de género y atención de desafíos mundiales, como el representado por el cambio climático.
Sólidos resultados para los más pobres del mundo
En la última década la Asociación Internacional de Fomento —el fondo del Banco Mundial para los más pobres— ha ayudado a las personas a forjar un futuro mejor para sí mismos, sus familias y sus países. Entre 2000 y 2010 la asistencia de la AIF ha suscitado, entre otros, los siguientes resultados:
· Contratación y/o capacitación de más de 3 millones de docentes, cifra que representa más del cuádruple del número de docentes de primaria y secundaria de Francia.
· Adquisición y/o distribución de alrededor de 300 millones de libros de texto, cifra quince veces mayor que la de los volúmenes de la Biblioteca Pública de Nueva York.
· Inmunización de 310 millones de niños, cantidad que equivale al cuádruple del número de niños que viven en Estados Unidos.
· Construcción o rehabilitación de más de 118 000 km de caminos, que podrían dar casi tres veces la vuelta al mundo, y mantenimiento de más de 134 000 km de caminos.
En http://www.worldbank.org/ida/results-at-a-glance.html se encontrará información adicional.
En el período de la AIF-15 la Asociación aumentó además el monto de sus compromisos destinados a respaldar bienes públicos mundiales, inclusive para gestión del agua, facilitación del comercio y redes de caminos; aprobó US$1400 millones a través del nuevo Fondo Piloto de la AIF para Hacer Frente a la Crisis, para mitigar el impacto de la crisis económica y proteger a los pobres, y reforzó el apoyo que otorga a los Estados frágiles proporcionando US$4800 millones a esos países. Además intensificó el apoyo que proporciona a países que enfrentan desastres naturales, por ejemplo en el contexto de la rápida respuesta al terremoto ocurrido en Haití en enero de 2010.
La IFC, el mayor proveedor de financiamiento multilateral para el sector privado en países en desarrollo, una vez más suministró un volumen sin precedentes de financiamiento para negocios en el mundo en desarrollo, ayudando al sector privado a crear empleo, fortalecer la infraestructura, suscitar una mayor eficiencia en el sector agrícola y hacer frente a otros desafíos en materia de desarrollo. Datos preliminares y no auditados al 30 de junio indican que el monto de las inversiones de IFC en el ejercicio de 2011 totalizó unos US$18 700 millones en 513 proyectos, lo que refleja un valor de los proyectos estimado en unos US$100 000 millones. En el ejercicio de 2010 el total de las inversiones de la IFC fue de US$18 000 millones. Las inversiones de la IFC se duplicaron con creces en los últimos cinco años.
Las cifras más recientes comprenden unos US$12 300 millones en compromisos efectuados por cuenta propia por la IFC y alrededor de US$6400 millones movilizados de otros inversionistas, de los cuales US$448 millones se invirtieron a través de fondos administrados por la Asset Management Company (AMC) de la IFC, una subsidiaria de propiedad plena de la IFC que opera como administradora independiente de capital de terceros. Según se prevé, el total de los gastos de los servicios de asesoramiento de la IFC ascenderá a unos US$300 millones.
IFC mantuvo su enfoque estratégico en los países y regiones más pobres y en zonas que salen de un conflicto. El total de los nuevos compromisos asumidos por la IFC en el ejercicio de 2011 en los 79 países habilitados para obtener préstamos de la AIF fue de alrededor de US$4400 millones. Alrededor de la mitad de los proyectos de IFC, y alrededor de más del 60% de los gastos de los proyectos de los servicios de asesoramiento se realizaron en esos países. Las inversiones de IFC en África al sur del Sahara totalizaron unos 2100 millones. Datos preliminares al 29 de junio muestran que los clientes de IFC crearon alrededor de 2200 millones de puestos de trabajo en 2010 y otorgaron préstamos a pequeñas y medianas empresas por un monto de alrededor de US$104 000 millones.
"IFC trabaja con el sector privado en la búsqueda de soluciones a los más arduos desafíos mundiales; especialmente la pobreza”, señaló Lars Thunell, vicepresidente ejecutivo y director general de IFC. “Las inversiones privadas proporcionan recursos que mucho se necesitan para aumentar la seguridad alimentaria, explotar fuentes de energía limpia y atender las necesidades de los pobres que habitan países en desarrollo, incluidos los de las regiones menos adelantadas”.
En el ejercicio de 2011, la labor realizada por IFC incluyó una vez más proyectos pioneros tendientes a hacer frente a incertidumbres económicas y aumentar las oportunidades. En Oriente Medio y Norte de África, por ejemplo, IFC y el Banco Islámico de Desarrollo pusieron en marcha un programa que movilizará hasta US$2000 millones para promover la Educación para el Empleo, un proyecto vital en una región en que el desempleo juvenil supera el 25%. En Turquía, IFC está ayudando a ese país a usar energía renovable para atender su creciente demanda de electricidad. La Corporación estructuró el proyecto de consorcio de mayor volumen que jamás hubiera concertado: un paquete de financiamiento de €700 millones para Enerjisa Enerji Uretim. También proporcionó un respaldo esencial para la nueva Iniciativa de Inclusión Financiera del G-20, encaminada a ampliar el acceso al financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
El brazo del Grupo del Banco especializado en el otorgamiento de seguros para riesgos políticos, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) emitió garantías por un monto de US$2100 millones, su máximo histórico. Prosigue el proceso de diversificación de la cartera del organismo entre distintas regiones y sectores.
“En gran medida, el éxito logrado por el MIGA obedece a la recuperación de la inversión extranjera directa con respecto a los bajos niveles provocados por la crisis financiera, lo que ciertamente constituye un hecho excelente desde el punto de vista del desarrollo”, expresó la vicepresidenta ejecutiva del MIGA, Izumi Kobayashi. “Aunados a las históricas reformas introducidas en el convenio, que ampliaron el conjunto de inversiones para las que estamos autorizados a otorgar seguros, los resultados de este ejercicio han demostrado que
el MIGA está cumpliendo su misión de promover inversiones extranjeras directas en países en desarrollo para respaldar el crecimiento económico, reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de las personas”.
Los compromisos para países de África al Sur del Sahara —que constituyen la más alta prioridad del Banco— ascendieron a US$9400 millones en el ejercicio de 2011, en comparación con niveles de US$13 850 millones en el de 2010 y US$9900 millones en el de 2009. Los compromisos para África realizados en el ejercicio de 2011 incluyeron US$7000 proporcionados por la AIF y US$56 millones del BIRF; 2100 millones de IFC, y 243 millones en garantías del MIGA para proyectos en la región.
Gestión de riesgos
La inestabilidad de los valores de las monedas, las tasas de interés y los precios de los productos básicos registrada en los últimos años, así como el agravamiento del impacto de los desastres naturales, han llevado al Banco Mundial a seguir operando con los países en el mejoramiento de estrategias de gestión de riesgos y ofrecimiento de productos financieros que contribuyan a reducir sus vulnerabilidades. El volumen de las transacciones de gestión de riesgos llevadas a cabo por el Banco para sus países clientes en el ejercicio de que se trata frente a la inestabilidad de los tipos de cambio y las tasas de interés fue de US$5600 millones. Además, el Banco prestó servicios de asesoramiento sobre gestión de la deuda pública a 38 países, así como productos financieros que ayuden a los países miembros de la institución a alcanzar sus objetivos de gestión de riesgos.
El Grupo del Banco Mundial siguió ayudando a sus clientes a mitigar desastres naturales y perturbaciones relacionadas con el clima. Por ejemplo, la línea de crédito para desastres del BIRF, la opción de giro diferido ante el riesgo de catástrofe ayudó eficazmente a Colombia a atender ágilmente necesidades de socorro y reconstrucción suscitadas por la peor estación de lluvias experimentada por el país en varias décadas. A través de ella se procura conjurar el problema del riesgo moral relacionado con financiamiento inmediatamente después de los desastres; proporciona incentivos a los países clientes para que lleven a cabo actividades proactivas de gestión de riesgo de desastres. Dos nuevos países, Perú y El Salvador, también suscribieron opciones de ese tipo en el presente ejercicio.
Un Grupo del Banco Mundial más abierto, transparente y responsable
En el ejercicio de 2011, el Grupo del Banco Mundial siguió tratando de mejorar los atributos de apertura, transparencia y responsabilidad de sus investigaciones y operaciones.
· Nuestro sitio web de Datos Abiertos brinda ahora acceso gratuito a más de 7000 indicadores, en cinco idiomas, y recientemente lo dotamos de características que facilitan la búsqueda y descarga de datos.
· El 1 de julio se cumple el primer aniversario de la política de Acceso a la Información del Banco, que sentó un decisivo precedente. A lo largo del ejercicio de 2011 el Banco publicó 2682 nuevos documentos e informes en su sitio de Documentos e Informes, y el público ha visitado más de 2 millones de páginas de dicho sitio desde la puesta en funcionamiento de la referida política, el año pasado.
· Herramientas tales como nuestra propia aplicación Mapas de Resultados del Banco, y el sitio web AidFlow promueven ahora una mejor visualización de nuestra labor, proporcionando mayor transparencia y responsabilidad a las operaciones del Banco Mundial, fortaleciendo el seguimiento de resultados y promoviendo la eficacia de la ayuda.
· En el primer concurso de aplicaciones informáticas para el desarrollo realizado se invitó a creadores de software de todo el mundo a tomar nuestros datos, utilizarlos en forma innovadora y crear aplicaciones que den a conocer mejor los objetivos de desarrollo del milenio (ODM), o contribuyan a su consecución. Se presentaron más de cien aplicaciones; más de un tercio de sus creadores tienen su centro de actividad en África.
· Seguimos integrando nuestros objetivos de buena gestión y lucha contra la corrupción en toda la labor realizada por el Banco en los distintos países, sectores y proyectos.
· En el ejercicio de 2011 el Banco anunció su decisión de no otorgar directamente financiamiento para presupuestos en países que no publiquen estos últimos o, en casos excepcionales, en que por lo menos no se comprometan a hacerlo dentro de un término de doce meses.
También hemos venido exhortando a los Gobiernos a publicar información, sancionar leyes de libertad de información, abrir sus procesos de presupuesto y adquisiciones y reformar sus sistemas de justicia.
fuente: Banco Mundial
A medida que los países en desarrollo fueron superando la crisis financiera, en el ejercicio de 2011 (1 de julio de 2010 a 30 de junio de 2011), el Grupo del Banco les proporcionó préstamos, donaciones, inversiones de capital y garantías, en número estimado en 712 operaciones, para promover el crecimiento económico, combatir la pobreza y ayudar a la empresa privada.
Se estima que en el ejercicio de 2011 el monto de los compromisos del Banco Mundial (el BIRD y la AIF) para protección social —incluidos programas de redes de protección para los más pobres y más vulnerables— llegará a US$4100 millones, y el del financiamiento para infraestructura —decisivo para promover la creación de empleo y la futura productividad— ascenderá a US$20 000 millones. En especial, el respaldo para infraestructura proporcionado por la AIF aumentó hasta llegar a US$20 000 millones —el 46% del total del financiamiento—, suma sin precedentes que además implica un incremento del 31% con respecto al ejercicio de 2010. En el ejercicio de 2011 se alcanzó también una suma sin precedentes (US$1400 millones) para gestión de desastres naturales, crucial para la adaptación al cambio climático y para combatir los numerosos desastres naturales recientes.
“En el curso del año pasado, el Grupo del Banco Mundial puso claramente de manifiesto su determinación de respaldar el crecimiento de nuestros clientes y las oportunidades aunque la crisis mundial sigue emitiendo ondas de choque a través de la economía mundial”, manifestó el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick. “A medida que toma forma la recuperación, a un ritmo diferente en cada caso, el alto nivel y la inestabilidad de los precios de los alimentos y los combustibles están suscitando nuevos desafíos generadores de riesgos para las poblaciones vulnerables. El Banco Mundial está centrando mejor la atención en esferas en que puede agregar más valor: ocupándose de los sectores pobres y vulnerables, creando oportunidades de crecimiento, promoviendo una acción colectiva mundial y realizando actividades de gestión de riesgos y preparación para la crisis. Todo ello al mismo tiempo que hacemos del Banco una institución más transparente y responsable, y orientada en mayor medida hacia el logro de resultados”.
En el curso del ejercicio los precios de los alimentos aumentaron hasta aproximarse a su máximo de 2008, y el Banco Mundial estima que dicho aumento sumió en la pobreza a alrededor de 44 millones de personas desde 2010 a esta parte. Para ayudar a hacer frente a la inestabilidad de los precios, en el ejercicio de 2011 el Banco prestó decidida atención a la seguridad alimentaria, por vías como las siguientes:
· Un producto de gestión de riesgos —el primero de su género— que proporcionará hasta US$4000 millones en protección frente a la inestabilidad de los precios de los alimentos brindando a los consumidores y a los productores de productos básicos del agro un acceso más expedito a instrumentos de cobertura.
· Aumento del financiamiento para la agricultura, que llegó a una suma comprendida entre US$6000 millones y US$8000 millones por año, frente a US$4100 millones en 2008.
· El Programa de respuesta a la crisis mundial de los alimentos (PRCMA) está ayudando a unos 40 millones de personas mediante respaldo por un monto de US$1500 millones.
· El Banco está respaldando el Programa Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria, establecido por el Grupo del Banco Mundial en abril de 2010, a solicitud del G-20, como ayuda para planes agrícolas y de seguridad alimentaria impulsados por los países y para contribuir a promover inversiones en pequeños establecimientos rurales. Hasta la fecha, seis países y la Fundación Gates, han comprometido unos US$925 millones a lo largo de los próximos tres años; el monto recibido es de US$520 millones.
En el ejercicio de 2011 el monto de los compromisos asumidos por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) —que proporciona financiamiento y productos de gestión de riesgos, y presta otros servicios financieros a los países— llegó a US$26 700 millones, lo que equivale casi al doble del nivel del ejercicio de 2008, anterior a la crisis, que había sido de US$13 500 millones. Esa cifra sigue a la cantidad sin precedentes de US$44 200 millones registrada en el ejercicio de 2010, y a los US$32 900 millones correspondientes al ejercicio de 2009, cuando la crisis llegó al máximo. El monto acumulativo de los compromisos del BIRF desde el comienzo de la crisis financiera (es decir, en los ejercicios de 2009 a 2011) fue de US$103 800 millones. Los préstamos de rápido desembolso para políticas, muchos de los cuales estaban centrados en reformas encaminadas a mejorar la gestión pública y promover la transparencia, representaron casi el 37% del total global correspondiente al ejercicio de 2011, lo que supone una disminución con respecto al 47% registrado en el ejercicio de 2009 y en el de 2010 —en el punto de mayor intensidad de la crisis financiera mundial— pero aun superior al de los ejercicios 2005-2008, que precedieron a la crisis.
El monto de los compromisos de la Asociación Internacional de Fomento (IFA), el fondo del Banco Mundial para los más pobres, que otorga préstamos a bajo interés y donaciones a los países más pobres del mundo, aumentó hasta llegar, en el ejercicio de 2011, al nivel sin precedentes de US$16 300 millones.
El ejercicio de 2011 fue el tercero del proceso de realización de la reposición de la AIF-15, en que se registró un aumento sin precedentes del financiamiento para el desarrollo destinado a países de la AIF. A África al sur del Sahara le correspondió alrededor de la mitad del total del financiamiento de AIF-15; el apoyo de la Asociación se centró en poder de decisión y protección para los pobres, fortalecimiento de instituciones y buena gestión; fomento de la igualdad de género y atención de desafíos mundiales, como el representado por el cambio climático.
Sólidos resultados para los más pobres del mundo
En la última década la Asociación Internacional de Fomento —el fondo del Banco Mundial para los más pobres— ha ayudado a las personas a forjar un futuro mejor para sí mismos, sus familias y sus países. Entre 2000 y 2010 la asistencia de la AIF ha suscitado, entre otros, los siguientes resultados:
· Contratación y/o capacitación de más de 3 millones de docentes, cifra que representa más del cuádruple del número de docentes de primaria y secundaria de Francia.
· Adquisición y/o distribución de alrededor de 300 millones de libros de texto, cifra quince veces mayor que la de los volúmenes de la Biblioteca Pública de Nueva York.
· Inmunización de 310 millones de niños, cantidad que equivale al cuádruple del número de niños que viven en Estados Unidos.
· Construcción o rehabilitación de más de 118 000 km de caminos, que podrían dar casi tres veces la vuelta al mundo, y mantenimiento de más de 134 000 km de caminos.
En http://www.worldbank.org/ida/results-at-a-glance.html se encontrará información adicional.
En el período de la AIF-15 la Asociación aumentó además el monto de sus compromisos destinados a respaldar bienes públicos mundiales, inclusive para gestión del agua, facilitación del comercio y redes de caminos; aprobó US$1400 millones a través del nuevo Fondo Piloto de la AIF para Hacer Frente a la Crisis, para mitigar el impacto de la crisis económica y proteger a los pobres, y reforzó el apoyo que otorga a los Estados frágiles proporcionando US$4800 millones a esos países. Además intensificó el apoyo que proporciona a países que enfrentan desastres naturales, por ejemplo en el contexto de la rápida respuesta al terremoto ocurrido en Haití en enero de 2010.
La IFC, el mayor proveedor de financiamiento multilateral para el sector privado en países en desarrollo, una vez más suministró un volumen sin precedentes de financiamiento para negocios en el mundo en desarrollo, ayudando al sector privado a crear empleo, fortalecer la infraestructura, suscitar una mayor eficiencia en el sector agrícola y hacer frente a otros desafíos en materia de desarrollo. Datos preliminares y no auditados al 30 de junio indican que el monto de las inversiones de IFC en el ejercicio de 2011 totalizó unos US$18 700 millones en 513 proyectos, lo que refleja un valor de los proyectos estimado en unos US$100 000 millones. En el ejercicio de 2010 el total de las inversiones de la IFC fue de US$18 000 millones. Las inversiones de la IFC se duplicaron con creces en los últimos cinco años.
Las cifras más recientes comprenden unos US$12 300 millones en compromisos efectuados por cuenta propia por la IFC y alrededor de US$6400 millones movilizados de otros inversionistas, de los cuales US$448 millones se invirtieron a través de fondos administrados por la Asset Management Company (AMC) de la IFC, una subsidiaria de propiedad plena de la IFC que opera como administradora independiente de capital de terceros. Según se prevé, el total de los gastos de los servicios de asesoramiento de la IFC ascenderá a unos US$300 millones.
IFC mantuvo su enfoque estratégico en los países y regiones más pobres y en zonas que salen de un conflicto. El total de los nuevos compromisos asumidos por la IFC en el ejercicio de 2011 en los 79 países habilitados para obtener préstamos de la AIF fue de alrededor de US$4400 millones. Alrededor de la mitad de los proyectos de IFC, y alrededor de más del 60% de los gastos de los proyectos de los servicios de asesoramiento se realizaron en esos países. Las inversiones de IFC en África al sur del Sahara totalizaron unos 2100 millones. Datos preliminares al 29 de junio muestran que los clientes de IFC crearon alrededor de 2200 millones de puestos de trabajo en 2010 y otorgaron préstamos a pequeñas y medianas empresas por un monto de alrededor de US$104 000 millones.
"IFC trabaja con el sector privado en la búsqueda de soluciones a los más arduos desafíos mundiales; especialmente la pobreza”, señaló Lars Thunell, vicepresidente ejecutivo y director general de IFC. “Las inversiones privadas proporcionan recursos que mucho se necesitan para aumentar la seguridad alimentaria, explotar fuentes de energía limpia y atender las necesidades de los pobres que habitan países en desarrollo, incluidos los de las regiones menos adelantadas”.
En el ejercicio de 2011, la labor realizada por IFC incluyó una vez más proyectos pioneros tendientes a hacer frente a incertidumbres económicas y aumentar las oportunidades. En Oriente Medio y Norte de África, por ejemplo, IFC y el Banco Islámico de Desarrollo pusieron en marcha un programa que movilizará hasta US$2000 millones para promover la Educación para el Empleo, un proyecto vital en una región en que el desempleo juvenil supera el 25%. En Turquía, IFC está ayudando a ese país a usar energía renovable para atender su creciente demanda de electricidad. La Corporación estructuró el proyecto de consorcio de mayor volumen que jamás hubiera concertado: un paquete de financiamiento de €700 millones para Enerjisa Enerji Uretim. También proporcionó un respaldo esencial para la nueva Iniciativa de Inclusión Financiera del G-20, encaminada a ampliar el acceso al financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
El brazo del Grupo del Banco especializado en el otorgamiento de seguros para riesgos políticos, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) emitió garantías por un monto de US$2100 millones, su máximo histórico. Prosigue el proceso de diversificación de la cartera del organismo entre distintas regiones y sectores.
“En gran medida, el éxito logrado por el MIGA obedece a la recuperación de la inversión extranjera directa con respecto a los bajos niveles provocados por la crisis financiera, lo que ciertamente constituye un hecho excelente desde el punto de vista del desarrollo”, expresó la vicepresidenta ejecutiva del MIGA, Izumi Kobayashi. “Aunados a las históricas reformas introducidas en el convenio, que ampliaron el conjunto de inversiones para las que estamos autorizados a otorgar seguros, los resultados de este ejercicio han demostrado que
el MIGA está cumpliendo su misión de promover inversiones extranjeras directas en países en desarrollo para respaldar el crecimiento económico, reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de las personas”.
Los compromisos para países de África al Sur del Sahara —que constituyen la más alta prioridad del Banco— ascendieron a US$9400 millones en el ejercicio de 2011, en comparación con niveles de US$13 850 millones en el de 2010 y US$9900 millones en el de 2009. Los compromisos para África realizados en el ejercicio de 2011 incluyeron US$7000 proporcionados por la AIF y US$56 millones del BIRF; 2100 millones de IFC, y 243 millones en garantías del MIGA para proyectos en la región.
Gestión de riesgos
La inestabilidad de los valores de las monedas, las tasas de interés y los precios de los productos básicos registrada en los últimos años, así como el agravamiento del impacto de los desastres naturales, han llevado al Banco Mundial a seguir operando con los países en el mejoramiento de estrategias de gestión de riesgos y ofrecimiento de productos financieros que contribuyan a reducir sus vulnerabilidades. El volumen de las transacciones de gestión de riesgos llevadas a cabo por el Banco para sus países clientes en el ejercicio de que se trata frente a la inestabilidad de los tipos de cambio y las tasas de interés fue de US$5600 millones. Además, el Banco prestó servicios de asesoramiento sobre gestión de la deuda pública a 38 países, así como productos financieros que ayuden a los países miembros de la institución a alcanzar sus objetivos de gestión de riesgos.
El Grupo del Banco Mundial siguió ayudando a sus clientes a mitigar desastres naturales y perturbaciones relacionadas con el clima. Por ejemplo, la línea de crédito para desastres del BIRF, la opción de giro diferido ante el riesgo de catástrofe ayudó eficazmente a Colombia a atender ágilmente necesidades de socorro y reconstrucción suscitadas por la peor estación de lluvias experimentada por el país en varias décadas. A través de ella se procura conjurar el problema del riesgo moral relacionado con financiamiento inmediatamente después de los desastres; proporciona incentivos a los países clientes para que lleven a cabo actividades proactivas de gestión de riesgo de desastres. Dos nuevos países, Perú y El Salvador, también suscribieron opciones de ese tipo en el presente ejercicio.
Un Grupo del Banco Mundial más abierto, transparente y responsable
En el ejercicio de 2011, el Grupo del Banco Mundial siguió tratando de mejorar los atributos de apertura, transparencia y responsabilidad de sus investigaciones y operaciones.
· Nuestro sitio web de Datos Abiertos brinda ahora acceso gratuito a más de 7000 indicadores, en cinco idiomas, y recientemente lo dotamos de características que facilitan la búsqueda y descarga de datos.
· El 1 de julio se cumple el primer aniversario de la política de Acceso a la Información del Banco, que sentó un decisivo precedente. A lo largo del ejercicio de 2011 el Banco publicó 2682 nuevos documentos e informes en su sitio de Documentos e Informes, y el público ha visitado más de 2 millones de páginas de dicho sitio desde la puesta en funcionamiento de la referida política, el año pasado.
· Herramientas tales como nuestra propia aplicación Mapas de Resultados del Banco, y el sitio web AidFlow promueven ahora una mejor visualización de nuestra labor, proporcionando mayor transparencia y responsabilidad a las operaciones del Banco Mundial, fortaleciendo el seguimiento de resultados y promoviendo la eficacia de la ayuda.
· En el primer concurso de aplicaciones informáticas para el desarrollo realizado se invitó a creadores de software de todo el mundo a tomar nuestros datos, utilizarlos en forma innovadora y crear aplicaciones que den a conocer mejor los objetivos de desarrollo del milenio (ODM), o contribuyan a su consecución. Se presentaron más de cien aplicaciones; más de un tercio de sus creadores tienen su centro de actividad en África.
· Seguimos integrando nuestros objetivos de buena gestión y lucha contra la corrupción en toda la labor realizada por el Banco en los distintos países, sectores y proyectos.
· En el ejercicio de 2011 el Banco anunció su decisión de no otorgar directamente financiamiento para presupuestos en países que no publiquen estos últimos o, en casos excepcionales, en que por lo menos no se comprometan a hacerlo dentro de un término de doce meses.
También hemos venido exhortando a los Gobiernos a publicar información, sancionar leyes de libertad de información, abrir sus procesos de presupuesto y adquisiciones y reformar sus sistemas de justicia.
fuente: Banco Mundial
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