A medida que el mundo se acerca a la marca de población de 7.000 millones de personas, las altas tasas de natalidad impiden a las naciones lograr mejores resultados de atención de salud materna e infantil.
El financiamiento del Banco para programas de salud reproductiva da un salto del 59% en un año; el Plan de Acción para la Salud Reproductiva se enfoca en 57 países pobres.
Sistemas de salud más fuertes y educación de las niñas están entre los factores que contribuyen a reducir el número de muertes maternas y las tasas de natalidad.
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19 de julio de 2011 – El 31 de octubre de este año, el mundo se encaminará a cruzar un umbral trascendental cuando la población mundial llegue a 7.000 millones, lo que representará un aumento muy rápido en 61 años con relación a los 2.500 millones de 1950.
Este hito de la población es un recordatorio importante de que las tasas de natalidad en muchos países en desarrollo son significativamente mayores que en otras partes del mundo con mejores condiciones económicas, por lo que es más difícil para las naciones pobres lograr los mejores resultados de salud materna e infantil exigidos por los objetivos de desarrollo del milenio para 2015, dicen los expertos del Banco Mundial.
Entre 10 y 20 millones de mujeres siguen siendo víctimas cada año de enfermedades prevenibles de salud reproductiva y las mujeres jóvenes están especialmente en riesgo de muerte y enfermedad. La mortalidad materna se redujo de 546.000 en 1990 a 358.000 en 2008. Sin embargo, el 99% (355.000) de las muertes sigue ocurriendo en los países en desarrollo, con las mayores tasas de mortalidad materna en África al sur del Sahara (640 por 100.000 nacidos vivos).
En una actualización de esta semana del Plan de Acción para la Salud Reproductiva del Banco, a un año de su creación, los expertos de la institución señalaron a varios países que lideran la mejora de los resultados de salud reproductiva. Con el apoyo del Banco, Mozambique está mejorando el suministro de fármacos e insumos médicos esenciales, incluidos los anticonceptivos. Swazilandia está capacitando en obstetricia a médicos y parteras . Bangladesh está mejorando la prestación de servicios de salud reproductiva, materna e infantil, incluido un mejor acceso a los asistentes de parto calificados y una mejor nutrición para las mujeres embarazadas y los niños.
En Yemen, los programas del Banco están aumentando el acceso a los servicios de salud materna e infantil, especialmente en las zonas rurales más alejadas del país.
El financiamiento del Banco para una mejor salud reproductiva dio un salto del 59%, de US$490 millones en el ejercicio de 2010 a US$830 millones en el último ejercicio. Además, el Banco elaboró perfiles detallados de 47 de los 57 países de alta prioridad en el marco del Plan de Acción para la Salud Reproductiva. Esto incluye a 35 países como parte del compromiso del Banco con la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer y el Niño del Secretario General de las Naciones Unidas.
Sistemas de salud más sólidos
“La gran mayoría de las muertes y enfermedades vinculadas al embarazo pueden evitarse con sistemas de salud más sólidos, una buena administración y mucha menos pobreza”, dijo Tamar Manuelyan Atinc, vicepresidenta de la red de Desarrollo Humano del Banco.
Atinc dijo que también es fundamental una mejor educación de las niñas para mejorar la salud materna e infantil en los países pobres. El análisis de encuestas demográficas y de salud muestra que las mujeres con educación secundaria o superior tienen menos hijos que las mujeres con educación primaria o sin educación en todas las regiones.
“La promoción de la anticoncepción y la planificación familiar es vital para reducir las tasas de natalidad, como lo es el fortalecimiento de los sistemas de salud para asegurar que estos servicios lleguen realmente a las mujeres pobres”, dice la Dra. Sadia Chowdhury, jefa del equipo del Banco para el Plan de Acción para la Salud Reproductiva y ex pediatra en Bangladesh.
“Y una y otra vez vemos cómo la educación de la mujer le permite atender mejor a sus hijos, forma habilidades para el trabajo que le permiten incorporarse al mundo laboral y casarse más tarde en la vida, le da el poder de decir qué cantidad de hijos quiere y cuándo, y estas son cualidades perdurables que ella también va a legar a sus hijas e hijos ”.
Altos niveles de muertes maternas
El compromiso del Banco de mejorar la salud de la mujer y el niño está puesto de relieve en su Estrategia sobre salud, nutrición y población 2007, que hace hincapié en el mejoramiento de la planificación familiar, la nutrición, la información sobre salud, la gestión de los servicios de salud y el aumento de los trabajadores de salud mejor capacitados para garantizar que los más pobres reciban la ayuda que necesitan.
A partir de este marco, el Plan de acción para la salud reproductiva detalla la participación del Banco en materia de salud sexual y reproductiva de 2010 a 2015, centrándose en 57 países prioritarios con altos niveles de mortalidad y discapacidad materna, altas tasas de fertilidad, y niveles de prevalencia por encima del promedio de infecciones de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés) .
La mayoría de estos países se encuentra en África al sur del Sahara y en Asia meridional, y muchos califican para créditos sin intereses en el marco del fondo del Banco para los países más pobres, la Asociación International de Fomento (AIF).
El plan de acción se centra en fortalecer los sistemas de salud para mejorar los resultados de salud reproductiva, incluyendo el uso de diferentes innovaciones en el financiamiento, la prestación de servicios y la gestión de los recursos humanos. El objetivo del Banco es prestar servicios de salud reproductiva a las familias más pobres, tratando de brindar especialmente a los jóvenes un mejor acceso a los servicios y la información.
Financiamiento basado en resultados
El Banco está cumpliendo también con su promesa pronunciada en la Cumbre de Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU 2010 de otorgar un adicional de US$600 millones para el financiamiento basado en resultados durante cinco años a los países que enfrentan problemas en el logro de sus ODM debido a la alta fecundidad, la deficiente nutrición infantil y materna y las enfermedades.
Hasta el momento, el Banco asignó US$314 millones a siete países en cumplimiento de su promesa, incluidos US$233 millones en financiamiento de la AIF, unidos a un adicional de US$81 millones del Fondo Fiduciario para la Innovación en los Resultados de Salud, respaldado por los Gobiernos del Reino Unido y Noruega. Los siete países son: Benin, Burkina Faso, Burundi, República Democrática del Congo, Etiopía, Laos y Nigeria.
Además, del 26 al 28 de julio en la ciudad de Washington, el Banco junto con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Agencia Noruega para la Cooperación y el Desarrollo, la Fundación Bill y Melinda Gates y Grandes Desafíos de Canadá, copatrocinará la final del concurso mundial, “Salvar vidas al nacer: un gran desafío para el desarrollo”, que identifica y financia tecnologías e innovaciones para salvar vidas, destinadas específicamente a madres y recién nacidos. De las 600 propuestas recibidas de organizaciones de la sociedad civil, universidades y empresas, se seleccionaron 76 finalistas para concursar por los premios.
fuente: Banco Mundial
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