La policía noruega confirmó este sábado que al menos 92 personas murieron víctimas del doble atentado efectuado el viernes contra la sede del gobierno en Oslo y un campamento juvenil del gobernante Partido Laborista en la isla de Utoya.
La policía noruega confirmó este sábado que al menos 92 personas murieron víctimas del doble atentado efectuado el viernes contra la sede del gobierno en Oslo y un campamento juvenil del gobernante Partido Laborista en la isla de Utoya.
Poco después de que una potente explosión sacudió el distrito gubernamental en la capital de Noruega, destrozó las oficinas del primer ministro, Jens Stoltenberg, y causó siete muertos, un hombre abrió fuego contra cientos de jóvenes en la isla y mató al menos a 85.
Los jóvenes participaban en un evento en la isla, a unos 40 kilómetros de Oslo, en el que estaba previsto que Stoltenberg, quien escapó de los ataques, diera una conferencia. La cantidad de muertos podría aumentar debido a que hay numerosos heridos.
Tras los ataques, perpetrados con apenas dos horas de diferencia y que han sido calificados de “tragedia nacional” por Stoltenberg, la policía detuvo a un sospechoso, un noruego de 32 años identificado como Anders Behring Breivik.
Según las autoridades, el detenido es de tendencia ultraderechista y a juzgar por sus escritos en Internet defiende puntos de vista contra el islamismo. Aunque el hombre ya ha sido acusado formalmente de la explosión en Oslo y de la masacre en la isla, la policía aún no ha descartado que exista algún cómplice.
Una empresa de suministros agrícolas dijo que Behring compró el pasado 4 de mayo seis toneladas de fertilizantes, con los cuales se pueden fabricar explosivos.
"Esto ha sido un ataque terrorista. Es el ataque más violento contra Noruega desde la Segunda Guerra Mundial", afirmó Geir Bekkevold, un diputado opositor.
Indignación internacional
La comunidad internacional se mostró indignada ante el atentando además de elevar algunas medidas de seguridad en fronteras, embajadas y aeropuertos.
En Washington, un comunicado de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, condenó enérgicamente los ataques y aseguró que EE.UU, está “junto al pueblo noruego en este momento de dolor, y extiende sus condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas”.
Clinton señaló que EE.UU. “condena todas las formas de violencia contra los inocentes, dondequiera que ocurran”, y reiteró que Washington está listo para apoyar al gobierno noruego a fin de llevar a los responsables ante la justicia.
fuente: http://www.voanews.com/
Poco después de que una potente explosión sacudió el distrito gubernamental en la capital de Noruega, destrozó las oficinas del primer ministro, Jens Stoltenberg, y causó siete muertos, un hombre abrió fuego contra cientos de jóvenes en la isla y mató al menos a 85.
Los jóvenes participaban en un evento en la isla, a unos 40 kilómetros de Oslo, en el que estaba previsto que Stoltenberg, quien escapó de los ataques, diera una conferencia. La cantidad de muertos podría aumentar debido a que hay numerosos heridos.
Tras los ataques, perpetrados con apenas dos horas de diferencia y que han sido calificados de “tragedia nacional” por Stoltenberg, la policía detuvo a un sospechoso, un noruego de 32 años identificado como Anders Behring Breivik.
Según las autoridades, el detenido es de tendencia ultraderechista y a juzgar por sus escritos en Internet defiende puntos de vista contra el islamismo. Aunque el hombre ya ha sido acusado formalmente de la explosión en Oslo y de la masacre en la isla, la policía aún no ha descartado que exista algún cómplice.
Una empresa de suministros agrícolas dijo que Behring compró el pasado 4 de mayo seis toneladas de fertilizantes, con los cuales se pueden fabricar explosivos.
"Esto ha sido un ataque terrorista. Es el ataque más violento contra Noruega desde la Segunda Guerra Mundial", afirmó Geir Bekkevold, un diputado opositor.
Indignación internacional
La comunidad internacional se mostró indignada ante el atentando además de elevar algunas medidas de seguridad en fronteras, embajadas y aeropuertos.
En Washington, un comunicado de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, condenó enérgicamente los ataques y aseguró que EE.UU, está “junto al pueblo noruego en este momento de dolor, y extiende sus condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas”.
Clinton señaló que EE.UU. “condena todas las formas de violencia contra los inocentes, dondequiera que ocurran”, y reiteró que Washington está listo para apoyar al gobierno noruego a fin de llevar a los responsables ante la justicia.
fuente: http://www.voanews.com/
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