Estudio del SERNAC:DIFERENCIAS DE MÁS DE 400% EN PRECIOS DE UNIFORMES TRADICIONALES
Como todos los años, el SERNAC salió a la calle para evaluar los precios de los uniformes escolares y así orientar a los padres para que puedan hacer rendir su presupuesto.
El estudio realizado entre el 20 y 21 de enero consideró los precios al contado de los uniformes escolares1 en 11 establecimientos, incluyendo multitiendas y supermercados con presencia nacional en locales de la zona sur de Santiago.
El sondeo de precios al crédito consideró además 14 tarjetas bancarias y cooperativas, más 11 tarjetas del retail con información recogida entre el 15 y el 18 de enero.
La diversidad de productos no permitió la comparación por similares composiciones en las prendas, lo que hace difícil que el consumidor pueda cotizar bajo estos parámetros. Por ello, el SERNAC entrega precios de referencia mínimos y máximos para ayudar a la cotización.
¿Vale la pena cotizar?
Si, pues si al consumidor no le interesa la marca o la composición y sólo busca precio, puede encontrar diferencias de hasta $69.780 o 431,5% considerando las prendas más baratas y más caras de cada tienda. Situación registrada para un uniforme de niño talla 12 compuesto por camisa, cotona, chaleco, pantalón y zapatos con un precio mínimo de $16.170 y un máximo de $85.950. Es decir, por el precio del uniforme más caro, un consumidor puede llevar hasta 5 de los más baratos.
En los uniformes de niña, un consumidor puede encontrar diferencias de hasta $62 mil o 414% entre el uniforme más caro y el más barato comprando las prendas en distintas tiendas. Eso ocurre en los uniformes de niña talla 8 compuestos por la blusa, chaleco, delantal, jumper y zapatos negros que se encuentran desde los $14.950 hasta $76.950.
Y si al uniforme de niña le cambiamos el jumper por la falda, las diferencias alcanzan a los $59.000 o 394% (uniforme talla 8). Si lo cambiamos por un pantalón, la diferencia llega a los $67.500 o un 436,9% (talla 8).
¿Conviene comprar todo el uniforme en una misma tienda?
No, pues se puede lograr un mayor ahorro comprando las prendas más baratas de cada tienda.
Sin considerar marca o composición, un uniforme de niña compuesto por chaleco, delantal, jumper y zapatos negros, comprado todo en una misma tienda, alcanza diferencias de hasta 219% o un ahorro de $41.500 si elige la opción más conveniente. Situación detectada en el uniforme talla 6 y 8 cuyo precio mínimo se registró en Hites ($18.950) y el máximo en Paris ($60.450).
El mismo uniforme, pero reemplazando el jumper por la falda, alcanza diferencias de $48.970 o 188,7% en la talla 6, cuyo precio mínimo para el uniforme completo se encontró en Corona por $25.950 y el máximo a $74.920 (Paris).
Si en vez de jumper, compra un uniforme con pantalón, las diferencias pueden alcanzar un 278,6% ($50.000), como sucede en la talla 8 cuyo precio mínimo se presentó en Hites ($17.950) y su precio máximo en Falabella ($67.950).
Si se compra un uniforme de niño en una misma tienda (compuesto de camisa, cotona, pantalón y zapatos2) para las tallas 6 y 8 los totales más bajos se encuentran en supermercado Jumbo con un valor mínimo de $12.260. Por su parte la tienda Paris mostró sus totales más altos en las tallas 10 ($53.360), 12 ($61.360), 14 ($61.360) y 16 ($59.960).
¿Vale la pena cotizar por prenda?
Si. Si los papás y mamás sólo van a comprar algunas prendas porque pudieron reciclar otras, podemos decirles que pueden ahorrar sumas importantes con el ejercicio de cotizar.
En el uniforme de niña, el mayor ahorro que puede conseguir un consumidor por producto, es de $15.500 por un pantalón talla 8, lo que representa una diferencia de 444,1% entre el más barato ($3.490, Hites y Jumbo) y más caro ($18.990 en Jumbo). Le siguen la blusa talla 14 y 16 con una diferencia de 499,3% o $7.490 y el chaleco talla 8 con 401% de diferencia o $16.000.
En el uniforme de niños, la mayor diferencia por prenda se produce en la camisa talla 12 con un 649,2% ($7.790), le sigue el pantalón talla 10 al 16 con un 579,6% ($14.490), luego las camisas tallas 14 y 16 con un 503,4% ($7.500).
Por su parte, los zapatos equivalentes a la talla 12 de niño alcanzan diferencias de hasta $27 mil o precios que van desde los $5.990 hasta $32.990 (451% de diferencia).
Estas diferencias de precios resultan considerables si pensamos que hasta el 70% del presupuesto del uniforme se concentra en el chaleco y los zapatos.
Si al consumidor le interesa la composición, pese a la dificultad de comparar, existen diferencias que llegan a los $14.490 para una misma talla. Situación registrada en el pantalón de niño talla 10 y 12, con un 65% poliéster y 35% rayón que se encuentra por un mínimo de $2.500 en Líder (marca Tempore) y $16.990 en Paris (Maui and Sons), en ambas tallas.
¿Supermercados o tiendas?
Un uniforme de niña compuesto por jumper, blusa, chaleco, delantal y zapatos, si se comparan sus precios mínimos y máximos en grandes tiendas y supermercados, se obtiene que las grandes tiendas tienen los precios más baratos, pero si se consideran los máximos, son más caras que los supermercados. Es decir, en las grandes tiendas se pueden encontrar los precios más baratos, pero también los más caros lo que refuerza la necesidad de cotizar.
¿Al contado o al crédito?
Al contado. Por una compra de uniforme y calzado escolar por $100 mil a 12 meses, un consumidor puede pagar desde $100.600 hasta $195.880. Es decir, puede terminar pagando casi el doble de lo que pidió.
¿Da lo mismo qué tipo de cliente sea para la empresa?
No. Por ejemplo, dos consumidores que compren uniformes y zapatos por $100 mil a 12 cuotas con tarjetas del Banco Santander, pagarán hasta $95.280 de diferencia dependiendo del tipo de cliente que sea para la empresa.
¿Tarjetas bancarias o del retail?
Es más conveniente usar tarjetas bancarias que del retail, pues realizar compras de $100.000 a 12 meses con tarjetas de crédito bancarias tiene un costo promedio de $106.876, es decir un 7% de incremento, mientras las tarjetas del retail el monto promedio es de $126.483 o un incremento del 26%.
Asimismo, es más conveniente usar las tarjetas que un avance en efectivo, pues promedio y sin considerar costos fijos, un consumidor puede pagar en promedio hasta un 28% adicional al dinero que pidió.
Una razón que explica la mayor conveniencia de la compra con tarjetas versus los avances en efectivo es la vigencia de varias ofertas de compra con tarjeta sin interés ni comisión.
¿Basta fijarse en los intereses?
No, pues el costo final está formado también por comisiones por mantener y usar la tarjeta.
No es lo mismo pagar todo el uniforme en una operación que pagar cada prenda en distintas compras, pues le cobrarán comisiones por cada vez que pase por la caja y use su tarjeta de crédito.
Por ello se recomienda hacer el ejercicio del “carrito de compra” es decir, juntar todas las prendas compradas en distintos departamentos de la tienda y pagar en una sola caja para evitar posibles dobles cobros por comisión variable por transacción (comisión por compras en cuotas o bien por línea de producto). Por ejemplo, cada vez que pase por caja con alguna tarjeta en la línea vestuario y calzado escolar pagará desde $2.977 (Tricard) hasta $17.127 (Hites).
¿El local más barato al contado, lo es también al crédito?
No necesariamente. Por ejemplo el valor contado más bajo de un uniforme para una niña talla 14 compuesto por blusa, chaleco, delantal, pantalón y zapatos se encuentra en la tienda Hites con un valor de $ 28.950. Pero por el mismo monto a crédito en tres cuotas, un consumidor puede pagar un máximo de $ 46.120 o un 59% de incremento existiendo otras opciones de crédito más convenientes con un precio mínimo de $28.993 (EJ: Credichile, Banco de Chile, Corpbanca, Banco Condell, Scotiabank, BBVA y Banco del Desarrollo).
Conclusiones
No da lo mismo donde comprar, eligiendo correctamente, el ahorro puede equivaler a comprar más de 5 uniformes de la misma talla por el precio de uno, sólo tomando en cuenta el precio.
Ninguna tienda puede decir que tiene todos los precios bajos para todas las tallas y prendas, por lo que es importante cotizar.
Compre los productos al contado escogiendo las tiendas más baratas para cada uno es más conveniente que comprarlos todos en una misma tienda.
Si una empresa aparece como la más conveniente en precios al contado, nada asegura que lo sea comprando a crédito.
Prefiera al contado, pues al crédito puede terminar pagando más del doble.
No da lo mismo qué tipo de cliente sea para la tarjeta. Dos clientes de una misma institución que pidan la misma cantidad de crédito pueden terminar pagando más de $95 mil de diferencia.
Conviene comprar con una tarjeta en una sola operación. Cada vez que pase por la caja y use su tarjeta le estarán cobrando comisiones que pueden superar los $17 mil. No se fije sólo en la tasa de interés, pues el costo final está formado también por comisiones, impuestos y seguros.
El calzado y el chaleco representan hasta el 70% del presupuesto del uniforme pero además son productos que tienen importantes diferencias (hasta $25 mil en zapatos de niño y $16 mil los chalecos de niña), por lo que vale la pena cotizar especialmente con respecto a estos productos.
La composición distinta de los productos y las tallas expresadas en letras y números, contribuyen al “confusopolio” e impiden la correcta comparación para tomar la mejor decisión de compra en base a precio/calidad.
En general, es más conveniente usar las tarjetas de crédito que un avance en efectivo, principalmente por las ofertas de compras sin interés ni comisión. Y son más convenientes las tarjetas bancarias que del retail.
COTICE ANTES DE COMPRAR EL UNIFORME ESCOLAR
Cotizar sirve pues se pueden conseguir importantes ahorros.
Por una compra de $100 mil, un consumidor terminará pagando casi el doble si adquiere los productos a crédito.
Conviene más usar las tarjetas que sacar un avance en efectivo
Se viene marzo y con él, la primera tarea del año para los papás y mamás: la compra del uniforme escolar. Para hacer rendir el presupuesto, el SERNAC está en campaña para entregar importantes recomendaciones basadas en su estudio del costo a crédito y al contado de los uniformes en supermercados y multitiendas con presencia nacional.
La primera recomendación: Cotizar sirve. Si no le importan las marcas y compra las prendas más baratas de cada tienda, puede conseguir un ahorro de 5x1, es decir, por el precio del uniforme más caro, puede comprar 5 de los más baratos.
También sirve cotizar un uniforme completo si no le importan las marcas y compra en todo en una misma tienda, pues puede conseguir un ahorro de 3x1, es decir, por el precio del uniforme más caro, puede comprar 3 de los más baratos.
Cotizar sirve particularmente zapatos y chalecos que se llevan hasta el 70% del presupuesto del uniforme. Por ejemplo, por los zapatos equivalentes a la talla 12 de niño alcanzan diferencias de hasta $27 mil o precios que van desde los $5.990 hasta $32.990 o 451%.
Cotizar sirve incluso por prendas de la misma calidad pues se puede conseguir un ahorro de 6x1, es decir, por el precio de la prenda más cara de la misma composición, puede comprar 6 de las más baratas.
Si los papás y mamás se están preguntando si conviene más la compra al contado o al crédito, la respuesta es al contado, pues no hay crédito gratis. Por una compra de uniforme y calzado escolar por $100 mil a 12 meses, un consumidor puede terminar pagando casi el doble de lo que pidió.
Si tiene que comprar a crédito, prefiera pagar con la tarjeta antes que un avance en efectivo. En general, las tarjetas, son más convenientes que un avance principalmente por las ofertas de compras sin interés ni comisión.
Asimismo, concentre todo en una compra y todo en una tarjeta, ya que cada vez que pase por la caja, le podrán cobrar comisiones que superar los $17 mil. Raya para la suma: no se fije sólo en los intereses, sino en el costo final del crédito.
Por otra parte, ninguna tienda puede decir que tiene todos los precios bajos para todas las tallas y prendas al contado y al crédito. Recuerde que barato al contado, no es necesariamente barato al crédito.
Recuerde que el uso del uniforme no es obligatorio a menos que los Directores lo pidan previo acuerdo con el Centro de Padres, Consejo de Profesores y Centro de Alumnos. Si así fuera, no se le puede impedir al alumno ir al colegio por no usarlo o el establecimiento debe facilitar el uso total o parcial, temporal o definitivo del uniforme.
Por otra parte, la elección de la empresa que proveerá los uniformes debe permitir la competencia entre las empresas en un proceso abierto y transparente. Los apoderados deben ser informados y elegir el establecimiento que les convenga aunque no tengan convenio con el colegio.
No olvide:
Revise el uniforme del año pasado y vea qué le puede servir. “Reciclar” o reutilizar puede ser una buena forma de ahorro, especialmente en productos que se llevan gran parte del presupuesto como zapatos o chalecos.
Vaya con el estudiante a comprar para que se pruebe la ropa. Recuerde que su derecho a garantía legal sólo aplica cuando el producto sale malo, por lo que no podrá cambiarlo si no le quedó la talla o no le gustó, a menos que la tienda le ofreciera esa opción.
Fíjese en los precios y si tienen descuentos. Compruebe que le cobren lo que corresponde cuando pase por caja.
Guarde su boleta para ejercer su derecho a garantía legal si el producto sale malo. Es decir, la opción de cambiarlo, repararlo o recuperar lo pagado al menos dentro de los 3 primeros meses desde la compra.
En las compras escolares, estos son sus derechos…
1.- Derecho a la información: Verdadera y clara antes de comprar, su precio final y condiciones de compra. Las promociones y ofertas deben respetarse.
2.- Derecho a la seguridad en el consumo: Los productos, servicios y locales de venta no deben arriesgar su salud o seguridad. Recuerde que un producto que no está bien rotulado (en castellano, con instrucciones de uso), no es seguro.
3.- Derecho a la calidad: Los consumidores tienen derecho a productos y servicios de calidad, no importa lo que paguen por ellos. Los productos deben servir para el uso al que están destinados.
4.- Derecho a la garantía legal: Si un producto nuevo salió malo, tiene derecho al 3x3: tres meses, tres opciones:
- Cambiar el producto nuevo que salió malo por uno bueno
- Reparar el producto
- Pedir la devolución del dinero
Exija su boleta o comprobante de compra para exigir este derecho
5.- Derecho a conocer el precio: Antes de comprar o contratar cualquier producto o servicio escolar tiene derecho a conocer el precio final, incluyendo IVA y todos los costos asociados. El precio que le informen debe ser respetado y no le pueden cobrar ni un peso más ni menos.
6.- Derecho a elegir marcas de útiles: Los colegios no pueden obligar ni inducir la compra de útiles de marcas determinadas ni su compra en lugares específicos. Sólo se pueden sugerir marcas cuando se justifique por razones pedagógicas o sanitarias.
7.- Derecho a no ser discriminado por no usar el uniforme: El uso del uniforme no es obligatorio a menos que los Directores lo pidan previo acuerdo con el Centro de Padres, Consejo de Profesores y Centro de Alumnos. Si así fuera, no se le puede impedir al alumno ir al colegio por no usarlo o el establecimiento debe facilitar el uso total o parcial, temporal o definitivo del uniforme.
El estudio realizado entre el 20 y 21 de enero consideró los precios al contado de los uniformes escolares1 en 11 establecimientos, incluyendo multitiendas y supermercados con presencia nacional en locales de la zona sur de Santiago.
El sondeo de precios al crédito consideró además 14 tarjetas bancarias y cooperativas, más 11 tarjetas del retail con información recogida entre el 15 y el 18 de enero.
La diversidad de productos no permitió la comparación por similares composiciones en las prendas, lo que hace difícil que el consumidor pueda cotizar bajo estos parámetros. Por ello, el SERNAC entrega precios de referencia mínimos y máximos para ayudar a la cotización.
¿Vale la pena cotizar?
Si, pues si al consumidor no le interesa la marca o la composición y sólo busca precio, puede encontrar diferencias de hasta $69.780 o 431,5% considerando las prendas más baratas y más caras de cada tienda. Situación registrada para un uniforme de niño talla 12 compuesto por camisa, cotona, chaleco, pantalón y zapatos con un precio mínimo de $16.170 y un máximo de $85.950. Es decir, por el precio del uniforme más caro, un consumidor puede llevar hasta 5 de los más baratos.
En los uniformes de niña, un consumidor puede encontrar diferencias de hasta $62 mil o 414% entre el uniforme más caro y el más barato comprando las prendas en distintas tiendas. Eso ocurre en los uniformes de niña talla 8 compuestos por la blusa, chaleco, delantal, jumper y zapatos negros que se encuentran desde los $14.950 hasta $76.950.
Y si al uniforme de niña le cambiamos el jumper por la falda, las diferencias alcanzan a los $59.000 o 394% (uniforme talla 8). Si lo cambiamos por un pantalón, la diferencia llega a los $67.500 o un 436,9% (talla 8).
¿Conviene comprar todo el uniforme en una misma tienda?
No, pues se puede lograr un mayor ahorro comprando las prendas más baratas de cada tienda.
Sin considerar marca o composición, un uniforme de niña compuesto por chaleco, delantal, jumper y zapatos negros, comprado todo en una misma tienda, alcanza diferencias de hasta 219% o un ahorro de $41.500 si elige la opción más conveniente. Situación detectada en el uniforme talla 6 y 8 cuyo precio mínimo se registró en Hites ($18.950) y el máximo en Paris ($60.450).
El mismo uniforme, pero reemplazando el jumper por la falda, alcanza diferencias de $48.970 o 188,7% en la talla 6, cuyo precio mínimo para el uniforme completo se encontró en Corona por $25.950 y el máximo a $74.920 (Paris).
Si en vez de jumper, compra un uniforme con pantalón, las diferencias pueden alcanzar un 278,6% ($50.000), como sucede en la talla 8 cuyo precio mínimo se presentó en Hites ($17.950) y su precio máximo en Falabella ($67.950).
Si se compra un uniforme de niño en una misma tienda (compuesto de camisa, cotona, pantalón y zapatos2) para las tallas 6 y 8 los totales más bajos se encuentran en supermercado Jumbo con un valor mínimo de $12.260. Por su parte la tienda Paris mostró sus totales más altos en las tallas 10 ($53.360), 12 ($61.360), 14 ($61.360) y 16 ($59.960).
¿Vale la pena cotizar por prenda?
Si. Si los papás y mamás sólo van a comprar algunas prendas porque pudieron reciclar otras, podemos decirles que pueden ahorrar sumas importantes con el ejercicio de cotizar.
En el uniforme de niña, el mayor ahorro que puede conseguir un consumidor por producto, es de $15.500 por un pantalón talla 8, lo que representa una diferencia de 444,1% entre el más barato ($3.490, Hites y Jumbo) y más caro ($18.990 en Jumbo). Le siguen la blusa talla 14 y 16 con una diferencia de 499,3% o $7.490 y el chaleco talla 8 con 401% de diferencia o $16.000.
En el uniforme de niños, la mayor diferencia por prenda se produce en la camisa talla 12 con un 649,2% ($7.790), le sigue el pantalón talla 10 al 16 con un 579,6% ($14.490), luego las camisas tallas 14 y 16 con un 503,4% ($7.500).
Por su parte, los zapatos equivalentes a la talla 12 de niño alcanzan diferencias de hasta $27 mil o precios que van desde los $5.990 hasta $32.990 (451% de diferencia).
Estas diferencias de precios resultan considerables si pensamos que hasta el 70% del presupuesto del uniforme se concentra en el chaleco y los zapatos.
Si al consumidor le interesa la composición, pese a la dificultad de comparar, existen diferencias que llegan a los $14.490 para una misma talla. Situación registrada en el pantalón de niño talla 10 y 12, con un 65% poliéster y 35% rayón que se encuentra por un mínimo de $2.500 en Líder (marca Tempore) y $16.990 en Paris (Maui and Sons), en ambas tallas.
¿Supermercados o tiendas?
Un uniforme de niña compuesto por jumper, blusa, chaleco, delantal y zapatos, si se comparan sus precios mínimos y máximos en grandes tiendas y supermercados, se obtiene que las grandes tiendas tienen los precios más baratos, pero si se consideran los máximos, son más caras que los supermercados. Es decir, en las grandes tiendas se pueden encontrar los precios más baratos, pero también los más caros lo que refuerza la necesidad de cotizar.
¿Al contado o al crédito?
Al contado. Por una compra de uniforme y calzado escolar por $100 mil a 12 meses, un consumidor puede pagar desde $100.600 hasta $195.880. Es decir, puede terminar pagando casi el doble de lo que pidió.
¿Da lo mismo qué tipo de cliente sea para la empresa?
No. Por ejemplo, dos consumidores que compren uniformes y zapatos por $100 mil a 12 cuotas con tarjetas del Banco Santander, pagarán hasta $95.280 de diferencia dependiendo del tipo de cliente que sea para la empresa.
¿Tarjetas bancarias o del retail?
Es más conveniente usar tarjetas bancarias que del retail, pues realizar compras de $100.000 a 12 meses con tarjetas de crédito bancarias tiene un costo promedio de $106.876, es decir un 7% de incremento, mientras las tarjetas del retail el monto promedio es de $126.483 o un incremento del 26%.
Asimismo, es más conveniente usar las tarjetas que un avance en efectivo, pues promedio y sin considerar costos fijos, un consumidor puede pagar en promedio hasta un 28% adicional al dinero que pidió.
Una razón que explica la mayor conveniencia de la compra con tarjetas versus los avances en efectivo es la vigencia de varias ofertas de compra con tarjeta sin interés ni comisión.
¿Basta fijarse en los intereses?
No, pues el costo final está formado también por comisiones por mantener y usar la tarjeta.
No es lo mismo pagar todo el uniforme en una operación que pagar cada prenda en distintas compras, pues le cobrarán comisiones por cada vez que pase por la caja y use su tarjeta de crédito.
Por ello se recomienda hacer el ejercicio del “carrito de compra” es decir, juntar todas las prendas compradas en distintos departamentos de la tienda y pagar en una sola caja para evitar posibles dobles cobros por comisión variable por transacción (comisión por compras en cuotas o bien por línea de producto). Por ejemplo, cada vez que pase por caja con alguna tarjeta en la línea vestuario y calzado escolar pagará desde $2.977 (Tricard) hasta $17.127 (Hites).
¿El local más barato al contado, lo es también al crédito?
No necesariamente. Por ejemplo el valor contado más bajo de un uniforme para una niña talla 14 compuesto por blusa, chaleco, delantal, pantalón y zapatos se encuentra en la tienda Hites con un valor de $ 28.950. Pero por el mismo monto a crédito en tres cuotas, un consumidor puede pagar un máximo de $ 46.120 o un 59% de incremento existiendo otras opciones de crédito más convenientes con un precio mínimo de $28.993 (EJ: Credichile, Banco de Chile, Corpbanca, Banco Condell, Scotiabank, BBVA y Banco del Desarrollo).
Conclusiones
No da lo mismo donde comprar, eligiendo correctamente, el ahorro puede equivaler a comprar más de 5 uniformes de la misma talla por el precio de uno, sólo tomando en cuenta el precio.
Ninguna tienda puede decir que tiene todos los precios bajos para todas las tallas y prendas, por lo que es importante cotizar.
Compre los productos al contado escogiendo las tiendas más baratas para cada uno es más conveniente que comprarlos todos en una misma tienda.
Si una empresa aparece como la más conveniente en precios al contado, nada asegura que lo sea comprando a crédito.
Prefiera al contado, pues al crédito puede terminar pagando más del doble.
No da lo mismo qué tipo de cliente sea para la tarjeta. Dos clientes de una misma institución que pidan la misma cantidad de crédito pueden terminar pagando más de $95 mil de diferencia.
Conviene comprar con una tarjeta en una sola operación. Cada vez que pase por la caja y use su tarjeta le estarán cobrando comisiones que pueden superar los $17 mil. No se fije sólo en la tasa de interés, pues el costo final está formado también por comisiones, impuestos y seguros.
El calzado y el chaleco representan hasta el 70% del presupuesto del uniforme pero además son productos que tienen importantes diferencias (hasta $25 mil en zapatos de niño y $16 mil los chalecos de niña), por lo que vale la pena cotizar especialmente con respecto a estos productos.
La composición distinta de los productos y las tallas expresadas en letras y números, contribuyen al “confusopolio” e impiden la correcta comparación para tomar la mejor decisión de compra en base a precio/calidad.
En general, es más conveniente usar las tarjetas de crédito que un avance en efectivo, principalmente por las ofertas de compras sin interés ni comisión. Y son más convenientes las tarjetas bancarias que del retail.
COTICE ANTES DE COMPRAR EL UNIFORME ESCOLAR
Cotizar sirve pues se pueden conseguir importantes ahorros.
Por una compra de $100 mil, un consumidor terminará pagando casi el doble si adquiere los productos a crédito.
Conviene más usar las tarjetas que sacar un avance en efectivo
Se viene marzo y con él, la primera tarea del año para los papás y mamás: la compra del uniforme escolar. Para hacer rendir el presupuesto, el SERNAC está en campaña para entregar importantes recomendaciones basadas en su estudio del costo a crédito y al contado de los uniformes en supermercados y multitiendas con presencia nacional.
La primera recomendación: Cotizar sirve. Si no le importan las marcas y compra las prendas más baratas de cada tienda, puede conseguir un ahorro de 5x1, es decir, por el precio del uniforme más caro, puede comprar 5 de los más baratos.
También sirve cotizar un uniforme completo si no le importan las marcas y compra en todo en una misma tienda, pues puede conseguir un ahorro de 3x1, es decir, por el precio del uniforme más caro, puede comprar 3 de los más baratos.
Cotizar sirve particularmente zapatos y chalecos que se llevan hasta el 70% del presupuesto del uniforme. Por ejemplo, por los zapatos equivalentes a la talla 12 de niño alcanzan diferencias de hasta $27 mil o precios que van desde los $5.990 hasta $32.990 o 451%.
Cotizar sirve incluso por prendas de la misma calidad pues se puede conseguir un ahorro de 6x1, es decir, por el precio de la prenda más cara de la misma composición, puede comprar 6 de las más baratas.
Si los papás y mamás se están preguntando si conviene más la compra al contado o al crédito, la respuesta es al contado, pues no hay crédito gratis. Por una compra de uniforme y calzado escolar por $100 mil a 12 meses, un consumidor puede terminar pagando casi el doble de lo que pidió.
Si tiene que comprar a crédito, prefiera pagar con la tarjeta antes que un avance en efectivo. En general, las tarjetas, son más convenientes que un avance principalmente por las ofertas de compras sin interés ni comisión.
Asimismo, concentre todo en una compra y todo en una tarjeta, ya que cada vez que pase por la caja, le podrán cobrar comisiones que superar los $17 mil. Raya para la suma: no se fije sólo en los intereses, sino en el costo final del crédito.
Por otra parte, ninguna tienda puede decir que tiene todos los precios bajos para todas las tallas y prendas al contado y al crédito. Recuerde que barato al contado, no es necesariamente barato al crédito.
Recuerde que el uso del uniforme no es obligatorio a menos que los Directores lo pidan previo acuerdo con el Centro de Padres, Consejo de Profesores y Centro de Alumnos. Si así fuera, no se le puede impedir al alumno ir al colegio por no usarlo o el establecimiento debe facilitar el uso total o parcial, temporal o definitivo del uniforme.
Por otra parte, la elección de la empresa que proveerá los uniformes debe permitir la competencia entre las empresas en un proceso abierto y transparente. Los apoderados deben ser informados y elegir el establecimiento que les convenga aunque no tengan convenio con el colegio.
No olvide:
Revise el uniforme del año pasado y vea qué le puede servir. “Reciclar” o reutilizar puede ser una buena forma de ahorro, especialmente en productos que se llevan gran parte del presupuesto como zapatos o chalecos.
Vaya con el estudiante a comprar para que se pruebe la ropa. Recuerde que su derecho a garantía legal sólo aplica cuando el producto sale malo, por lo que no podrá cambiarlo si no le quedó la talla o no le gustó, a menos que la tienda le ofreciera esa opción.
Fíjese en los precios y si tienen descuentos. Compruebe que le cobren lo que corresponde cuando pase por caja.
Guarde su boleta para ejercer su derecho a garantía legal si el producto sale malo. Es decir, la opción de cambiarlo, repararlo o recuperar lo pagado al menos dentro de los 3 primeros meses desde la compra.
En las compras escolares, estos son sus derechos…
1.- Derecho a la información: Verdadera y clara antes de comprar, su precio final y condiciones de compra. Las promociones y ofertas deben respetarse.
2.- Derecho a la seguridad en el consumo: Los productos, servicios y locales de venta no deben arriesgar su salud o seguridad. Recuerde que un producto que no está bien rotulado (en castellano, con instrucciones de uso), no es seguro.
3.- Derecho a la calidad: Los consumidores tienen derecho a productos y servicios de calidad, no importa lo que paguen por ellos. Los productos deben servir para el uso al que están destinados.
4.- Derecho a la garantía legal: Si un producto nuevo salió malo, tiene derecho al 3x3: tres meses, tres opciones:
- Cambiar el producto nuevo que salió malo por uno bueno
- Reparar el producto
- Pedir la devolución del dinero
Exija su boleta o comprobante de compra para exigir este derecho
5.- Derecho a conocer el precio: Antes de comprar o contratar cualquier producto o servicio escolar tiene derecho a conocer el precio final, incluyendo IVA y todos los costos asociados. El precio que le informen debe ser respetado y no le pueden cobrar ni un peso más ni menos.
6.- Derecho a elegir marcas de útiles: Los colegios no pueden obligar ni inducir la compra de útiles de marcas determinadas ni su compra en lugares específicos. Sólo se pueden sugerir marcas cuando se justifique por razones pedagógicas o sanitarias.
7.- Derecho a no ser discriminado por no usar el uniforme: El uso del uniforme no es obligatorio a menos que los Directores lo pidan previo acuerdo con el Centro de Padres, Consejo de Profesores y Centro de Alumnos. Si así fuera, no se le puede impedir al alumno ir al colegio por no usarlo o el establecimiento debe facilitar el uso total o parcial, temporal o definitivo del uniforme.
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