Los argentinos viajaron menos a Brasil y Uruguay
Este año, las playas de Brasil y Uruguay recibieron menos turistas argentinos. Aunque no hay cifras oficiales, lo admiten los organismos oficiales de destinos clave como Florianópolis y Punta del Este. Todo por una sencilla razón: en ambos países la diferencia cambiaria fue un obstáculo para los bolsillos argentinos. Así, la costa argentina se convirtió en la estrella de esta temporada.
Los operadores turísticos de Florianópolis coinciden en que cayó el turismo argentino: aumentó la cantidad de familias de mayor poder adquisitivo pero bajó el arribo de la clase media y los jóvenes.
“En los balnearios más exclusivos, como Jureré Internacional o Santinho, creció el número de argentinos que se hospedó. Familias de mucho poder adquisitivo. Pero las familias argentinas de clase media, mayoría histórica en Florianópolis, llegaron en menor medida. Son los que suelen hospedarse en hoteles pequeños y posadas, mayoría absoluta en la isla”, aseguraron en el Ente de Turismo de Santa Catarina (Santur).
En Punta del Este, “la cantidad de turistas argentinos bajó un 3 por ciento” precisó, con los datos recién elaborados, el director de Turismo de la Municipalidad de Maldonado, Horacio Díaz. Agregó que, en comparación con el verano pasado, esa cifra “fue ampliamente compensada por la llegada masiva de brasileños, con un aumento de casi 30 por ciento respecto de la temporada de 2009. También hubo un importante crecimiento de visitantes extrarregionales, como estadounidenses y europeos”.
Según datos parciales de la Dirección Nacional de Migración de Uruguay, en la primera quincena de enero hubo 3.650 argentinos menos que llegaron a ese país, en comparación con el mismo período del año pasado. Sin embargo, continúa siendo, proporcionalmente, la mayor cantidad respecto de las otras nacionalidades.
Lo cierto es que la merma de turistas argentinos es una realidad en Brasil y Uruguay. En Despegar.com afirman que por primera vez en cuatro años los destinos de la Argentina registran una mayor demanda que los del exterior. “La apreciación del real en Brasil y del peso uruguayo no incentivó la planificación de vacaciones lejos de la Argentina”.
Mientras el año pasado el real salía alrededor de 1,80 pesos, hoy sale 2,17 pesos. En enero de 2009, en tanto, las casas de cambio charrúas entregaban casi 7 pesos uruguayos por cada peso argentino. Esta temporada la paridad fue, con suerte, de 4,50 pesos.
Durante enero, la ocupación de los hoteles y posadas de Brasil no superó 80 por ciento, cuando el año pasado cerró en 90 por ciento. “Vinieron menos argentinos, pero también menos turistas de Curitiba, San Pablo y Porto Alegre debido a las lluvias que en esos sitios provocaron problemas”, señaló Jean Durieux, presidente de la Asociación de Posadas de Florianópolis y miembro de la Asociación Brasileña de Industrias de Hoteles de Santa Catarina.
Para compensar la baja, durante febrero las posadas y hoteles de Brasil optaron por bajar hasta 40 por ciento sus tarifas, excepto durante el carnaval que va desde el 12 al 16 de febrero. Los operadores brasileños esperan una ocupación cercana 60 por ciento para febrero, diez puntos menos que el año pasado.
Los argentinos que decidieron veranear en Uruguay se cuidaron en los gastos. Según el Centro Gastronómico de Punta del Este, hubo una restricción en las ventas de los restaurantes. “Si no fuera por el público brasileño y de otros países vecinos como Chile y Paraguay, la caída hubiera sido aún peor y ni siquiera hubiéramos salvado la temporada”, cuenta Miguel Pintos, desde su local de mariscos en La Barra.
Es que muchos argentinos decidieron comer en sus casas. “Percibimos que el consumo fue menor”, describe el gerente del hotel Palma de Mallorca de La Paloma, Carlos Acosta. CC
fuente: http://www.losandes.com.ar
Los operadores turísticos de Florianópolis coinciden en que cayó el turismo argentino: aumentó la cantidad de familias de mayor poder adquisitivo pero bajó el arribo de la clase media y los jóvenes.
“En los balnearios más exclusivos, como Jureré Internacional o Santinho, creció el número de argentinos que se hospedó. Familias de mucho poder adquisitivo. Pero las familias argentinas de clase media, mayoría histórica en Florianópolis, llegaron en menor medida. Son los que suelen hospedarse en hoteles pequeños y posadas, mayoría absoluta en la isla”, aseguraron en el Ente de Turismo de Santa Catarina (Santur).
En Punta del Este, “la cantidad de turistas argentinos bajó un 3 por ciento” precisó, con los datos recién elaborados, el director de Turismo de la Municipalidad de Maldonado, Horacio Díaz. Agregó que, en comparación con el verano pasado, esa cifra “fue ampliamente compensada por la llegada masiva de brasileños, con un aumento de casi 30 por ciento respecto de la temporada de 2009. También hubo un importante crecimiento de visitantes extrarregionales, como estadounidenses y europeos”.
Según datos parciales de la Dirección Nacional de Migración de Uruguay, en la primera quincena de enero hubo 3.650 argentinos menos que llegaron a ese país, en comparación con el mismo período del año pasado. Sin embargo, continúa siendo, proporcionalmente, la mayor cantidad respecto de las otras nacionalidades.
Lo cierto es que la merma de turistas argentinos es una realidad en Brasil y Uruguay. En Despegar.com afirman que por primera vez en cuatro años los destinos de la Argentina registran una mayor demanda que los del exterior. “La apreciación del real en Brasil y del peso uruguayo no incentivó la planificación de vacaciones lejos de la Argentina”.
Mientras el año pasado el real salía alrededor de 1,80 pesos, hoy sale 2,17 pesos. En enero de 2009, en tanto, las casas de cambio charrúas entregaban casi 7 pesos uruguayos por cada peso argentino. Esta temporada la paridad fue, con suerte, de 4,50 pesos.
Durante enero, la ocupación de los hoteles y posadas de Brasil no superó 80 por ciento, cuando el año pasado cerró en 90 por ciento. “Vinieron menos argentinos, pero también menos turistas de Curitiba, San Pablo y Porto Alegre debido a las lluvias que en esos sitios provocaron problemas”, señaló Jean Durieux, presidente de la Asociación de Posadas de Florianópolis y miembro de la Asociación Brasileña de Industrias de Hoteles de Santa Catarina.
Para compensar la baja, durante febrero las posadas y hoteles de Brasil optaron por bajar hasta 40 por ciento sus tarifas, excepto durante el carnaval que va desde el 12 al 16 de febrero. Los operadores brasileños esperan una ocupación cercana 60 por ciento para febrero, diez puntos menos que el año pasado.
Los argentinos que decidieron veranear en Uruguay se cuidaron en los gastos. Según el Centro Gastronómico de Punta del Este, hubo una restricción en las ventas de los restaurantes. “Si no fuera por el público brasileño y de otros países vecinos como Chile y Paraguay, la caída hubiera sido aún peor y ni siquiera hubiéramos salvado la temporada”, cuenta Miguel Pintos, desde su local de mariscos en La Barra.
Es que muchos argentinos decidieron comer en sus casas. “Percibimos que el consumo fue menor”, describe el gerente del hotel Palma de Mallorca de La Paloma, Carlos Acosta. CC
fuente: http://www.losandes.com.ar
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