EN LA VIÑA MIGUEL TORRES se dañaron 300 barricas, una cuba de acero inoxidable de 100.000 litros, maquinaria agrícola y cientos de botellas
La bodega Miguel Torres Chile, situada en Curicó, en la zona del Maule, se vio afectada por el terremoto de fuerza 8’8 en la escala de Richter que sacudió a Chile en la madrugada del sábado 27 de febrero de 2010.
Miguel Torres Chile no ha sufrido pérdidas humanas. Todos los trabajadores y sus familias están bien. Hasta el momento se estableció un plan de acción para ayudar a las familias que resultaron mayormente afectadas por el terremoto, llevándoles recursos de primera necesidad y facilitando alojamiento a los que han perdidos sus hogares.
La bodega sólo sufrió daños materiales, los que aún no han sido cuantificados. Se estima que se dañaron 300 barricas, una cuba de acero inoxidable de 100.000 litros, maquinaria agrícola y cientos de botellas.
La mayoría de las estructuras de las instalaciones se encuentran en buen estado. El equipo Miguel Torres Chile ya se encuentra trabajando para reestablecer el orden. Sin embargo, debido a problemas con el suministro eléctrico se definió retrasar el inicio de la vendimia en una semana.
Bodegas Torres reestablecerá la normalidad de su bodega en Curicó y se trabajará para retomar las actividades con normalidad lo antes posible. Además enviará con urgencia la suma de 50.000 euros a la Municipalidad de Curicó para contribuir a la ayuda de los más afectados por el terremoto.
El Presidente Ejecutivo de la bodega chilena, Miguel Torres Maczassek (5ª generación de la familia Torres y quién asumió la presidencia sólo hace un par de meses) y su familia estaban en Estados Unidos en viaje comercial, pero Miguel hijo ya logró llegar a Chile para, junto con el resto del equipo, comenzar con las tareas de reconstrucción.
Miguel Torres Chile no ha sufrido pérdidas humanas. Todos los trabajadores y sus familias están bien. Hasta el momento se estableció un plan de acción para ayudar a las familias que resultaron mayormente afectadas por el terremoto, llevándoles recursos de primera necesidad y facilitando alojamiento a los que han perdidos sus hogares.
La bodega sólo sufrió daños materiales, los que aún no han sido cuantificados. Se estima que se dañaron 300 barricas, una cuba de acero inoxidable de 100.000 litros, maquinaria agrícola y cientos de botellas.
La mayoría de las estructuras de las instalaciones se encuentran en buen estado. El equipo Miguel Torres Chile ya se encuentra trabajando para reestablecer el orden. Sin embargo, debido a problemas con el suministro eléctrico se definió retrasar el inicio de la vendimia en una semana.
Bodegas Torres reestablecerá la normalidad de su bodega en Curicó y se trabajará para retomar las actividades con normalidad lo antes posible. Además enviará con urgencia la suma de 50.000 euros a la Municipalidad de Curicó para contribuir a la ayuda de los más afectados por el terremoto.
El Presidente Ejecutivo de la bodega chilena, Miguel Torres Maczassek (5ª generación de la familia Torres y quién asumió la presidencia sólo hace un par de meses) y su familia estaban en Estados Unidos en viaje comercial, pero Miguel hijo ya logró llegar a Chile para, junto con el resto del equipo, comenzar con las tareas de reconstrucción.
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