INTERVENCIÓN DEL CANCILLER, ALFREDO MORENO, EN LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OEA
Señor Presidente:Traigo a esta Asamblea un saludo especial del Presidente Sebastián Piñera, quien me ha solicitado agradecer la inmensa solidaridad recibida por nuestro pueblo en momentos tan dolorosos para Chile.
El Presidente me ha pedido también ratificar aquí el valor que mi país le asigna al multilateralismo como un espacio estratégico de cooperación para que enfrentemos colectivamente los problemas y desafíos de la región.
Para el Gobierno de Chile, las Américas constituyen una prioridad en la agenda de política exterior y en este contexto, el trabajo en la OEA es central para la profundización de nuestros vínculos con el hemisferio.
Chile agradece a esta Asamblea Extraordinaria la reelección de José Miguel Insulza como Secretario General de la OEA. Un servidor público de excelencia que, estamos seguros, continuará entregando todo su talento a esta Organización.
Sin embargo, este es un reconocimiento y a la vez una gran responsabilidad para un nuevo mandato del Secretario General.
Creemos que la OEA, como principal foro de diálogo político hemisférico, debe contribuir de manera eficaz a promover y defender nuestras democracias, en el marco de un pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
La Carta Democrática Interamericana reafirma claramente que no basta con elecciones libres, tenemos que gobernar democráticamente. Esto incluye elementos fundamentales como el respeto de los derechos humanos y la libertad de expresión, la separación e independencia de los Poderes Públicos, el respeto al Estado de Derecho y la institucionalidad democrática, la transparencia y la probidad en el gobierno.
Esta Organización debería disponer de capacidades más operativas para prevenir crisis y promover condiciones para un mejor funcionamiento democrático.
Esta es una tarea de todos, y reflexionar conjuntamente sobre opciones que permitan la implementación efectiva de este instrumento es un debate que deberíamos efectuar. En este desafío no se pretende interferir en asuntos internos de los Estados, principio clave de las relaciones interamericanas. La idea es fortalecer el ejercicio de la democracia renovando nuestros consensos sobre los alcances de la Carta Democrática Interamericana (CDI). Con ello, aspiramos a tener una Organización con relevancia política, y que tanto la ciudadanía de nuestros países, como el resto de la comunidad internacional, entiendan y apoyen lo que aquí hacemos.
Otras tareas ineludibles son la lucha contra la pobreza, la protección de los grupos más vulnerables y la seguridad ciudadana.
Tenemos la certeza que podemos trabajar en esta Organización para compartir nuestras experiencias en el desarrollo de capacidades humanas, el fortalecimiento institucional y la implementación de políticas públicas, desarrollando los compromisos asumidos en las Cumbres de las Américas y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Nos necesitamos los unos a los otros y de allí que la solidaridad y la cooperación conformen una dimensión ética fundamental de las relaciones interamericanas.
La coordinación del trabajo de prevención y mitigación de desastres es un ámbito en el que, creemos, es necesario seguir impulsando en la agenda de la OEA.
Nuestra propia experiencia con la emergencia que siguió al desastre que azotó a mi país y en la fase de reconstrucción que estamos iniciando, nos lleva a afirmar categóricamente que la solidaridad y la cooperación entre los países resulta fundamental. De allí que suscribiremos hoy una Carta de Intención con el Secretario General sobre este tema. Un multilateralismo moderno y operativo debe poder responder a las crisis humanitarias.
Gracias Presidente, gracias señoras y señores Representantes Permanentes y alternos por habernos permitido renovar aquí el compromiso de Chile con la labor de una Organización que tenemos la responsabilidad compartida de hacer más eficaz y más cercana a la gente.
No perdamos la oportunidad de seguir trabajando sin pausa por una institución más relevante. Hagamos un esfuerzo por revitalizarla, iniciando una nueva etapa, en la que podamos priorizar y focalizar nuestra acción colectiva con un sentido de futuro.
Señor Secretario General, usted puede contar con el respaldo de Chile en esta noble tarea, que estamos seguros requerirá de sus reconocidas capacidades y liderazgo.
El Presidente me ha pedido también ratificar aquí el valor que mi país le asigna al multilateralismo como un espacio estratégico de cooperación para que enfrentemos colectivamente los problemas y desafíos de la región.
Para el Gobierno de Chile, las Américas constituyen una prioridad en la agenda de política exterior y en este contexto, el trabajo en la OEA es central para la profundización de nuestros vínculos con el hemisferio.
Chile agradece a esta Asamblea Extraordinaria la reelección de José Miguel Insulza como Secretario General de la OEA. Un servidor público de excelencia que, estamos seguros, continuará entregando todo su talento a esta Organización.
Sin embargo, este es un reconocimiento y a la vez una gran responsabilidad para un nuevo mandato del Secretario General.
Creemos que la OEA, como principal foro de diálogo político hemisférico, debe contribuir de manera eficaz a promover y defender nuestras democracias, en el marco de un pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
La Carta Democrática Interamericana reafirma claramente que no basta con elecciones libres, tenemos que gobernar democráticamente. Esto incluye elementos fundamentales como el respeto de los derechos humanos y la libertad de expresión, la separación e independencia de los Poderes Públicos, el respeto al Estado de Derecho y la institucionalidad democrática, la transparencia y la probidad en el gobierno.
Esta Organización debería disponer de capacidades más operativas para prevenir crisis y promover condiciones para un mejor funcionamiento democrático.
Esta es una tarea de todos, y reflexionar conjuntamente sobre opciones que permitan la implementación efectiva de este instrumento es un debate que deberíamos efectuar. En este desafío no se pretende interferir en asuntos internos de los Estados, principio clave de las relaciones interamericanas. La idea es fortalecer el ejercicio de la democracia renovando nuestros consensos sobre los alcances de la Carta Democrática Interamericana (CDI). Con ello, aspiramos a tener una Organización con relevancia política, y que tanto la ciudadanía de nuestros países, como el resto de la comunidad internacional, entiendan y apoyen lo que aquí hacemos.
Otras tareas ineludibles son la lucha contra la pobreza, la protección de los grupos más vulnerables y la seguridad ciudadana.
Tenemos la certeza que podemos trabajar en esta Organización para compartir nuestras experiencias en el desarrollo de capacidades humanas, el fortalecimiento institucional y la implementación de políticas públicas, desarrollando los compromisos asumidos en las Cumbres de las Américas y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Nos necesitamos los unos a los otros y de allí que la solidaridad y la cooperación conformen una dimensión ética fundamental de las relaciones interamericanas.
La coordinación del trabajo de prevención y mitigación de desastres es un ámbito en el que, creemos, es necesario seguir impulsando en la agenda de la OEA.
Nuestra propia experiencia con la emergencia que siguió al desastre que azotó a mi país y en la fase de reconstrucción que estamos iniciando, nos lleva a afirmar categóricamente que la solidaridad y la cooperación entre los países resulta fundamental. De allí que suscribiremos hoy una Carta de Intención con el Secretario General sobre este tema. Un multilateralismo moderno y operativo debe poder responder a las crisis humanitarias.
Gracias Presidente, gracias señoras y señores Representantes Permanentes y alternos por habernos permitido renovar aquí el compromiso de Chile con la labor de una Organización que tenemos la responsabilidad compartida de hacer más eficaz y más cercana a la gente.
No perdamos la oportunidad de seguir trabajando sin pausa por una institución más relevante. Hagamos un esfuerzo por revitalizarla, iniciando una nueva etapa, en la que podamos priorizar y focalizar nuestra acción colectiva con un sentido de futuro.
Señor Secretario General, usted puede contar con el respaldo de Chile en esta noble tarea, que estamos seguros requerirá de sus reconocidas capacidades y liderazgo.
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