Recuerdo de don Bernardo Gotschlich Hausdorf sobre la colonización austro alemana procedente del distrito de Braunau.

Recuerdo de don Bernardo Gotschlich Hausdorf sobre la colonización austro alemana procedente del distrito de Braunau, provincia de Bohemia, llevada a cabo en el territorio de colonización de Llanquihue entre los años 1872-1875.

Para su mejor conocimiento empezamos a dar algunos rasgos del autor:

Bernardo Gotschlich Hausdorf (1877-1931)

Como cualquier ciudadano que ha cumplido satisfecho sus deberes cívicos, sea como padre de familia o como hombre de bien público, ese fue don Bernardo, un sincero y fervoroso Neu-Braunauer del sur de Chile. Nacido en primera generación, sus padres fueron el colono Ferdinand Gotschlich y Genoveva Hausdorf, quienes procedían del lugar campestre de Hemsdorf encontrado en el distrito de Braunau de Bohemia. Su padre ejerció de mueblista además, quien tenía 28 años cuando pisó tierra chilena el año 1875. Como buen hijo de colono coadyuvó a laborar en las rudas faenas agrícolas desde niño, ayudándole con el hacha y el machete a rozarla tupida selva.

Afines de 1890 había terminado dos años de estudios elementales en la escuela de campo de localidad natal, en los años 1891-1892 visitó el Colegio de los RR.PP. JJ. “San Francisco Javier” de Puerto Montt, y durante 1893 inició estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de la Diócesis de Ancud, a los que renunció en 1897. Al año siguiente se encontraba en la capital cursando en la Universidad.

En uno de sus tantos escritos don Bernardo recuerda: “Acostumbrado en mi niñez a manejar el hacha, el azadón y el arado; crecido en un ambiente en que el hombre vale por su palabra y donde impera la justicia y el valor y donde la vida avanza en medio del trabajo intensivo, he venido a estudiar Pedagogía lleno de ilusiones, para dedicarme a la enseñanza.

“Pasaron los estudios secundarios y superiores a expensas de un esfuerzo casi propio; después dos naturalistas de gran valer, Philippi, padre e hijo, fueron mis maestros y se interesaron espontáneamente por mi suerte”.

Dice en otro de sus párrafos: “Las bellas esperanzas de mis años de estudios se desvanecieron cuando comprendí que para ser empleado fiscal se necesitan empeños extraños a la propia personalidad; que los puestos públicos se dan a los amigos de los Ministros de Estado, diputados y senadores, etc., que no siempre los mejor preparados son los escogidos, que en lugar de ser llamado un candidato a un empleo, debe éste solicitarlo y todavía apadrinado por un amigo ministerial. Más todavía, que el candidato recibe fingidas promesas que rara vez se cumplen; que conseguido un empleo, hay quienes minan la seguridad de él y tiene uno que hacer frente a toda suerte de maquinaciones, que se le desconoce al verdadero patriota el derecho de manifestar siempre la verdad. “Buscar siempre la verdad, y la claridad, hacer bien y no temer a nadie sino a Dios”, ha sido siempre mi principio en las manifestaciones de mi actividad”.

Fue don Bernardo profesor de Estado, secretario del Museo Nacional de Historia Natural y Jefe de la sección paleontológica del mismo establecimiento desde 1899 a 1914. A su vez secretario del Dr. Rodolfo A. Philippi, sabio naturalista, el más notable de los alemanes que jamás haya tenido Chile y se vanagloriaba haber aprendido del ilustre maestro de que los conocimientos debían ser enciclopédicos y prácticos”.

Posteriormente fue secretario de los directores señores. Federico Philippi, y Dr. Eduardo Moore. Naturalista auxiliar en 1910. Miembro de a Sociedad Científica de Chile ese mismo año.

En 1913 había terminado estudios en el ramo de Ciencias Económicas y Leyes Políticas y Sociales, recibiéndose de abogado en la Universidad de Chile en 1914. En 1920, constituido por la Liga Chileno-Alemana, participaba en el Comité de Colonización. Por el año 1925 ocupaba el cargo de Abogado-Archivero Ministro de Fe en lo relacionado con terrenos fiscales y de indígenas ante la ex Inspección de Tierras de la Dirección General de Colonización e Inmigración.

Además fue colaborador periodístico por largos años del “Valdivia’s Deutsche Zeitung” ; del “Bundes Kalendar” ( Anuario de la Liga Chileno Alemana) y de otros periódicos de la capital y de provincia.

Durante la mayor parte de su vida fue el portavoz de los numerosos colonos sureños poseedores de predios agrícolas, quien salió en activa defensa de las injusticias de que eran objeto en lo relacionado con la legitimidad de sus títulos de propiedad, por entonces las leyes de colonización no bien precisas, lo que provocaba dificultades; os inconvenientes que le producían las concesiones de tierras otorgadas por el Supremo Gobierno a particulares entre los años 1900-1905; por todo lo cual luchó incansablemente a favor de sus intereses.

Meses después de su fallecimiento, el Supremo Gobierno dictaba la “Legislación sobre Constitución de la Propiedad Austral”, tras haber sido estudiada, debatida y relegada a los polvorientos archivos un sinnúmero de veces por espacio demás de treinta años. Sus gestiones para con la misma ante los poderes gubernativos fueron consecutivas durante ese período de años, e indudablemente influyeron de sobremanera porque lo que para él significó su verdadera lucha, lograse por fin el éxito tan largamente esperado por sus colonos campesino sureños, sus queridos Landsleute, como con recuerdos y jovialidad acostumbraba a dirigirse a ellos a través de sus innumerables escritos.

Esta ley no alcanzaría a verla, les dio la oportunidad y el privilegio por fin de cuentas, a esos propietarios descendientes de esos esforzados y sacrificados colonos que lo fueron, obtener sus títulos de propiedad definitivos mediante la facultad que le concedía para inscribir de una sola vez sus terrenos con la sola presentación de todo documento que lo acreditaba como poseedor, obteniendo de esta manera sus títulos debidamente saneados. Con ello adquirían la tranquilidad de pensamiento con su hogar como para con sus hijos de una situación que los mantuvo en la incertidumbre por la suerte de su propiedad adquirida de sus antepasados quienes, instalados como colonos extranjeros por el gobierno para hacer resurgir esas provincias sureñas fueron traídos en representación del mismo por el forjador de la Colonización don Bernardo E Philippi primero, y por el continuador, don Vicente Pérez Rosales después.

Como valiente periodista no desperdició oportunidad para fustigar con energía y buenas razones, toda medida gubernativa descaminada, a la vez que aconsejaba sugestiones convenientes. Ha sido, igualmente un descendiente de esas generaciones que más vivamente se interesó por la historia de la colonización de esa parte del territorio llevada a cabo el siglo pasado (XIX) , para lo cual, y de entre otros no menos importantes trabajos, escribió la única y más amplia reseña que pueda existir.

Como complemento a su aprovechada hoja de servicios, insertamos a continuación, parte del prólogo tomado de una publicación sobre Leyes de Colonización y otras del autor, relacionado con las provincias australes: “Creo de justicia presentar este nuevo trabajo del Abogado y Profesor de Estado, don Bernardo Gotschlich H, es nuestro antiguo conocido por sus publicaciones, el amigo de nuestros comprovincianos y tan comprovinciano nuestro, que allá por el año 1877 nació en medio de las selvas de Nueva Braunau. En su alma está vivo el cariño al terruño y a sus habitantes; lo demuestran el constante interés que por todos conocidos y desconocidos tiene y así también o demuestran sus numerosos trabajos que se refieren exclusivamente al Sur, a sus habitantes y a sus títulos de propiedad.

“El señor Gotschlich H., ha publicado también numerosos artículos sobre la fundación, desarrollo y estado actual de diversas ciudades, colonias y localidades del Sur. Las provincias australes tienen en él un verdadero y desinteresado defensor.- Santiago, 21 de junio de 1924.- A. Julio Buschmann, Senador por Llanquihue.

En una carta personal que el señor Buschmann, gran impulsador de nuestro progreso austral, le dirigiera desde Osorno con fecha 26 de abril de ese mismo año, entre otras elogiosas expresiones le manifestaba: “ Nadie se ha preocupado y ha estudiado más que Usted esta materia de tantísima importancia para Llanquihue”, refiriéndose a su labor desarrollada y a la cual alude el prólogo precedente.

Don Bernardo contrajo matrimonio con doña Juanita Muñoz Lazcano, tuvieron alrededor de diez hijos, varios ya fallecidos.


LA EMIGRACIÓN AUSTRO-ALEMANA AL SUR DE CHILE.

En el ex Imperio Austro Húngaro, Gobernación de Königgrätz, parte esencialmente alemana, no checa, - la ideología de los verdaderos patriotas del sacro Imperio, no admite otra denominación, hay una porción escogidísima de habitantes, me refiero a la parte de habla alemana de la Bohemia, al llamado “ Braunauer Ländchen”, capitanía gubernamental cuya capital es Königgrätz, y la ciudad capital de ese vergel con sus numerosas aldeas que es “Braunau”. Sus habitantes son robustos, industriosos, agricultores y fabriles, principalmente con fábricas de paños como la de los hermanos Schroll; su idioma un dialecto derivado del más puro alemán está españolizado porque sus vocablos terminan en “ a “ , cuando la terminación o última sílaba del idioma alemán termina en “en”. Esa parte que imita al norte y oriente con la Silesia, antiguo territorio austriaco y desde el reinado de María Teresa territorio prusiano, es lo más encantador que posee en comarcas la Europa Central; su población actual pasa ahora los tres millones . Los checo-eslavos persiguen y proscriben el idioma y dialecto alemanes. Sus aldeas son de lo más pintorescas como Hermsdorf, Märzdorf, Barzdorf, Dittersbach, Grossdorf, Ottendorf, Weckelsdorf, Weckersdorf, Schönau, Albendorf( lugar célebre por su peregrinación a la virgen) , Ruppersdorf, y sus célebres montañas y rocas de Adersbach en forma de columnas de basalto; las célebres cadenas de montañas del Fichtelgebirge y del Riesengebirge, Montes San Jorge y la Punta de Nieve, Erzgebirge.,etc.

Esta guerra tiene también su historia. El territorio fue hallado por los prusianos en 1866. La Prusia buscó pretextos para arrancar del Austria la hegemonía sobre los “pequeños estados alemanes” principiando por negarle la participación en la conquista común de 1864; se alió a Italia y ésta se dejó caer simultáneamente con su aliada contra el Austria. A pesar de la derrota de los italianos en tierra por el Archiduque Alberto, en Custozza, y por mar en Lissa ( 20 de junio de 1866) , el Austria no pudo aprovechar esas victorias a pesar de las pequeñas ventajas obtenidas en Trautenau y Gitschin por el norte. Los encuentros fueron favorables a las armas de los Habsburgos, pero fueron vencidos por los prusianos y a la mala, - Königgrätz (Sadowa) 4 de julio de 1866)-. Ventajas para los prusianos eran la superioridad del material de guerra, el nuevo fusil o rifle de aguja y la defección intencional del general Benedeck- y se pretendía enjuiciar militarmente a los jóvenes oficiales patriotas quienes desde la colina de los Siete causaron una espantosa carnicería entre los prusianos.

El perdón les vino muchos años atrás y recuerdo que fue comunicado por el Vice – Cónsul austríaco señor Otton Roestel residente en Puerto Montt, pero” rechazado in limine” por los que creían haber cumplido sus deberes militares con la Patria!. Esa campaña terminó con el tratado de Praga, 23 de agosto de 1866, después que la Prusia se había anexado al Hannover y la Sajonia y tomando el protectorado sobre Baviera, el ducado de Hesse, Darmstadt, el gran ducado de Baden y el reino de Würtemberg ; a sus aliados obsequió la Venecia (1)

El distrito de Braunau sufrió mucho económicamente , pues por él pasó el cuerpo de ejército prusiano comandado por el Príncipe Federico Carlos. Para colmo de los males hizo irrupción el cólera en la región, a raíz de la espantosa carnicería de Königgrätz que también se llevó miles de víctimas. Debióse a que los cadáveres de a tropa y de la caballería muertos en la batalla fueron dejados insepultos y expuestos durante 6 a 7 días a los más fuertes calores de la estación, de un sol abrasador, los cadáveres humanos eran iguales a negros africanos ( un negro azulejo decía mi padre y el aire era pestilente hasta muchas leguas a la redonda de Königggrätz (Sadowa). Fueron días aciagos os de julio de 1866, también para la familia de mi padre en Hermsdorf, se levó algunos miembros de nuestra familia, a mi abuelita paterna!!. Muchos hemos perdido algún pariente abuelo a consecuencia de ese flagelo. Los prusianos no se preocuparon ni de sus propios muertos ( declarado de mi venerable e idolatrado padre que duerme e sueño de los justos desde el 11 de junio de 1916), pues fue él a quien se le encomendó proceder al saneamiento del campo de batalla junto con otros militares.

Llegó también el final de la guerra franco-prusiana, cuyas consecuencias, unidas a las anteriores, influenciaron desastrosamente la situación económica de Austria y principalmente el distrito limítrofe y muchos de sus habitantes decidieron decir ¡adiós para siempre, al pueblo, a la aldea que los vio nacer!.

Las crisis económicas e industriales no son inmediatas a una guerra corta, vienen en el decenio. Así sucedió que después de la guerra franco-prusiana, una formidable crisis económica, industrial y agraria se cernió sobre el Austria, y empezó la emigración de la Gobernación de Königggrätz, como en todas partes. Sin embargo, hubo de tocarle a Chile la única primicia de esa población robusta y escogidísima.

Habían llegado hasta allí los ecos de la inteligente propaganda hecha en Europa por don Vicente Pérez Rosales. Se conservaba en el Rathaus ( casa concejal) de Braunau, un folleto sobre Chile y un núcleo de familias se dijeron , ¿por qué no hemos de probar ese país de la América española?.

Mientras la mayoría de esos desilusionados de su patria redirigían a los Estados Unidos de Norte América, muchos emprendieron viaje a Chile como emigrantes libres, pagando de su propio peculio el pasaje, sin costo para Chile.

Llegando aquí, el Gobierno les asignó tierras y algunas familias fueron ayudadas con víveres y aún con dinero, porque nuestro Gobierno así lo dispuso; muchas familias no aceptaron subsidios sino únicamente tierras, otras aunque no con necesidades extremas invertían su propio capitalito en la compra de ganado , caballos, en el roce y limpia de os bosques, en la edificación, etc.

El año 1872 llegaron las primeras familias de la Bohemia Alemana. Por ese año llegó el “ Wanderahm”; en 1873 el “San Francisco”, a principios de 1874 llegaron 33 familias en el buque de vela “Ceres”; el 28 de febrero de 1875 llegó el último, el “Etienne” con otras 34 familias.

La primera porción de emigrantes austro-alemanes arribaron a Puerto Montt en el “Wanderahm”, el 29 de febrero de 1872. Para constatar fehacientemente los apellidos y familias, cito los jefes de familias llegados en el expresado barco; venían José Herden, José Hitschfeld, Francisco José Hofmann, Antonio Kahler, José Klinke ( padre del Obispo titular de Proconeso, Istmo Augusto Klinke (2) nacido en Barzdorf, aldea cerca de Braunau, el 3 de marzo de 1872 casa contigua a la casa paterna de mi madre). Las madres nuestras cultivaron esa estrecha amistad hasta el borde del sepulcro. Los hijos rara vez nos escribimos y recordamos el pasado. En el mismo barco venían, Celestino Opitz, Antonio, Guillermo y María Lehmann.

Pocos meses más tarde llegaba el “San Francisco”, anclando en Puerto Montt el 8 de marzo de 1873, trayendo las siguientes familias: Antonio Domke, Celestino Hitschfeld, Augustín Hofmann, Augustín John, Celestino Junger, Antonio y Francisco Kahler, Manuel Kammel, Augusto Kriesel, Francisco y José Loebel, Francisco Loebel ( hijo de José), Francisco Postler, Roberto Riedel ( muerto a golpes en la montaña), Benedicto Spiske, Francisco Toelg ( el negro Toelg), Celestino y Jerónimo Weisser.

La tercera expedición de emigrantes de Braunau y alrededores, de la actual Checoslovaquia, parte alemana, arribaron a Puerto Montt en el buque de vela “ Ceres”, el 25 de enero de 1874. Venían en dos reparticiones de la nave: en la primera las familias de Francisco, José y Celestino Hofmann, Miguel y Francisco Hitschfeld, Carlos y Sebastián Dimter, Francisco y María Opitz, José Weisser ( murió extraviado en el bosque el año 1877) . En la segunda repartición viajaban las familias de José y Adolfo Hausdorf, Fernando Hoffmann, Augustín Scholz, Augustín Matzner, Ambrosio y José Meier, José Künzel, Francisco Pohl ( carpintero), Benedicto Pohl, Francisco Pohl ( albañil) , Benedicto, Caros y Fernando Opitz, Augustín y Clemente Rosenberg, Antonio Strauch, Fernando, Carlos y Juan Birke, Antonio Springer, Francisco Fest., Augustín y Antonio Teuber, José Erber, Antonio Werner, Francisco Horn ( murió accidentado en 1891), Caros Menzel, José Zinke. Eran por todo 33 familias que sumaban 131 personas, a quines se les asignó hijuelas a orillas del Lago Llanquihue, Puerto Octay , en Quilanto, y faldas del volcán Calbuco.

Estas familias mandaron buenas noticias sobre Chile, de modo que pronto se formó otro grupo que empezaba a realizar sus haberes y por fin tomaron el tren en Liebau el 16 de noviembre de 1874, a las 9 de la noche. Tomaron la línea sobre Kohlfurt en dirección a Berlín, a donde llegaron el 17 en la mañana; y por otro tren ese mismo díaa las 10 de la noche, llegando a Hamburgo a las 6 de la mañana del día 18 . El 21 de noviembre, después de haber sido examinados por un médico se embarcaron en el buque de vela hamburgués Etienne, en número de 130 inmigrantes austro-alemanes.

El 29 de noviembre se desencadenó la primera tempestad. A pesar de que el Etienne tenía buenas cualidades naúticas se hacía estrecho para tantos pasajeros, se mantuvo al garete , siendo juguete de las olas durante once días en el Mar del Norte, hasta que pudieron pasar el Canal de la Mancha. Al pasar la línea ecuatorial reinó tanto calma que un día entero estuvieron sin avanzar. Hacia el sur tuvieron vientos favorables y tanto la tripulación como los pasajeros se entregaron a festejos.

Más hacia el sur del Atlántico cambió la situación, el tiempo era frío. El 2 de febrero de 1875 avistaron los montes y promontorios del Cabo de Hornos, pero en la mañana siguiente nada vieron; el buque había tomado la dirección hacia el océano abierto porque amenazaba una tempestad, que efectivamente duró cerca de tres semanas. Por fin entraron a la bahía y puerto de Ancud, después de haber empleado más de cien días en la travesía y más de diez veces se creyeron perdidos; el buque tuvo que estar durante cinco días en espera de un práctico.

El 28 de febrero en la noche fondeó en Puerto Montt ( ex Astillero de Melipulli,quiere decir 4 colinas), el Etienne. Pisaron tierra chilena en la mañana del 1 de marzo las familias de José Berger, Benedicto Bittner, Margarita H v de Dimter, Carlos Erber, Fernando Gotschlich ( padredel que esto escribe), Fernando Habert, Augusto Hausdorf, Carlos Hausdorf, Antonio Hitschfeld, Antonio Kahler A., Antonio Kinzel K ( murió aplastado por una carreta en 1895) , Antonio y José Knittel, Francisco Matzner, Caros Meixner, Antonio y Benedicto Reimann, Antonio Reinsch, Augusto Reinsch, Ambrosio Scholz ( padre del que fue Vicario General de la Diócesis de Ancud el año 1908, posteriormente Capellán de Ejército, Pbro Ambrosio Scholz Domke), Benedicto Scholz, Carlos Scholz (murió accidentado en Santiago en 1903) , Francisco Scholz, Constantino Siegel, Francisco Teuber, Francisco Theer, Francisco Toelg (el colorado Toelg), Francisco y José Volke, Francisco Weisser, Augusto Winter, José Weisser.

Al segundo día de su llegada se les llamó al Consulado alemán servido por don Federico Briede, para constatar que habían sido bien tratados a bordo, lo que algunas famitas certificaron con graves reservas, principalmente las que tenían hijos pequeños. Al presentarse al cónsul, le suplicaron que os llevase al Intendente de la provincia, lo que este señor hizo gustosamente. (3)

Llegados a Chile, estos austro-alemanes de Austria-Hungría fueron tratados como verdaderos alemanes porque hablaban este idioma.

El señor Intendente había hecho preparar alojamiento para los inmigrantes en una casa que años antes servía de cuartel, pero la mayor parte encontraron acogida en casa de las familias ya establecidas en Puerto Montt. El espíritu de esas buenas gentes era no estar ociosos, de modo que mientras los hombres adultos ( padres de familia) salían en busca de los terrenos fiscales, que el señor Intendente de Llanquihue don Natalio Lastarria, por orden del gobierno les dijo a os emigrantes. “ Búsquense terrenos donde encuentren y les parezca bien”.

Mientras las mujeres y niños quedaban en Puerto Montt, por supuesto sin pan, buscaron trabajo para hacer más ahorros y contribuir a os gastos del roce y limpia de los impenetrables bosques. Los padres de familia y personas que estaban en estado de cargar hacha y gualato se pusieron en marcha en dirección al norte siguiendo el camino de Puerto Varas.

Ahora ¿ Adónde dirigirse?. Por fortuna los compatriotas que habían venido el año anterior en el Ceres, colonos éstos que conocían las regiones de ultra-Maullín, establecidos a orillas del Lago, llegaron a Puerto Montt a saludar a sus aprientes, amigos y conocidos y les aconsejaron que hiciesen diligencias para constituirse allí, encontrando de esta manera, los terrenos en la orilla oeste del Río Maullín, entre éste y el río Coligual o de Las Casas. Estos llevaron algunas de las nuevas familias inmigrantes de la Fábrica, al Volcán, al Quilanto, Octay, etc.

Otro núcleo de intrépidos padres de familia, aprovecharon la distinguida deferencia del señor Intendente, acompañados y guiados por el Ingeniero Alemán don Fernando Hess, se dirigieron a la “Línea Nueva” ( colonia westfaliense) desde donde se abrieron camino hacia el poniente , hasta llegar al río Maullín.

De Puerto Varas partían dos líneas: una al oeste y de esta otra al norte. Todo el terreno hasta llegar al Río Maullín estaba ocupado por colonos westfalienses, que tomaron en sus casas las familias de los que habían ido más adentro, al otro lado del Río Maullín, y les proporcionaron víveres.

Era difícil pasar un río como el Maullín, además de tener en las partes más angostas unos treinta metros de ancho, y ambas orillas unos pantanos intransitables que estaban tapados de matorrales; el río es muy correntoso en esa parte. (4)

Al fin un colono lo pasó a nado para asegurar un lazo o cabo en la otra orilla, que traía a propósito. Este se llamaba Benedicto Scholz, quien tuvo el honor de haber sido el primero en haberlo pasado y pisado las tierras que debían pertenecerles y en las cuales permaneció tan poco tiempo.

Construyeron para el fin logrado una balsa o canoa que labraron de un grueso árbol de muermo que les serviría para transportarlos de un lado al otro (5), y con ella pasaron a la orilla opuesta. Scholz ha perdido la vida en ese mismo sitio pocos años después al querer repetir la hazaña con una pequeña carga al hombro. Dista este pasaje como cinco kilómetros del Desagüe , nacimiento del río.

Al momento principiaron a abrir camino recto, enseguida medían los terrenos o chacras que debían repartirse, por el frente, porque nadie se atrevía explorar estos bosques más hacia adentro.

Desde Línea Nueva hasta el Río Maullín habían abierto una senda de 24 cuadras de longitud y en a orilla opuesta siguieron la misma dirección ayudados por el compás que llevaba don Fernando Hess y siguieron cuarenta cuadras más al poniente hasta que dieron con el río Coligual. De cinco en cinco cuadras hicieron una señal que marca el frente de las hijuelas que se midieron de 5 cuadras de frente por 10 de fondo, e. d. 50 cuadras cuadradas, o sea 75 hectáreas cuadradas. (6)

Esta primera senda abierta constituía la “línea larga”; después a 20 cuadras o sean, 4 hijuelas de distancia del río Maullín hacia el poniente , abrieron otra senda atravesada de sur a norte; tomando por base el crucero de estas líneas, formándose la “línea del sur” y la “línea del norte”.

Cuando la comarca estuvo dividida en lotes, las hijuelas fueron cedidas a razón de 50 cuadras por jefe de familia, medidas y entregadas por orden del Supremo Gobierno por el ingeniero o agrimensor don Fernando Hess, a pesar de que los primeros colonos llegados y establecidos en las márgenes del Lago Llanquihue habían recibido 100 cuadras como sucedió con los colonos de Quebrada Honda , Frutillar y otros lugares.

Con un poco de paciencia deben de encontrarse esos documentos en la Intendencia de Llanquihue, desde que os detalles anteriores los saqué del archivo del Gobierno hace más de 25 años!!!

En el camino indicado de “línea larga”, a 15 cuadras de río Maullín, se sube por una cuesta desde la cual se domina la Cordillera de los Andes en una gran extensión, desde el volcán Puntiagudo en el norte hasta en el Hornopiren en el sur, la altura está a 93 metros sobre el nivel del Lago Llanquihue, por consiguiente a 144 metros sobre el nivel del mar.

Entre la Pichi-laguna (7) y el río Coligual encuéntrase un cerro cónico de 50 metros de altura y de un diámetro que pasa de 500 metros en la base, completamente cubierto de vegetación.

Todas las hijuelas fueron numeradas y el 20 de julio de 1875 después de practicados estos trabajos, se reunieron los colonos y se procedió al sorteo de ellas en casa del ingeniero don Fernando Hess en Puerto Varas, en que tomaron parte todos los que habían contribuido a los trabajos preliminares.

El sorteo dio el siguiente resultado, empezando por el costado norte de la línea y saltando en seguida hacia el sur y así sucesivamente: Bernardo Scholz ( a quien se dejó esa hijuela para que estuviese cerca del río y tomarse a cargo el balseo), Carlos Scholz, Francisco Weisser,( la hijuela que sigue al frente quedó algunos años desocupada por inservible), José Berger, Augusto Reinsch, hijuela destinada para establecer una escuela, pero más tarde fue ocupada por Eduardo Schöbitz, José Weisser (8), Fernando Gotschlich, Ambrosio Scholz, Antonio Knittel ( hijuela comprada en 1897 por Fernando Gotschlich), Augusto Hausdorf, Caros Meixner y Francisco Doerner (Más tarde ocupada por su hijo Antonio), Carlos Erber (9) y Francisco Meixner.

En la “Línea del norte” se establecieron dos familias : Antonio Kinzel K ( Kinzel el zapatero) y Antonio Kahler A; pero la “Línea del sur” resultó más poblada: en ambos lados se midieron las hijuelas de 2 ½ cuadras de frente por 20 cuadras de fondo.

Estableciéndose en la “línea del sur”: Francisco Kinzel Sch. ( Kinzel el grande) (10), Bernardo Klenner, Francisco Doerner, Augusto Kinzel D ( Kinzel el pequeño), Fernando Klenner, Constantino Siegel, Carlos Soldan, Margarita H v de Dimter, Carlos Chiek, Francisco Volke, José Mirschwa, Emilio Vyhmeister ( en 1888), Carlos Westermeyer, Pío Bittner, José Nickels,etc.

La “Línea del sur” ha ido poblándose en el transcurso de los años subsiguientes con el nombre de Bella Vista, donde encontramos las hijuelas y fundos de Antonio Brintrup, Jermán Westermeyer, Juan Fiedler, Juan Klein, Teodor Brintrup y Antonio Emhardt, colindante con Las Quemas.

Ya sabía cada padre de familia que hijuela debía trabajar: procedieron al roce de os gigantescos árboles ayudados por unos pocos trabajadores chilotes.

El 15 de agosto de 1875 se reunieron estos valientes conquistadores de las selvas para acordar algunas medidas de conveniencia local y para darle nombre a esa parte inculta del territorio chileno que debería ser el hogar permanente de los más. Don Augusto Reinsch( quien por el año 1898 residía en Valdivia), pronunció la siguiente alocución:

“ Compatriotas: casi todos somos oriundos de Braunau y de sus cercanías; hemos abandonado nuestro pueblo para venir a Chile, a colonizar estos inmensos bosques. Para conservar siempre un recuerdo de nuestra tierra natal y legar otras a nuestros hijos, denominemos este punto en que nos radicamos “Nueva Braunau”. La proposición fue aceptada unánimemente, su nombre se ha conservado hasta la fecha y al presente es una colonia floreciente. Posee grandes campos con buenos sembrados.

Muchos habían traído sus familias a la “Línea Nueva”, otras quedaron en contacto con familias residentes en Puerto Montt y dejaron allí sus familias hasta poderlas instalar en casas provisionales construídas en la misma hijuela.

La ayuda máxima de parte del Supremo Gobierno llegó hasta 216 pesos de 44 d.; varias familias no aceptaron ayuda. Muchísimo les costó para obtener esa cantidad en especies y dinero por familia para principiar a trabajar en aquella región de grandes bosques , que ellos mismos exploraron. De una familia con título nobiliario se sabe que recibió más de mil pesos ¡

En los primeros meses los hombres que trabajaban sus hijuelas, pernoctaban debajo de matas de quila, debajo de coposos árboles o en chozas hechas y techadas con ramas. En febrero de 1876 se quemaron los roces, empezó la siembra en marzo de ese mismo año, y sólo en enero de 1877 se recogieron las primeras cosechas.

En el tiempo intermedio existía suma escasez de víveres y su transporte era fatigoso y peligroso. Si en 1875 tuvieron buen invierno el año siguiente fue pésimo. Lluvias continuas, noches frías, pero el verano de fines de 1876 fue espléndido y provocó una relativa rapidez en el madurar de los cereales, ganándose de cinco a seis semanas, de modo que a fines de Enero de 1877, las familias podían alimentarse de sus propias cosechas (11). Para moler el trigo,- pues no había molinos a decenas de kilómetros a la redonda-, se servían de molinillos de mano, atornillados a una columna, se apartaba el afrecho por medio de un cedazo, y rehacía el pan de esa harina.

Pan, papas, leche, mantequilla, miel de abejas que servía de azúcar, café de trigo o centeno tostados, carne y manteca de cerdo, volátiles, eran los alimentos principales de esos primeros tiempos de a colonia y eso constituía un gran triunfo, pues buscarlos en invierno a la distancia era trabajo de héroes, en que se jugaba la vida, pasando os pantanos, los envarelados, los ríos hinchados por las lluvias de meses enteros, las escarpadas cuestas del río Maullín!

Los productos del campo estaban, según sostienen los productores a bajo precio: el hectolitro de trigo a $ 2.50; el id.de papas a 75 centavos; la libra de mantequilla a 15 y 18 centavos y costaba venderla, una yunta de bueyes 40 pesos, una vaca 12 pesos, el kilo de cera 40 centavos; el litro de leche 5 centavos; la libra de miel 5 centavos, un huevo de gallinas un centavo (12)

La colonia quedó aislada y los medios de transporte eran difíciles; uno o a lo sumo dos veces al año venía un padre jesuita de Puerto Montt a dar misiones: el primero fue el P. Matías Savels, quien celebró los oficios religiosos en un granero perteneciente a Benedicto Scholz. El 24 de octubre de 1877 fuimos bautizados varios que nacimos en ese año. En años subsiguientes se aprovechaban para misiones las casas pertenecientes a Augusto Reinsch y a Carlos Meixner, y visitaban la colonia los padres jesuitas Juan Mundwiler 8 murió en Puerto Varas a principios de 1913), Tilly, Pedro Fink, Juan Mellwig, Baltasar Eichborn y otros.

Los habitantes de Nueva Braunau tuvieron siempre iniciativa propia, por sus propias fuerzas edificaron una iglesia y una escuela, elementos necesarios para el progreso.

En 1884 construyeron su capilla en terreno cedido por Antonio Knittel, en la “línea larga”, al lado del camino, en la que se reunían los domingos y fiestas de guarda, a rezar el rosario, las letanías, a leer el evangelio del día explicado por Goffine, a rezar por sus muertos y a cantar cánticos religiosos.

A principios de 1888 se reunieron los vecinos para acordar la construcción de una escuela, pues de ella necesitaban 45 niños ¡. Se eligió un Consejo Escolar compuesto de tres miembros: Fernando Gotschlich, AugustoWerner y Antonio Jüptner. El 15 de octubre de ese año tuvimos escuela lugareña propia costeada por los padres de familia, con nuestro primer y excelente profesor que fue don Emilio Vyhmeister, maestro de altas dotes pedagógicas, muerto en Nueva Braunau el 10 de mayo de 1912 (13)

Entonces fuimos por primera vez a la Escuela; los que éramos más grandes habíamos aprendido aritmética, lectura y escritura en nuestras casas.

No sabíamos el castellano, porque el trato con los trabajadores chilotes que venían periódicamente a hacer el roce, las siembras, cosechas, cercas, etc, nos eran en absoluto prohibido por inconveniente ; sin embargo las nuevas generaciones son bilingües, además el dialecto del “Braunauer Ländchen” (14)

Entre los años 1888-1889 se fundaron nuevas colonias con los hijos adultos deos inmigrantes, la primera de ellas fue la de “Santa María” ( en honor del ex Presidente de este nombre), situada al lado poniente del río Coligual, un poco al sur-poniente de Nueva Braunau, pero en la misma línea del camino carretero que conduce desde Puerto Varas a Nueva Braunau y Coligual. Las otras colonias que se formaron fueron las de Coligual, Línea Solar, Línea Jorge Montt, Loncotoro ( cabeza de toro, el lugar donde murió un toro viejo y encontraron su cabeza). Los mismos apellidos apuntados dan a conocer como se han multiplicado los austro-alemanes en Llanquihue formando una estirpe fuerte: han sido un elemento utilísimo.

Ahora que Checoslovaquia persigue y proscribe el idioma y dialecto alemanes, y no se permite su unión con la actual Alemania, es tiempo que se encauce la emigración, que va otra vez a Estados Unidos, a México y a Colombia, hacia Chile.Oigo a mis padres desde su sepultura y desde el cielo queme dicen: hijos, no admitamos el nuevo estado de cosas!

Conviene allá una propaganda eficaz para borrar allí mismo los efectos de nuestra última revolución: yo mismo he debido desmentir las preguntas que me hacían parientes sobre el estado de Chile: han sido erróneamente informados desde Buenos Aires y Chile aparece como un país en armas. Estos detalles demuestran cuanta falta hace la propaganda chilena en todas partes del mundo!.

Como recuerdo para los descendientes de los habitantes de Braunau austro-alemana y alrededores, allá va esa poesía en dialecto regional intitulada: “ El lugar Natal”, en alemán Die Heimat yen dialecto De Haimt!

La Patria, la Patria! Quien podrá olvidar esa palabra.
Quien no ha estado con gusto allá sentado.
En donde se ríe a lo Braunauer, y se discute a lo Braunauer.
Allá donde las poblaciones se sitúan alrededor de una vega,
En donde todavía se cortaleña con una sierra de mano.

Y en donde el arroyo corre a través de toda la población,
En donde las gentes se saludan “Gelobt sei Christus”,
En donde la niña elige al muchacho Paramaribo.
En donde las casitas cuelgan en el cerro.
En donde todavía las gentes cantan en tarde familiares.
Más de un “Lied” afinado en tranquilidad musical.
En donde Ignacio el zapatero y Francisco el sastre laboran.
Allá donde José el herrero se desarrolla el brazo.
En donde todavía la prima se sienta a tejer.
En donde todavía os campesinos trabajan en el arado.
En donde todavía las aldeanas arrancan los cardos.
En donde en el invierno tirita, en el verano traspira.
Esta es la patria. Nadie debe olvidarla,
En la escasez, y en la abundancia,
Este es el lugar, más apreciado del mundo.
Cuando la primavera llega, todo se cubre de flores.
Entonces realegran los primos así como la tía.
La Patria vale más que un billete papel.

H.H.Birke

En dialecto:

DE HAIMT

De Haimt, de Haimt. Wu kon dos Word bregaza.
Wa hot ols Kend ne ganne dat huesaza.
Wu braunsch gelacht, on braunsch gehändelt werd.
Won rengs de Dörfer ei am Tole liecha
Wu’s Ochsa hot, wu’s Kühe hot on Ziecha
Wu man noch Brieholz mer am Saichla schned
On wu de Bach dorch’s ganza Darf tut flissa,
Wu sich deLeute “Klopp seis Chrest” tut grissa,
Wu sich de Moid a Kall zum Monne nemmt,
Wu noch de Hauslan of a Barcha hänga,
Wu noch’m Feiromde de Leute senga
Monch Liedla, dos zufrieden, glöcklich stemmt
Wu Schusternaz on Schneiderfranz tun werka,
Wu Schmiedejose tut a Arm sich stärka,
Wu noch die Muhme beim Gezeut setzt
Wu noch de Pauan henderm Pfluche knata.
Wu noch de Weism jede Destel jata
Wu ma m Welter freusst, m Summer schwetzt
Do is de Haimt. Nai tut’s ock ne vergassa
Beim Hongerleida on beim guda Assa
De is dos gescheuts’te Flecka of der Welt.
Wenn’s Früjohr kemmt, do is se fuller Bluma
Do frehn die Vettan sich als wie deMuhma.
De Heimt is mehr ols wie popiernes Geld.

Hubert H Birke.

Y sirva este último artículo de despedida de mis amigos y compañeros de la niñez y corta juventud. Dios mediante volveré el año próximo por un tiempo más largo; mientras tanto me pongo a las órdenes de todos mis comprovincianos, en Santiago, Casilla 2708.
Puerto Montt, fines de marzo de 1930.
Bernardo Gotschlich
Lamentablemente no se cumplieron los deseos en la persona del señor Gotschlich, de encontrarse una vez más con sus coterráneos en el sur del país. Un infarto cardíaco impactó en él a temprana edad , el 6 de enero de 1931, a la edad de 54 años. Fue él el alma para los descendientes de los Braunauer y de todos esos, sus queridos Landsleute, de la región de Llanquihue.

A continuación reproducimos una necrología tomada de “El Llanquihue” de Puerto Montt, el 9 de enero de 1931:

Don Bernardo Gotschlich H falleció en Santiago.

En Santiago, antenoche a las 22 horas y a la edad de 54 años, dejó de existir el señor Bernardo Gotschlich Hausdorf, prestigioso abogado y colaborador de este Diario, que residió entre nosotros por algún tiempo.

Ya cuando, hace apenas pocos meses, el señor Gotschlich abandonó estas tierras para radicarse en la capital y poder atender allá sus diversas ocupaciones, su estado era ya delicado, a tal extremo que aún él mismo pensaba no volver más al sur…….. Desgraciadamente esto se ha cumplido y se pierde en el señor Gotschlich a un hombre de claro talento y cuya actividad tanto profesional como científica la Patria deberá agradecerle.

En esta zona el ilustre extinto dejó muchos recuerdos y su nombre quedó ligado a ella por el vínculo valioso de sus obras sobre la colonización, escritas con acopio de datos y con desenvoltura y erudición extraordinarias.

Hizo el señor Gotschlich sus primeros estudios en el Seminario de Ancud, continuando en Santiago en el Instituto Pedagógico, para recibir allí su título de pedagogo. Poco tiempo más tarde siguió leyes hasta graduarse de abogado, ocupando en seguida puestos de mucha responsabilidad en los cuales supo dar pruebas de su profunda ilustración y gran inteligencia.

Nos inclinamos reverentes ante su tumba y enviamos a la famita y muy especialmente a su hermano José Gotschlich, nuestra más sincera expresión de condolencia.










Notas

(1) Traición que he oído condenar desde mis primeros años de infancia por veteranos que reencontraron en aquella acción y que fueron perseguidos por haber desobedecido las órdenes de la punible acción de ese mal patriota!.Copiamos sin mayor comentario, de la obra “Abajo las Armas” de la Baronesa Berta von Stuttner, Premio Nobel, un hecho acontecido en el llamado “Bruderkrieg” durante el choque de los dos ejércitos enemigos, el siguiente párrafo: “-Yo he visto algo horriblemente penoso, Marta, algo que tampoco podré olvidar jamás. Imagínate que en Sadowa ( Königgrätz) durante una carga de caballería, cargó contra mí, sable en alto……….¡ Godofredo de Tessow!
- ¿Tu primo?
- ¡ El hijo de tu tía Cornelia!
- El mismo. Por suerte me reconoció a tiempo y bajó el sable.
- Entonces, ¿faltó, hizo traición a su deber?. Perdonar a un enemigo de su rey o de su patria porque éste sea pariente o amigo…..
- ¡ Pobre muchacho! Apenas bajó su arma, cuando un sable desconocido dio furiosamente sobre su cabeza; ¡ el del oficial que se hallaba a mi lado y quiso proteger a su coronel!
- Calló Federico permaneciendo unos instante en silencio, cubriéndose el rostro con las manos.
- ¡ Muerto! , exclamé horrorizada.
- ¡Muerto, sí ¡

(2)Fue Obispo de la Diócesis de Ancud y actual Gobernador Eclesiástico de Valdivia, pereció en un incendio del Palacio Episcopal horriblemente quemado el 8 de mayo de 1932.

(3) Oficio Número 68 del Intendente don Natalio Lastarria al Ministro de Colonización, fechado en Melipulli el 5 de marzo de 1875. Venían 31 familias con un total de 115 personas, tres niños de corta edad murieron durante el viaje, porque la dotación de agua no alcanzó y los víveres se echaron a perder. Venían también 12 personas adultas solteras.

(4) El Río Maullín baja serpenteando hacia el suroeste en un abra cuyo ancho de 130 metros no varía en una extensión de 4 ½ kilómetros, y en el kilómetro sexto ha llevado una porción triangular de no menos de 65 hectáreas cubiertas de grandes bosques de coigües, muermo, avellano, etc, etc., y está casi a nivel del curso del río. El abra alta desde su nivel hasta el plateau del terreno varía entre 42 y 114 metros, formando un plano de inclinación de 60º a 70º , es decir muy escarpado. Tanto en la falda como en la altura se ven bloques aislados de granito, que han sido acarreados y descansan embutidos en la tierra; también cascajos y piedrecillas sueltas, cancagua tanto en la falda como en la orilla del lecho del río.

Las faldas o paredes del abra están cubiertas en su totalidad por vegetación impenetrable de árboles de todos tamaños y quila; el mismo lecho del río está casi obstruido en parte por la vegetación y sus orillas hasta unos cuantos metros de profundidad hay patagua, murtilla o murta, el coicopio, copihue, el quintral, etc.

(5) Esta canoa siguió por más de 25 años siendo una reliquia en recuerdo de esos primeros tiempos. Más tarde se construyó una chata amplia, en que cabían de ocho a diez caballos y 20 pasajeros, la que iba asegurada en un cable tejido de alambre que atravesaba el río. Fue el camino obligado de la región y de los habitantes de Coligual hasta que en 1891 se abrió el nuevo camino carretero.

El antiguo balseo que conducía a Nueva Braunau está en la latitud 41º18’ sur y 73º15’ de longitud oeste, y en esta misma latitud sigue el camino de Este a Oeste a través de Nueva Braunau hasta el río Coligual, y traspasando éste sigue en lamisca dirección por la Línea Solar hasta Río Frío, Llico y Costa o río San Juan.

(6) En aquel entonces, cuando el Ingeniero medía el terreno para subdividirlo en hijuelas o chacras, el inmigrante, Augusto Hausdorf le dijo: “-no mida tanto señor! ¿Qué vamos a hacer con tanta tierra?...... Años más tarde se habían hecho insuficientes las chacras para los hijos de esos colonos que habían nacido en ese lugar y eran ya grandes; esto motivó que se formaran nuevas colonias más al interior, como las de Loncotoro, Santa María , Coligual, etc.

(7) La Pichi-laguna, se encuentra a 38 metros sobre el nivel del Lago Llanquihue y Río Maullín, a 3 ½ kilómetros d el Desagüe y tiene un poco más de dos kilómetros de largo por un ancho máximo de 1.048 metros en la parte suroeste y 1.046 metros en la parte noreste , con una profundidad máxima de 74 metros. Es alimentada por tres esteros insignificantes que se secan en el verano y tienen desagüe en el ángulo suroeste que redirige al río Coligual. En la misma desembocadura hay un bloque de granito de 1.40 metros de diámetro, y una mancha de bruno-oscura de toba volcánica; en la orilla sur encontré un trozo de pedernal o pirita y cuarzo.

En las orillas norte, sureste y noroeste crecen junquillos y en el agua hasta la profundidad de casi 2 metros, hay una especie de tagua, o pececillo, pejerrey chico, y las mismísimas tres especies de Unio que también he encontrado en el Lago Llanquihue.

(8) Segunda víctima de Nueva Braunau, muerto en 1876 de la viruela, cuya infección había adquirido en un viaje a Puerto Montt buscando víveres para su familia; murieron también sus dos hijos de la peste y sólo gracias a las medidas profilácticas y a un aislamiento perfecto que establecieron el padre Pbro Antonio Scholz, el mío y los mismos habitantes no cundió el mal. Todos fueron vacunados y se hicieron os entierros con desinfección de cal, además se destruyó la ropa de los apestados, etc.

La viuda se casó con don Antonio Hitschfeld, quien vino a ser el sustituto de la posesión, murió hace algunos años y dejó seis hijos.

(9) Fue la primera víctima de la colonia nombrada , murió el 28 de septiembre de 1875, al pretender cortar un árbol se desenganchó una enorme rama que en su caída o alcanzó, de resultas del golpe, murió el mismo día. La hijuela fue abandonada por la familia y transferida a Carlos Meixner (hijo).

(10) El 14 de julio de 1875 llegaban en el vapor “Luxor” de la recién inaugurada Línea de Vapores “ Kosmos” en aquel entonces procedentes de la Gobernación de Königgrätz ( Bohemia Alemana), las familias de Francisco Kinzel Sch., Augusto Kinzel D., Francisco Doerner, las que se unieron a la colonia de Nueva Braunau. lo mismo hicieron las familias Soldan, Mirschwa, Westermeyer y Klein procedentes de La Chamiza.

Posteriormente llegaron de la misma comarca las siguientes familias: Vicente Englich; el año 1884 Damian Bittner; en 1885 Francisco Schreiber Riessner, regresando a su patria después de tres años de permanencia; ese mismo año llegaba Antonio Jüptner, en 1895 la familia Sagner.

El año 1854 inmigró la familia de Antonio Franz, en 1855 Egido Franz, hermano del anterior.
(11) En ese año no se dieron las papas a causa de la sequía; en cambio al año siguiente, en esa misma tierra el trigo se dio 18 por 1.
(12) Pero debemos considerar que eran pesos de 44d; cada uno de esos pesos equivalen a 4 pesos sesenta centavos de nuestros rabonados pesos de 9 ½ de ahora ( entre los años 1911-1913)
(13) “ Don Emilio Vyhmeister, murió el 10 de mayo de 1912 en Nueva Braunau. En una carta que recibí por correo, con toda seguridad atrasada se me participa la triste noticia del fallecimiento de mi antiguo profesor y amigo; fue él el primer preceptor en la Colonia austro-alemana de Nueva Braunau.

“ Después de doce años de penoso trabajo en la selva, se hacía necesario los servicios de una escuela, entonces cerca de cuarenta niños del lugar la necesitaban, y lo apartado de ese lugar no permitía mandar los niños a Frutillar, Puerto Varas ( Fábrica) o a Puerto Montt..

“ A la iniciativa de don Augusto Werner y de mi padre, se convocó a un areunión a todos los colonos, la que tenía por finalidad aceptar del señor Antonio Hitschfeld, quien entregaba gratuitamente un sitio para su construcción en la “línea cruzada”, y os colonos restantes firmaban la necesaria suma de dinero con que se comprometían para la construcción y equipo de la casa escolar. A fines de septiembre de 1888 estaba firmada, pero , ¿de dónde sacar el preceptor?. Las personas un poco adaptable del lugar no podían abandonar su agricultura.

“ Mi padre fue elegido por votación como miembro en el Consejo Escolar y encargado de buscar al maestro. Al fin se encontró la persona apropiada, el señor Emilio Vyhmeister, quien desempeñaba el cargo de preceptor en La Fábrica, al sureste de Puerto Varas, un joven bien ilustrado, hombre ordenado, quien poseía muy buenos conocimientos escolares y había viajado mucho por el norte de Chile. Pero entonces se decía: ¿ un protestante? . De todas maneras le correspondía a mi padre instalar este preceptor, y el 15 de octubre de 1888 visitábamos nosotros los Neu-Braunauer, niños, por primera vez la escuela. Yo como alumno católico del señor Vyhmeister, sólo puedo elogiar a mi viejo preceptor, su sistema de enseñanza era excelente: lectura, escritura, aritmética les era fácil a todos los alumnos. ¡ Yo desearía tener hoy en día un preceptor así para mis hijos!

Los alumnos católicos estudiaban los fundamentos de su doctrina de sus libros; os protestantes de su propiedad, sin que os dos grupos de confesiones sabían de la diferencia existente.

“ Una abnegación y fervor para con su especialidad, constancia , afabilidad, paciencia para inculcar su método de enseñanza no lo he vuelto a encontrar en otros institutos de la Universidad!

“El preceptor señor Vyhmeister había sido contratado para cinco años, por cada alumno recibía 1 peso 50 centavos o más, al mes, según la cantidad de los alumnos. En los primeros tiempos contrajo matrimonio con una hija del señor Schwabe procedente de La Fábrica, y consiguió comprar también una chacra en la “Línea del Sur” renueva Braunau, 25 cuadras distantes de la escuela, y trabajaba además en la agricultura. De los cinco años de profesorado, pasaban a ser por desgracia, sólo 4 precisamente por la disensión religiosa, pero el señor Vyhmeister era apreciado por todos y los más intolerantes tuvieron que elogiarlo y recordarlo con sinceridad y justa fama después de su retiro. Fui su alumno desde el 15 de octubre de 1888 hasta fines de diciembre de 1890.

“Algunos años después construía la comunidad protestante iglesia y escuela en una posesión del señor Carlos Westermeyer, en donde el excelente preceptor continuó ejerciendo su profesorado.

Así como en la Escuela era en e seño de su hogar, un entero adulado esposo y padre, y hoy lloran por él su fiel compañera, seis niños y con toda seguridad todos sus católicos y no católicos alumnos.

“El 2 de abril de 1911 tuve la satisfacción de saludarlo por última vez, él me nombraba siempre “su viejo alumno y amigo”.

“Una afección cardíaca de la cual se quejaba hacía años con toda seguridad o levó tan temprano en sus 50años de vida al sepulcro ¡Paz en su tumba!

“Reciba el reconocimiento póstumo y su aflictiva familia la afectuosa participación en su dolor.
“ De su primer Neu Braunauer Alumno:
“Prof. Bernardo Gotschlich ( Santiago), 12 de julio de 1912”.
(Traducido de “Deutsche Presse” de Santiago, 12 de julio de 1912.


(14) Dedico este ejemplo de dialecto a mis antiguos condiscípulos y amigos:

Los años de la niñez, cómo fueron de hermosos! Cuando nos crecimos en la selva virgen, tuvimos más de una alegría.

Nuestros padres nos dieron buenos consejos: “ sé valiente hijo mío, entonces triunfarás en el mundo entero”,

Qué momentos más alegres fueron esos cuando íbamos donde la madrina a buscar el kuchen o pan de trenzas, y por Navidad cuando llegaba el niño Dios!. Recuerdo todavía, haberme contradicho donde la tía y haberle expresado: el niño Dios no va a venir, la mamá hacía un árbol de navidad. El próximo año por Pascua de Navidad entonces debía creerlo: recuerdo todavía como si hubiera sido ayer: estábamos sentados mi hermano y yo en la mesa cuando escuchamos estoque de campanilla, enseguida ríanse voces. “ Noche de paz, Noche de amor, etc. Mamá abría la puerta de la sala y entraba una figura con túnica en albo la que traía un arbolito de Navidad con infinidad de cosas: recibíamos miedo y empezábamos a rezar.

Cómo nos alegra cuando recordamos de ello, cuando niño, todos los años en el cumpleaños u onomástico de los padres podíamos recitarles una poesía principalmente al encontrarnos alejados de ellos.

Ah! La Escuela, era de todas maneras agradable, teníamos un tan buen profesor, Emilio Vyhmeister, aprendíamos bien donde ese profesor; cuando yo ante los Braunauer niños, al haber recibido los primeros castigos con la varilla de él, los gané como muchachito rebelde; cuando yo dos años en diciembre rendía el último examen, lloré de todas maneras, cuando me despedí de él, él también me apreciaba.

Cuando ya éramos grandes, cuántas veces habíamos bailado, cantado y gozado demás de un chiste, estábamos con salud y entusiasmo, el pan de mezcla y café de centeno nos hizo siempre bien en los primeros años. Por último quiero decidles a ustedes: no olvideis jamás el idioma maternal, idioma con el que nuestros padres tan buenos consejos nos dieron

Ah! A todos mis campesinos, camaradas de escuela, amigos y conocidos debemos pensar, en los que se han ido para la eternidad!

En dialecto:

Die Kenderjohre, wie won die so schien! Wenn mer auch aim Urwalde gewaschsa sei, hon mer doch so monche Froida gehot.

Onsre Eldan hon ons so monche gude Ledr’n gegah’n: “ Bis ja brav mein Kend, dann kommste gutt dorch die ganze Welt”

Was won dos fer Froida wonn merzer Pothe ging’ga on ons die Gruendonerstigsamen hulta, on zo Weinachta wonn’s Krestkendla kom!. Ich wass’s noch: ich hote mich a mol bei der Tante verschnoppt on gesoit, Krestkendla kemmt ju ne’, die Mutter macht a Krestbaam: ‘m nächsta Johre zom Weinochtstage solde ich drone gloiba: ich erennere mich ols wenn’s äscht gëstan geschah’n wär, m’er sossa mei Bruder an ich om’ Tesche ols mer’s klen’gan hórta, dann song’n feine Stemme: “Heillige Nacht, u-s-w. Mutter machte de Stubatúre uf on’s trot’n verschleierte Gestolt ei on brochte a Krestbäumla met ollerlae Sacha; “ s wurde om Angst on Ban’ge on mer fin’ ga o zo bata.

Wie freeet’s en wonn ma dro denkt, dos ma ois Kend olle Johre a Eldam zom Geborts-oder Nomastage a Gedecht soin kunde, besonders wenn man weit, fon’a entfännt is.

Ei der Schule wor’s doch ach gemuetlich, mer hotta doch so’n guda Lehrer óm Emil Vyhmeister mer lanta gut bei dam Lehrer; wem ich ach do olla Braunauer Kendan die äschta Hiebe fo’m gekriecht ho, hotte ich se doch verdient ols weider Jong’e, ols ich noch zwee Joh’n ‘m Dezember die letzte Prüfung gob, ho ‘ich doch gefiennt, ols ich mich von’m verobschiedete, a hotte mich ach ganne.

Ols wer schon griesser wonn, wie ofte hommer do ne getanzt, gesond on ufgele’t: s’ Schrutbrut on der Roggenkaffe hon ons emmer gutt geton ai a ärschta Joh’n. Zom Schlusse wi’l ich oich noch soin: vergasst ja ne oire Muttersproche on die Eldan die ons so gudes Beispiel gegah’n hon:

A’ch olle Landsloete Schulkomrota, Froende on Bekannte soll’ mer denka, die ei’s Jenseits gegan’ga sein!









Fuente. Kinzel K Enrique: “100 años de Nueva Braunau” 1875-1975, Impreso en Talleres gráficos Claus v. Plate, Santiago de Chile

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