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martes, 22 de noviembre de 2016

Con la finalidad de conocer las acciones de control biológico que está desarrollando en nuestro país el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el sector privado forestal en el marco del Programa de Control y Supresión de la Avispa Taladradora de la Madera del Pino, Sirex noctilio, la investigadora del Instituto de Biotecnología, Agricultura y Forestal (FABI) de Sudáfrica, Michelle Schroder, visitó la región del Bío Bío. En la oportunidad, la científica conoció el trabajo que está realizando el SAG con el controlador específico Megarhyssa nortoni, en relación a su ciclo biológico, producción y crianza en el insectario Humán, en Los Ángeles, lo que les permitirá desarrollar de mejor forma los estudios de este biocontrolador en las plantaciones de pino de su país, para lo cual el director regional, Jaime Peña, le entregó un núcleo de Megarhyssa nortoni, conformado por 30 machos y 30 hembras. “Nuestro Servicio cuenta con un programa de Control Biológico para disminuir las poblaciones de Sirex noctilio, plaga de importancia económica para el sector forestal de nuestro país, especialmente de nuestra región, donde se concentra el patrimonio forestal, la industria y por sus puertos se exporta gran parte de los productos forestales. Este controlador ha tenido buenos resultados y ha sido visto como un buen ejemplo por el FABI, razón por la cual están acá para ver en terreno este trabajo”, dijo el directivo del SAG. Durante su visita, la investigadora del FABI, acompañada de la profesional de la División de Protección Agrícola y Forestal del SAG, Sandra Ide, y funcionarios de la región efectuó un recorrido por plantaciones de pino radiata de la provincia de Bío Bío para conocer las actividades de control biológico de Sirex noctilio implementadas por nuestro país, al igual que la metodología de los estudios de época de vuelo de Megarhyssa nortoni que permiten contar con mayores antecedentes de su ciclo de vida para mejorar su reproducción. Además, en el Insectario Humán los funcionarios le presentaron el trabajo para la producción y crianza del biocontrolador, así como el proceso de instalación de insectario, su mantención y cuidados, además de la colecta y el manejo de los ejemplares para que pueda aparearse y sus crías puedan ser liberadas en los módulos del insectario (Pie de cría) y en las plantaciones de pino de esta región o de otras zonas del país. En este sentido, el director regional del SAG le explicó el trabajo que desarrolla la oficina SAG Los Ángeles en el insectario, destacando la colaboración de las otras oficinas de la región en el transporte y aporte de materia prima (trozas). “El contar con nuestro insectario nos ha permitido realizar liberaciones en distintos puntos de la región y apoyar a otras regiones. A la fecha ya tenemos producción, liberando un núcleo en plantaciones de pino atacados por Sirex noctilio en la comuna de Coihueco, otro núcleo dentro del insectario para aumentar y asegurar la producción de este biocontrolador, y por último, hacer entrega de este material para ser utilizado en Sudáfrica”, señaló Peña. Asimismo explicó que estos controladores biológicos contienen y suprimen en forma natural las poblaciones de Sirex, ya que parasitan las larvas de la avispa en distintos estadíos, reduciendo así su dispersión y daños. La Megarhyssa nortoni es un insecto originario de Norteamérica, específico para el control de Sirex noctilio, por eso no provoca daños a otros insectos, animales, ni personas y es inofensivo para el medioambiente, por lo cual el directivo llamó a la comunidad a no temerles y a no hacerles daño cuando los encuentren. Sobre el programa de Control Biológico del SAG, Jaime Peña sostuvo que Megarhyssa nortoni es una de las especies del complejo de biocontroladores, que además lo componen especies como Deladenus siricidícola e Ibalia leucospides, que el SAG produce y libera para aumentar el control de Sirex noctilio y así evitar daños y pérdidas en las plantaciones de Pinus radiata de nuestra región.

Oculto en la vestimenta de un ciudadano trasandino que viajaba entre las ciudades argentinas de Río Grande y Río Gallegos, se encontraba el peculiar hallazgo que alertó el can detector “Facundo”, perteneciente a la Brigada Canina (BriCan) del Servicio Agrícola y Ganadero de Magallanes, mientras cumplía funciones en el control fronterizo San Sebastián, en Tierra del Fuego.

Se trataba de un casi imperceptible ajolote o axolotl (Ambystoma mexicanum), pequeño anfibio parecido a una salamandra, famoso a nivel mundial por su particular aspecto y capacidad de regeneración de sus extremidades. Originario de México, su población se encuentra en riesgo de conservación, razón por la cual se encuentra clasificado en Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), acuerdo internacional que tiene por objetivo regular el comercio internacional de especies animales y de plantas silvestres, a fin de que dicho comercio no represente un riesgo para la supervivencia de tales especies.

Al respecto, la directora regional del SAG Magallanes, María Isabel Sánchez López, recordó que “nuestro rol fiscalizador con CITES lo aplicamos principalmente en los controles fronterizos, velando porque no se produzca ingreso o salida de especímenes de flora y fauna en contravención a las regulaciones de esta Convención”. Además, precisó que estas regulaciones aplican a especímenes animales y vegetales, tanto vivos como también para todas sus partes y/o derivados tales como: animales embalsamados, pieles, huesos, plumas, cráneos, trofeos, zapatos, carteras, entre otros.

En este sentido, el encargado regional de controles fronterizos, Christian von Moltke, realizó un llamado a quienes -dada la cercanía del período estival- próximamente viajarán con mascotas, a informarse sobre las regulaciones que aplican para el ingreso y salida de animales de compañía y a documentarse respecto de las especies de flora y fauna silvestre protegidas, antes de adquirirlas en el extranjero o en algún comercio no habilitado.

Finalmente, y el relación al ejemplar de ajolote interceptado, por tratarse de un espécimen CITES, fue devuelto a la autoridad sanitaria del país de origen, SENASA Argentina.